24 Jun 2021 - 2:00 a. m.

David García y la apuesta digital por un “Espacio Filarmónico”

El director general de la Orquesta Filarmónica de Bogotá (OFB) habla de la creación de la plataforma digital diseñada por la agrupación para reunir en un solo lugar todas sus iniciativas, proyectos y conciertos.

El 19 de junio, la Orquesta Filarmónica de Bogotá (OFB) estrenó su Espacio Filarmónico, la primera plataforma de una orquesta en América Latina donde el público puede navegar, interactuar con los músicos, aprender y revivir conciertos y presentaciones, así como disfrutar de clases didácticas y magistrales, detallar álbumes fotográficos y conocer, de primera mano, el calendario de la agrupación.

El Espacio Filarmónico surgió como respuesta a las necesidades de comunicación impuestas por la pandemia, que llevaron a la OFB a digitalizarse para seguir trabajando desde nuevos escenarios. En este caso, el ámbito virtual, que abre aún mayores posibilidades para que una mayor cantidad de ciudadanos, sin importar su lugar de residencia, puedan conocer la oferta cultural de esta orquesta.

“Bienvenidos todos a un mundo de posibilidades, a un universo musical, a un sinfín de posibilidades y a la posibilidad de poder tener a la Orquesta Filarmónica de Bogotá —la orquesta de los bogotanos y colombianos— más cerca, siendo una fuerza más poderosa”, comenta David García, director general de la Orquesta, con quien conversamos sobre las particularidades de este Espacio Filarmónico y también sobre la elección de Joachim Gustafsson como nuevo director titular del colectivo.

La Orquesta Filarmónica de Bogotá (OFB) es la primera latinoamericana en lanzar una plataforma que integra no solo los conciertos sino el proyecto de formación. ¿En qué consiste?

La OFB tiene una particularidad frente a la mayoría del mundo. Es un sistema de orquestas. Además de estar compuesta por 92 maravillosos músicos, hay otras orquestas que la componen, entre las que se destacan las juveniles. A eso se suma la existencia de un programa de formación musical que es básico en la ciudad: en las localidades, al año y desde la Orquesta, lideramos la formación de más de 28.300 niños bogotanos. La plataforma es un espacio digital en el que todo el universo de la OFB se encontrará en un mismo espacio: www.espaciofilarmonico.gov.co.

¿Cómo ha sido el tránsito obligado hacia lo digital?

A fuerza de necesidad, la Orquesta tuvo que atreverse a explorar nuevos formatos. Y nos ha ido muy bien. Nuestras audiencias se han multiplicado. Así, logramos tener conciertos espectaculares, como el que hicimos con Juanes a comienzos de la pandemia, o con Monsieur Periné, que han logrado tener a 52.196 personas conectadas, por ejemplo. El mundo digital también nos ha permitido estar muy presentes en la coyuntura. En medio de la dificultad, hemos estado apoyando el ánimo colectivo. Nuestras interpretaciones virtuales de Soy colombiano y el Himno nacional, grabadas con los músicos desde sus casas, han logrado, por ejemplo 707.105 reproducciones hasta el día de hoy.

¿Se quedará la Filarmónica en el mundo digital?

No. El Espacio Filarmónico está ahí, funcionando como espejo y multiplicador de lo que hacemos en la calle. No hemos dejado de estar en la calle ni un minuto. Nosotros somos una orquesta pública, que trabajamos por construir lo público. De ahí que hayamos estado en las coyunturas recientes del país y la ciudad. Además de acompañar musicalmente a la ciudadanía durante la pandemia, hemos estado presentes con llamados a la no violencia en todas las movilizaciones sociales que han tenido lugar en 2020 y 2021. En septiembre de 2020 acompañamos a las víctimas de Verbenal. Este año hicimos un llamado a la no violencia desde la plaza de Bolívar y nos solidarizamos con las víctimas de la violencia en Cali. Con la Veeduría Distrital, lanzamos el informe de las expectativas de los jóvenes durante la protesta social en el Park Way de la capital.

¿Es sostenible la producción musical, desde una orquesta pública, con la situación económica que deja la pandemia?

La cultura es necesaria. Hace parte de la vida y es un derecho más. ¿A quién le cabe por la cabeza que las sociedades puedan sobrevivir emocionalmente a tragedias como esta pandemia sin la cultura? Esta pandemia hizo de la Orquesta una institución más relevante, a tal punto que incluso creamos dos orquestas más: la Filarmónica juvenil de Música Colombiana y, con Cundinamarca, estamos formando la Filarmónica Metropolitana. En esta coyuntura hemos crecido y consolidado la música como la fuerza más poderosa.

En días recientes los músicos eligieron director titular de la Orquesta. ¿Quién es y en qué consistió el proceso?

Es un ejercicio democrático y se hace por primera vez en la Filarmónica de Bogotá. Parte de la idea que la Filarmónica, próxima a cumplir 55 años de historia, tiene la madurez suficiente para escoger con criterio musical a su director titular artístico. Claro, la democracia implica empoderamiento y responsabilidad. La Filarmónica de Berlín hace un proceso así y ha producido resultados extraordinarios. Al regresar como director general les propuse a los músicos esa vía. Ellos me entregaron una lista de ocho candidatos. Al final, ellos votaron y escogieron a un gran director. Se trata de Joachim Gustafsson, quien es director titular de la Orquesta Sinfónica de Borás, de Suecia; director artístico del Festival Tommie Haglund, miembro de la junta directiva de la Ópera Nacional de Dinamarca y profesor invitado de la Royal Danish Academy of Music. Gustafsson debutó en América del Sur con la Orquesta Filarmónica de Bogotá, en 2012.

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