A las 10 de la noche, por Caracol TV

“La nocturna”: reflejo social del país en la televisión

La serie no es solo sobre estudiantes de derecho en La Graham, sino acerca de ciudadanos que deciden ejercer su derecho y enfrentar situaciones sociales relacionadas con temas como salud y corrupción.

“La nocturna” refleja situaciones que le pueden pasar a un colombiano en  cualquier parte. / Cortesía Caracol TV
“La nocturna” refleja situaciones que le pueden pasar a un colombiano en cualquier parte. / Cortesía Caracol TV

Problemas sociales relacionados con educación, salud, inmigración y trabajo, escándalos políticos, manipulación en redes sociales, pero sobre todo, ganas de salir adelante y cumplir sueños, son las subtramas de La nocturna, serie de Caracol Televisión que de lunes a viernes emite su segunda temporada a las 10 de la noche.

Lanzada en mayo de 2017, La nocturna sigue a un grupo de estudiantes que ingresan en el programa nocturno de la universidad La Graham. Casi dos años después, la historia se renueva porque el centro educativo inaugura la Facultad de Derecho y los profesores Esther Cavallier, interpretada por Marcela Carvajal; Mario Quiñónez, encarnado por Jorge Enrique Abello, y Willington Espinoza, a quien da vida John Álex Toro, reciben a nuevos alumnos.

Quien no vio la primera temporada no tiene problema para entender la trama, aunque entre las dos entregas existen hilos de conexión por decisión de los libretistas, que, sin embargo, no son fundamentales para entender las historias de los nuevos personajes.

Para Jaisson Jeack Palacios (el futbolista Édgar el Tanque Durán), las entregas comparten “los sueños y las historias reflejan situaciones que le pueden pasar a un colombiano en Chocó, Buenaventura, Medellín, Venezuela o Cali”.

Las situaciones a las que se refiere el artista son tal vez el punto más interesante de La nocturna, pues en una televisión nacional invadida por programas concursos, historias de narcotráfico o bionovelas, esta serie renueva la opción audiovisual al presentar al televidente un reflejo social y político de la Colombia actual.

 

El Tanque, por ejemplo, es un futbolista de 38 años que tiene un hijo con cada una de las tres parejas que tuvo en sus años de gloria y que, a punto de jubilarse, para no quedar a la deriva en el futuro decide ser agente de futbolistas, y es así como llega a La Graham.

Estamos viviendo procesos que nosotros los sentimos como si los libretos hubieran estado escritos con el día a día de lo que está pasando. Tanto así que, cuando fueron las manifestaciones del paro nacional, justo esa semana estábamos abordando ese tema en la serie”, comenta el actor.

Estaban en las manifestaciones y nosotros estamos hablando de corrupción, de ética, de malos manejos de los dineros, de las herencias, de una cantidad de cosas que tienen que ver con el mal crónico de este país que se llama corrupción”, agrega César Mora para completar la idea de Palacios.

Mora, quien da vida a Mariano Garzón, sostiene que La nocturna es una crónica sobre lo que sucede en el país, y que este proyecto les ofrece la posibilidad de expresar su postura ante la realidad.

Para Brian Moreno (Cristian Mora), ser parte de este proyecto es importante, porque el trabajo actoral “no es solamente contar historias, tiene que ir más allá y el arte lo que hace es demostrar y reflejar una sociedad”.

Para él también hay otro factor relevante, y es que los profesores de La Graham no solo se preocupan por dictar clases de derecho y graduar abogados, sino por forjar personas y seres humanos.

Las clases traspasan la pantalla y el televidente tiene la posibilidad de analizar cuál es su postura ante la realidad colombiana, así como lo hizo el Tanque cuando se quedó sin equipo y decidió, tras entender que nunca le puso atención a la letra pequeña de su contrato, que para cambiar las malas mañas del mundo deportivo él podía trabajar como agente de jugadores.

Algunas situaciones están en la delgada línea entre el bien y el mal, pero con la firme convicción de no justificar la famosa frase “el fin justifica los medios”, atribuida al italiano Nicolás Maquiavelo, los realizadores apuestan por la legalidad.

Valery Rosero, el rol venezolano interpretado por Rosmeri Marval, llega a Bogotá a comenzar una nueva vida en contra de los prejuicios y la discriminación.

“Con mi personaje retratamos la migración, un tema delicado. A ella le tocó robar, pero en la serie se muestra a manera de enseñanza, pues cada capítulo es una ilustración desde la cotidianidad”, dice Marval, quien siente una gran responsabilidad dado que su papel puede herir susceptibilidades.

Al presentarse este tipo de situaciones, los actores que son parte de La nocturna esperan que el televidente se sitúe en la línea roja que permite estar de un lado a otro, de juzgar, de tratar de entender por qué alguien actúa de determinada forma, sin llegar a justificar.

Encontrar en la televisión colombiana un producto que como ciudadano te pone contra la pared me parece maravilloso, porque te hace pensar, no solamente entretener y consumir televisión, sino que te abre los ojos”, concluye Brian Moreno.

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Lilian Contreras Fajardo / @ProhibidodeLili

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