Angela Hewitt y las dinámicas cósmicas de Bach

De las manos de una de las mejores pianistas canadienses del panorama sinfónico, quien también es considerada como una de las más destacadas intérpretes del compositor, saldrán los primeros tejidos cósmicos durante el concierto inaugural del evento.

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Las fuerzas naturales, la simetría, la ciencia detrás de la arquitectura del sonido y los paisajes sensoriales que se proyectan a través de la música, en este caso de la clásica, caracterizan en gran parte el legado del compositor destacado en esta edición del Cartagena Festival Internacional de Música Johann Sebastian Bach.

“La belleza, la alegría y la satisfacción que nos brinda tiene un poder que cura. Nos da, por un momento, el sentido de integridad que buscamos”, así lo describe Angela Hewitt en su producción discográfica Bach: las variaciones Goldberg. La pianista no solo va a tocar el Concierto Nº 1 en re menor para piano y orquesta, incluso, frente a su instrumento va a dirigir a la Philharmonia Orchestra de Londres en esta obra.

Hewitt es una artista que integra el ballet, la técnica vocal y de respiración al interpretar una pieza en el piano. Proviene de una familia musical y con tan solo tres años comenzó su exploración en galaxias de armonías y melodías, y alternó su aprendizaje con la danza, el canto, la flauta y el violín. En 1985 ganó el Concurso Internacional de Piano de Bach, premio que le ayudó a posicionar su carrera internacionalmente.

Junto con este reconocimiento se han sumado el nombramiento de Oficial de la Orden del Imperio Británico y Artista del Año de los Premios Gramophone (los Óscares de la música clásica) en 2006; el Premio Logro de toda una vida del gobernador general de Ottawa en 2018, entre otros.

De acuerdo con Hewitt, quien en una entrevista al diario inglés The Guardian, aseguró que perfeccionarse en la interpretación de las obras de Johann Sebastian Bach le ha permitido tener una memoria increíble, porque memorizar sus composiciones es un reto que trae consigo claridad y disciplina. “Siento que también te brinda una sensación de confort, alegría y apreciación de la belleza”.

Bajo el sello Hyperion Records ha capturado la esencia del compositor germánico en varios trabajos discográficos, como Bach: el arte de la fuga, Las suites francesas, Bach: arreglos y muchos más, dentro del crisol llamado “Odisea de Bach”, un paseo sideral por medio de las obras completas para instrumentos de teclado, integrado por 12 recitales.

Pero su virtuosismo, a la vez, se ha reflejado en otros compositores, como Scarlatti, Handel, Couperin, Rameau, Haydn, Mozart, Beethoven, Chopin, Schumann, Liszt, Fauré, Debussy, Chabrier, Ravel, Granados y Messiaen.

A diferencia de otros músicos, ella se involucra, además de la música, en la escritura del contenido del librillo que trae cada CD. De este modo le imprime el sentido de la arquitectura sonora al papel, con el fin de otorgar al público historia, anécdotas y mitos sobre el compositor.

Paralelo a los ladrillos armónicos que han edificado la melodía de su trayectoria desde su adolescencia, es una embajadora de la educación en su país con Orkidstra, iniciativa inspirada en el Sistema de Venezuela. De este modo, niños y jóvenes de entre los 5 y los 18 años tienen la oportunidad de aprender y tocar un instrumento gracias a este proyecto.

“En lugar de estar en una esquina de la calle después de la escuela metiéndose en problemas, están tocando música. Y muchos de ellos pasan a ser músicos profesionales. ¡Es maravilloso!”, aseguró al medio español La Quinta de Mahler.

La exigencia y claridad que Angela Hewitt demuestra en el piano ha iluminado la inspiración de algunos compositores, directores de orquesta, pianistas y académicos canadienses, como Oskar Morawetz, Steven Gellman, Gary Kulesha, David McIntyre, y Patrick Cardy, quienes le han dedicado piezas escritas especialmente para ella.

Luego de su participación en la decimotercera edición del Festival, Hewitt estará de gira por Estados Unidos, Inglaterra, China, Italia y en marzo va a debutar en Viena con la interpretación y dirección orquestal, junto a la Orquesta Tonkünstler, en el Musikverein, con obras de Beethoven y de Bach, a quien definió, en el medio La Quinta de Mahler, como “el más grande. Me alegra haber pasado la mayor parte de mi vida en su compañía”.