Final de "Breaking Bad": especial de fin de semana en Latinoamérica

AXN deleitará a los seguidores de Walter White y emitirá los ocho episodios de la última temporada.

El final de "Breaking Bad" generó en EE.UU. una expectativa similar a la de "Lost" o "The Sopranos".AXN

Tras haber tenido una audiencia de 10,3 millones de espectadores en Estados Unidos, y unas 500.000 descargas ilegales en todo el mundo, AXN se prepara para estrenar en América Latina el capítulo final de la serie "Breaking Bad". Por eso, tiene el sábado 5 y domingo 6 de octubre (desde las 9 de la noche) el canal emitirá un especial en el que reunirá todos los capítulos de la última temporada.

En el final de la primera mitad de la quinta temporada, Jesse (Aaron Paul) había abandonado el negocio de la metanfetamina y se había separado de Walt, quien afirmó a Skyler (Anna Gunn) que él también estaba fuera. Sin embargo, en uno de los momentos clave de la serie, Hank (Dean Norris) descubre que su cuñado es, en realidad, el elusivo Heisenberg, a quien él ha estado persiguiendo durante mucho tiempo. El panorama se aclara para Walter White (Bryan Cranston) y el mundo a su alrededor comienza a desmoronarse y se encuentra a sí mismo como nada más que "el rey".

Durante seis años los televidentes siguieron la vida de White, un profesor de química que vive en Nuevo México con su esposa y su hijo adolescente, quien tiene parálisis cerebral. Cuando es diagnosticado con cáncer en fase III y tiene un pronóstico de vida de dos años, White se enfoca en lograr seguridad financiera para su familia, así que decide ingresar en el peligroso mundo de las drogas y el crimen. Durante cinco temporadas, la serie exploró cómo un diagnóstico fatal libera a un hombre típico de las preocupaciones y limitaciones de la sociedad normal, transformando a un hombre de familia en un capo del narcotráfico.

Según su creador, Vince Gilligan, la serie se despide "en el momento justo", después de haber ganado el Emmy al mejor drama de televisión. 

"Es un villano que ha tocado fondo. Se ha dado cuenta de que ser un criminal no le hace tan feliz como creía y ahora parece querer redimirse, al menos con su familia. Pero será difícil que haya redención para Walter White", aventuró Gilligan, de 46 años.

Ocho capítulos componen la última temporada de la serie, que se dividió en dos entregas ya que el canal AMC (el que la emitió en EE.UU.) adoptó el modelo cinematográfico que usó Harry Potter, y que utilizará en otra de sus series insignias: "Mad Men".

"Breaking Bad" se instaló a ritmo lento pero seguro entre la devoción de público y crítica, que le ha dado tres Emmy para su protagonista, Bryan Cranston, por su papel de sufrido profesor de química convertido en implacable traficante de metanfetaminas.

La empática historia de Walter White, que decide crear drogas para mantener a su familia tras ser diagnosticado de un cáncer de pulmón inoperable, ha atrapado a millones de seguidores que han visto a lo largo de cinco años cómo la criminalidad, el poder y el dinero oscurecen el alma del profesor.

"No era el objetivo que la gente odiase a Walter, solo que encontraran al personaje y su viaje interesante. A medida que la serie progresaba me interesaba ver si a la gente le gustaría menos el Walter más oscuro, si seguirían interesados en él", explicó Gilligan.

Pero su creador confiesa que encuentra difícil simpatizar con este Mr. Hyde escondido tras el pusilánime químico.

"Creo que es un personaje fascinante, pero es cada vez más difícil simpatizar con él porque es un gran mentiroso. No es solo que mate a gente o cree drogas, es que encuentra tan fácil mentir a la gente que quiere...", reflexiona el guionista.

Pese a llevar las riendas de la historia junto a un equipo de escritores, Gilligan explica que su método de trabajo "orgánico" ha provocado que muchos personajes "se convirtieran en lo querían ser" y en el caso del protagonista le resulta difícil saber si ya desde el principio era un lobo con piel de cordero.

"Es muy interesante cuestionarse quién era en realidad. Es una pregunta que cada espectador tiene derecho a responder por sí mismo. ¿Convertirse en criminal cambió a Walter, le hizo una mala persona, o a raíz del diagnóstico de cáncer la careta se le cayó y se convirtió en lo que realmente era en el fondo?", propuso.

Gilligan reconoce que el último episodio de la serie dio muchos dolores de cabeza al equipo creativo por la inmensa presión autoimpuesta para acabar a la altura una historia comparada con "Los Soprano", "Dexter" o "Mad Men".

"Hubo una presión tremenda. Este último año ha sido duro para mis guionistas... La parte más difícil ha sido descubrir cómo acabaría el último episodio, nos llevó mucho tiempo pensar en un final", recordó el creativo, que cerró el guión de esta historia en enero, apenas dos meses antes de que finalizara el rodaje.

Mientras las preguntas rondan la cabeza de los fans, Gilligan solo tiene un interrogante que dura ya cinco años.

"Me gustaría saber por qué la gente responde de manera tan favorable a la serie. Se supone que es entretenimiento, pero la gente no solo se entretiene con explosiones, también cuando se ven obligados a pensar. Pensar es entretenido y Breaking Bad está llena de momentos para hacer pensar a la audiencia", comentó el guionista.