La intervención de Carlos Vives en la Quinta Vergara comenzó como profesor. Su primera aparición en la penúltima jornada de la edición número 59 del Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar fue a través de un video en el que guiaba a los foráneos sobre la buena utilización del léxico chileno. Con destreza docente, el samario contó por ejemplo que “pega” es sinónimo de trabajo y realizó una explicación completa de la jerga local. (Video Así fue la presentación de Carlos Vives en Viña del Mar 2018).
Ya sobre el escenario, a decir verdad, su rol como maestro no cambió mucho. Vives durante más de una hora de presentación se dedicó a compartir con el denominado Monstruo de mil cabezas algunos secretos sobre las manifestaciones sonoras de Colombia desde el Caribe hasta el litoral Pacífico; y desde Los Andes hasta los Llanos Orientales.
Carlos Vives dictó su cátedra con el respaldo siempre afinado de la banda La Provincia, que abrió para locura de los asistentes con la canción Pa’ Mayté. Desde ese punto de partida se podía sospechar que el desarrollo del concierto iba a ser una suerte de recorrido por los temas más emblemáticos del artista. Y así fue, aunque hizo énfasis en los temas del álbum Corazón profundo.
El docente hizo desfilar por el tablero luminoso de la Quinta Vergara a algunos amigos que, con la complicidad de siempre, pusieron su arte al servicio del show de Carlos Vives. Los integrantes de ChocQuibTown aparecieron desde Quibdó, Chocó, para cantar El mar de sus ojos; y más adelante se tomaron confianza para interpretar su tema Somos Pacífico.
Wisin, de Puerto Rico, también aceptó la invitación de Vives y se sumó a la fiesta latina con su aporte boriqua. Después del repaso por algunos de sus éxitos, el público empezó a simular el vuelo de la gaviota con sus manos y le fue entregado el primer reconocimiento de la noche: una Gaviota de Plata. Ese galardón lo compartió el artista con uno de sus seguidores en condición de discapacidad.
Sebastián Yatra fue el último invitado de Carlos Vives en aparecer en tarima. Robarte un beso fue, sin duda, uno de los momentos de éxtasis en la jornada de este sábado en Viña del Mar. Esa interpretación hizo que el samario obtuviera una Gaviota de Oro, otra de las máximas distinciones del evento.
Ya con Gaviota de Oro en mano, Vives complació al auditorio que pedía a gritos La tierra del olvido, que el artista interpretó al lado de Sebastián Yatra y los integrantes de ChocQuibTown. Con la energía muy arriba, el docente nacido en Santa Marta, Magdalena, le dijo adiós al Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar.
El lugar de Vives sobre la tarima de la Quinta Vergara fue tomado por una artista de la misma nacionalidad. Alejandra Azcárate llegó para tratar de convencer con su humor al implacable público chileno. Se presentó diciendo que ella no contaba chistes porque no se sabía ninguno y que su rutina iría directo a la yugular de los hombres pero tampoco tendría compasión con el género femenino.
Comenzó nerviosa, incluso un día antes de salir a escena comentó fuera de cámaras que le impactaba la iluminación del lugar porque tanta claridad podía multiplicar las arrugas en la cara. Con un atuendo rojo por completo, la actriz y humorista colombiana comenzó a tomarse confianza y a exhibir el repertorio de sus rutinas de stand up comedy, que tanto éxito tienen en Colombia.
Alejandra Azcárate se fue apropiando del papel de humorista y empezó a interpretar su propuesta en lugar de recitarla, lo que causó un impacto directo en el público. Los comentarios con altos contenidos sexuales le ayudaron a hacer que el Monstruo de las mil cabezas cediera y le reconociera su labor con aplausos.
La colombiana, autodefinida como “una vil desconocida”, obtuvo la Gaviota de Plata y en visible estado de emoción recibió también la Gaviota de Oro. Para agradecerle al público, dejó de lado su rutina; y con lágrimas y la voz entrecortada dijo que en Viña del Mar había sido muy feliz.
* El periodista viajó a Viña del Mar por invitación de Turner