Ganó el Premio Gabo en la categoría Texto

“La prensa en Cuba no escribe sobre la gente”: Jorge Carrasco

El periodista Jorge Carrasco no pudo recibir su premio en Medellín por condiciones migratorias. Por lo mismo tampoco está ejerciendo su profesión en Miami.

Jorge Carrasco llegó a EE. UU. el 15 de agosto de 2016 buscando la residencia norteamericana. / Cortesía

La noche del pasado 29 de octubre el periodista Jorge Carrasco se enteró de que había sido uno de los ganadores del Premio Gabo a través de Facebook Live. En su casa en Miami, junto a algunos de sus amigos, tuvo que ver la transmisión desde su celular. No cabía de la dicha, pero también sintió frustración por no poder viajar a Colombia, porque ni siquiera puede salir de Estados Unidos.

“Lo viví con un montón de ansiedad hasta el momento que dijeron el nombre nuestro. Ahí nos pusimos a gritar, fue algo subreal”, asegura.

Su travesía comenzó el 15 de agosto de 2016, el día que salió de su natal Cuba con la expectativa de dejar atrás su zona de confort y acelerar el tiempo que sentía que no transcurría en La Habana.

Ni su ciudad ni su país le astiaban, era quizá sólo la curiosidad de hacer cosas nuevas lo que lo empujó a llegar a Ciudad de México y luego hasta Nuevo Laredo, donde cruzó la frontera.

Desde ahí comenzó su siguiente travesía. Ya al otro lado del muro solicitó ser acogido por la política de “pies secos, pies mojados”, que le permitía, tras permanecer un año y un día en ese país, solicitar la residencia. Viajó luego en un ómnibus de Greyhound hacia Miami, en lo que Carrasco considera el éxodo silencioso de la actual migración de cubanos a Estados Unidos. Él forma parte de ella, es decir, de los cerca de 46.000 que se fugaron de la isla el año pasado.

Ya en Miami sintió que su vida cambió. Le impresionó la televisión y, sobre todo, “cómo los medios locales realizan esa misma propaganda política que hace el pueblo cubano, pero al revés”, con un sentimiento de odio.

Por eso intentó mantenerse al margen de aquellos medios que quizá le pidieran escribir lo que ni siquiera hubiera hecho en la isla, y en esa línea logró publicar un par de veces para Univisión. Luego de eso no ha habido nada.

“Desde ese momento he hecho muchísimas cosas, pero ninguna de esas ha sido escribir”. Ha trabajado como mesero, vendedor de zapatos en Adidas y ahora está dando clases de español a extranjeros en un centro de idiomas, pero esto no le ha quitado su interés por seguir ejerciendo el periodismo.

Quiere escribir. Así como lo hizo en su tesis de grado sobre los sitios clandestinos frecuentados por los homosexuales, o con varios de sus trabajos en los que retrató a personajes tan reconocidos como el cantante Osmani García, el del Taxi; Tony Menéndez, el bailarín y coreógrafo cubano, o Farah, la más reconocida travesti en la isla, historia con la que ganó el Premio Gabo 2017 en la categoría de Texto.

Con todos los motivos, pero sin pretensiones de ganarse el premio y sin un computador, hizo la inscripción en la sala de cómputo de la biblioteca pública que queda cerca de su casa. Así, con esa misma espontaneidad, buscó un día a Farah para estar al lado de ella tres meses y entender quién era en verdad la que vio salir el mismo día de la cárcel a sus dos maridos.

Estos son temas que, de acuerdo con Carrasco, “no los ves en la prensa cubana, porque la prensa cubana no escribe sobre la gente, porque no se controla a sí misma, sino que está controlada por el departamento ideológico del partido comunista, de manera que los problemas viscerales que tiene la sociedad cubana no se conocen”.

Sabe que no tenía necesidad de salir de su país, pero este hecho en parte lo motivó. El tema de su tesis de grado fue controversial en la Universidad de La Habana y en el momento de la calificación considera que “no me dieron ni el máximo de puntuación que le dan a cualquier persona que presenta una tesis medianamente decente y hasta no decente, por tratar un tema tan vetado como la homosexualidad”.

Hoy Jorge Carrasco, en una realidad política muy diferente a la de los primeros años de la revolución, es un exiliado como lo fue Reinaldo Arenas, uno de los escritores cubanos que hizo parte del boom de la literatura latinoamericana, pero que contrario a varios de los que hicieron parte de esta corriente se consideró opositor al gobierno de Fidel Castro, al sufrir de persecución a homosexuales en la isla.

Carrasco no duda en que cuando consiga la residencia norteamericana volverá a la isla. Mientras eso sucede, espera que el premio le traiga de nuevo la posibilidad de volver a escribir en un medio de comunicación, o por lo menos la satisfacción de trabajar en lo que le apasiona: escribir, hacer periodismo.

Farah, la historia de una paria

Farah es una de las travestis más reconocidas de Cuba. Llamada “La Diva”, pasa sus días entre las calles más populares de La Habana, por las que el periodista Jorge Carrasco la buscó con el fin de escribir sobre ella. 

Asegura que no fue fácil, la encontró bailando por una cerveza y al ser un personaje tan llamativo, su primer reto fue convencerla de que no le iba a pagar por conocer un poco más de su vida y que su única intención era contar su historia.

Luego vino la confianza y tres meses detrás de ella, entendiendo su cambiante personalidad, hablando con su familia y, lo más difícil, acompañarla en el sanatorio de sida, a donde llegó por una recaída.

La historia de este personaje, publicada por Carrasco en el medio independiente El Estornudo, le mereció el reconocimiento en el Premio Gabo 2017. En el texto no se limita a contar cómo ha sido discriminada, sino que a través de anécdotas destaca lo pintoresca y subreal que es la vida de este personaje en las calles de La Habana.