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Aunque es común encontrar en Europa escuelas especializadas en el estudio de la música antigua (del Medioevo, Renacimiento y Barroco), así como un público extenso, conocedor y entusiasta de este tipo de repertorio, no puede afirmarse que suceda exactamente lo mismo en Colombia.
Si bien la música antigua no es completamente ajena a los colombianos, podría decirse que su recepción es mayor en las ciudades de gran tamaño. Basta con revisar la programación de conciertos de las principales salas del país para comprobarlo y decir con seguridad que, salvo la franja del Banco de la República, son contados los espacios en los que se ofrece esta música y con intérpretes de amplia trayectoria.
Además de reconocerse el altísimo nivel artístico de los músicos internacionales invitados por el Banco, caso del ensamble liderado por Tabea Debus, vale la pena decir que la apuesta por llevar este concierto a otras ciudades con costumbres de consumo musical muy distintas a las de Bogotá, es una apuesta audaz.
Los conciertos que ofrecerá el trío son un evento imperdible en el que tanto conocedores como curiosos se llevarán más de una sorpresa y podrán juzgar por sí mismos cómo la música de hace siglos continúa estando vigente.
Tabea Debus interpreta la flauta de pico, un instrumento que en Colombia llamamos flauta dulce y que en estas tierras está un poco desprestigiado por ser aquel en el que nos iniciamos musicalmente en la escuela.
Hacer sonar una flauta de pico no requiere de una motricidad fina altamente desarrollada, de la mayor agilidad en los dedos o de una capacidad pulmonar prodigiosa. Por eso los niños dominan con facilidad sus rudimentos. Pero esto no significa que se trate de un instrumento fácil de interpretar o que su repertorio sea insulso. Todo lo contrario. Sacar música de una flauta de pico requiere delicadeza, finura y precisión.
Dedicarse profesionalmente a este instrumento, como lo ha hecho Tabea Debus, requiere de un avanzado sentido del gusto para hacerle justicia a la estética musical barroca, el periodo en el que se escribió el más bello y avanzado repertorio para este instrumento, el cual será protagonista en su gira de conciertos. La sencillez en el funcionamiento de la flauta de pico se complementa, entonces, con la complejidad de la música del Barroco, rica en ornamentación y color.
Con los instrumentos que acompañarán a la flautista se harán evidentes otras de las complejidades del repertorio del Barroco: la polifonía y el desarrollo armónico. El instrumento de Sam Stedlen es la viola da gamba, de aspecto similar al violonchelo, pero de sonido metálico y brillante. Es un instrumento que raras veces se ve en Colombia porque su uso es exclusivo para la música antigua. A diferencia de la flauta, en la viola da gamba se pueden hacer varias notas en simultáneo, lo que le da la característica de ser un instrumento armónico-melódico y, por ende, polifónico.
Finalmente, Alex McCartney estará encargado de proveer la base armónica ––el llamado bajo continuo–– con la tiorba, para que la flauta y la viola da gamba puedan hacer el juego polifónico de voces que se entrecruzan y que siempre se espera en un concierto con músicas de los siglos XVII y XVIII.
La tiorba también es un instrumento exótico entre los colombianos. Pertenece a la familia de los de cuerda pulsada (como la guitarra) y se parece a un laúd, pero lo supera en tamaño y en posibilidades de acompañamiento armónico. Sobre sus dos mástiles se extienden dos grupos de cuerdas de distinta longitud que permiten al intérprete alcanzar un rango amplio de notas graves y agudas.
En sus conciertos en Colombia, estos tres músicos se alternarán en el escenario para presentar obras exclusivas para cada instrumento como solista, así como en dúo y en trío. El grueso del repertorio escogido retoma a tres de los más importantes compositores europeos de la primera mitad del siglo XVIII: Johann Sebastian Bach, Georg Friedrich Händel y Georg Philipp Telemann. Si bien los tres compositores son alemanes, sus obras resaltan por haber desterritorializado la música barroca, que hasta su tiempo respondía a modelos locales (el italiano, el francés, el inglés, etc.) para hacer del Barroco un lenguaje musical europeo.
Pero eso no es todo, pues la apuesta de Debus contiene un elemento especial que nos invita a preguntarnos por la importancia de las músicas antiguas para el desarrollo de lenguajes contemporáneos. En su programa se incluyen dos obras inspiradas en la música de Telemann escritas por compositores actuales, ambos muy jóvenes y prometedores, conectando así al pasado con el presente.
En una de estas obras Debus debe cantar en simultáneo mientras interpreta la flauta; en la otra, debe tocar dos flautas de distinta afinación al mismo tiempo. Este tipo de experimentos no es un anacronismo sino un ejemplo más de cómo el lenguaje musical se ha desarrollado a partir de un proceso dialéctico en el que se regresa al pasado, se le estudia y se le desafía.
Sin duda el concierto de Debus, Stadlen y McCartney dará mucho de qué hablar entre los asistentes, tanto los conocedores y puristas que quizás no esperan el encuentro entre lo antiguo y lo contemporáneo como entre los neófitos del Barroco y su instrumentación.
Tabea Debus, Alex McCartney y Sam Stadlen se presentarán Leticia el viernes 29 de marzo, en Bogotá el domingo 31 de marzo, en Florencia el martes 2 de abril, en Neiva el miércoles 3 de abril, en Ibagué el jueves 4 de abril, en Girardot el viernes 5 de abril y en Popayán el domingo 7 de abril de 2019.