31 Aug 2020 - 12:00 p. m.

“Sal de la tierra”: El concierto de Andrés Cepeda en la Catedral de Sal de Zipaquirá

El evento virtual, que tendrá lugar el próximo 2 de octubre, busca transmitir al público un momento de paz, alegría y entretenimiento en medio de la crisis que vive el mundo.

El colombiano Andrés Cepeda se reencuentra con su público, esta vez, en un majestuoso escenario: la Catedral de Sal de Zipaquirá. El próximo 2 de octubre, desde este lugar, el cantautor y productor bogotano recibirá virtualmente a miles de asistentes de diferentes países del mundo.

Recorriendo los diferentes espacios de la Catedral, Cepeda se paseará por los sonidos que lo han acompañado durante estos 25 años de carrera artística e interpretará sus grandes éxitos musicales.

Sal de la tierra, como se llama el concierto, se transmitirá por E-Ticket y los interesados pueden adquirir las entradas en la página www.eticket.co.

¿Cómo nació la idea del concierto virtual Sal de la tierra?

Me estaba haciendo mucha falta reunirme con mi banda y hacer música en el escenario, así que decidimos encontrar este lugar magnífico para realizar un concierto en el que pasamos por muchas de las canciones de mi repertorio para que la gente se sienta mejor y nos acompañe por un rato. Es uno de los esfuerzos que hemos hecho por seguir en contacto con nuestro público y en estar haciendo esto que tanto amamos, que es hacer música.

Al principio de nuestro encierro tuve la oportunidad de presentar otro material que se llamó “Concierto en tu casa”, que fue algo que hice desde el estudio de grabación con algunos de mis músicos y fue una manera de entregar música para estas semanas que estábamos como entendiendo esa serie de cambios que se nos estaban viniendo encima. Hoy en día las cosas van a ir retornando a la normalidad pero, pilas, todavía tenemos que seguir adaptándonos a muchas responsabilidades nuevas, tenemos que ser responsables con nuestro cuidado y el cuidado de la gente que nos rodea.

Antes podía entablar una conversación con su público porque lo tenía de frente, pero ahora todo se realiza por medio de una pantalla. ¿Cómo le ha ido con estas nuevas dinámicas?

Es un poco raro porque uno está acostumbrado a tener el público cantando y tales, pero, bueno, esas son las condiciones de juego y así jugamos. Ya ahí viene mucho una proyección de cuestión mental, de imaginarse a la gente, de tener el recuerdo de lo que es tener a la gente cerca, y aplicarlo en el escenario para establecer esa relación.

Es el primer concierto grande que realiza en cuarentena, ¿qué tan preparado está para asumir este reto?

Estamos bien y hemos avanzado mucho en el trabajo. Lo primero que hicimos fue conseguir el sitio, hacer todo el tema de comercial, de permisos, de protocolos, y ahora viene la parte del montaje artístico, por ejemplo, vamos a estar muchos días, casi 7, en temas de montaje, ensayos y cosas de producción para realizar el concierto. Así que es un trabajo grande y, además, no es un escenario fácil porque nos toca transportar el equipo y todo esto en medio de un cuidado tremendo. Eso sí, la Catedral de Sal tiene unas posibilidades increíbles y pensamos aprovecharlas.

El concierto se desarrollará en tres secciones: Rock, Acústico y Full Banda. ¿En qué consisten y cómo hizo estas divisiones?

Los tres formatos aprovechan tres espacios distintos de la catedral. En el Acústico están las canciones más románticas y suavecitas como los boleros. Más adelante encontramos la parte Rock que, pues obvio, son las canciones que tienen más rock. Finalmente, Full Banda es la parte de la banda completa, es la parte tropical, las canciones que tienen toda la nota del Caribe. Entonces, son como tres espacios diferentes y momentos que nos permiten viajar por los diferentes sonidos de mi carrera.

¿Por qué es importante seguir haciendo este tipo de eventos en el país?

La música nos acompaña, nos ayuda a enviar menajes de positivismo, esperanza y optimismo. Asimismo, nos ayuda a unificar un poquito las intenciones pero, sobre todo, nos relaja en un momento donde estamos preocupados por tantas cosas. La música es un gran compañero y creo que todos lo hemos sentido así.

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