Redacción al desnudo - 05 de Marzo de 2018

Un contenido comercial generó críticas de los lectores por ir en contravía del enfoque de contenidos de género que publica El Espectador. El tema tuvo que ver con la valla publicitaria ubicada en la calle 100 con autopista, en Bogotá, en la que se pedía matrimonio a una mujer de nombre Laura. Además, en un artículo sobre el robo a un banco Davivienda apareció nombrado el barrio donde fue el hurto con el mismo nombre que el de la entidad bancaria. Definitivamente, en el lugar equivocado.