Extraño comportamiento de concursante de 'Gran Hermano' preocupa a la producción

El actor Gary Busey ha despertado la preocupación desde que dijo que se contacta con fantasmas famosos como el de Patrick Swayze.

Gary Busey.Bang Showbiz

Los productores del concurso británico 'Celebrity Big Brother' -el 'Gran Hermano' británico de famosos- han comenzado inquietarse debido al comportamiento errático y extravagante del actor Gary Busey, hasta el punto de reclutar a un médico de guardia las 24 horas del día por si su conducta empeora, lo que desembocaría en la expulsión obligatoria del intérprete estadounidense, famoso por su papel junto a Mel Gibson en la cinta 'Arma mortal'.

"Si Gary llegase a transmitir la impresión de poder resultar un peligro para él mismo o cualquier otra persona, sería retirado del concurso", comentó un portavoz del reality al periódico The Sun.

"Hay una responsabilidad de proteger a los habitantes de la casa, y existe un protocolo muy severo. Contamos con un equipo para asegurar el bienestar de los concursantes antes, durante y después del programa", añadió.

Lo cierto es que las declaraciones de Gary Busey asegurando que posee una conexión con el mundo espiritual no han ayudado precisamente a convencer a los productores de su estabilidad emocional, después de que compartiera públicamente su capacidad para contactar con fantasmas famosos como el de Patrick Swayze a raíz de un accidente de moto en 1989 que casi le cuesta la vida.

"Él me visitó el otro día... El espíritu de Patrick Swayze vino a mí, y el de mi padre también me visitó. He estado en el otro lado a raíz de mi operación cerebral por el accidente, así que tengo conexión con el mundo espiritual. Es una conexión divina. No es nada malo a no ser que tú quieras que lo sea. Tienes que tomártelo tal y como es o no lo entenderás", confesaba a sus compañeros de 'Celebrity Big Brother'.

Pero la polémica generado por Gary Busey durante su estancia en la casa no acaba ahí, ya que a principios de esta semana protagonizó un encontronazo con el bailarín James Jordan, a quien no dudó en tildar de homosexual después de que este realizara una serie de bromas subidas de tono.