Deimer Marín recorre los pasos dados y Decide Cambiar

El más sobresaliente heredero del icono de la composición vallenata Hernando Marín, tomó su decisión. Dedicarse a la música de pleno para recorrer pueblos y ciudadanos a fin de mantener viva la leyenda.

El cantante Deimer Marín.

Porque se trata de un compromiso tácito con el folclor, de una deuda pendiente por saldar, de ir a la Sierra y recoger la mejor cosecha y exponerla para mantener a través de los tiempos su consumo, después de un severo autoanálisis, de estudiarlo en lo más íntimo de sí mismo y compartirlo con los suyos. Deimer Marín, el más sobresaliente heredero del icono de la composición vallenata Hernando Marín, tomó su decisión. Dedicarse a la música de pleno para recorrer pueblos y ciudadanos a fin de mantener viva la leyenda.

Decidí Cambiar, es un trabajo sumergido en la búsqueda de la dirección de Dios, Decidí Cambiar y lo hice convencido que el destino al que debo llegar con mis cantos está lleno de dificultades que lograre superar” afirma el cantautor.

Con una admirable tarea como profesional de la medicina en donde dio todo para salvar vidas, entendió que la crisis de la salud es un problema de Estado y luego de una prolífica tarea como político, llegando a ser elegido en tres periodos como diputado del departamento de la Guajira, entendió que muy pocos lo acompañaron en su lucha por la justicia social y que ser un político honesto es una condición de conciencia, Deimer tomó la decisión de cambiar y dedicar el cien por ciento de sus energía y talento al canto y la defensa del folclor.

En doce canciones recogidas bajo el visto bueno de 70 amigos y seguidores entrañables que votaron cuales deberían ser las escogidas, el compositor del Tablazo un pequeño corregimiento de San Juan Cesar (Guajira) tomó la decisión y entre ellas grabó Perdurará mi canto.

“No se va a acabar mi vida siempre perdura mi canto, un canto que curara mi herida, pero a ti te ahogara tu llanto si juegas al amor vas a perder y el tiempo aquel vas a llorar, amargo tu dolor como la hiel, porque al perder vas a llorar”.

Ganador de muchos festivales en la categoría de canción inédita, su casa se ha llenado de trofeos con los primeros lugares de los festivales de Sincelejo, Chinú (Sucre), Ayapel (Córdoba), Urumita (Guajira), Mate (Bolívar), Fonseca (Guajira), entre otros. Deimer Marín quien heredó la vena musical de su padre Hernando Marín, compuso así mismo la obra 'Maestro de Maestros’ un Paseo que rinde homenaje al fallecido maestro Leandro Díaz y con ella obtuvo el primer lugar en el festival vallenato de 1999. Pero no hay duda que su carrera se inmortaliza con la composición Decidí Cambiar grabada por el Binomio de Oro en su larga duración 5 años de oro en 1981 y que da nombre a este trabajo en su propia voz

¿Por qué juegas con mis sentimientos acaso merezco que lo hagas así? te empeñas en hacerme daño sin haber motivo sin tener razón Si se trata de amor

te doy la vida y todo de mi a cambio no hay nada y de esa jugada ya yo me cansé (Bis) Y no voy a llorar más lágrimas en mis ojos no verás salir porque se va a acabar el juego de que siempre te ensañas conmigo.

“Este es un álbum musical realizado con mi esfuerzo y el respaldo de mi esposa, mis hijos, mi familia y más sinceros amigos está hecho con amor y el profesionalismo de quienes participamos en él, es un trabajo para salvaguardar la música vallenato, el vallenato autentico construido con los jóvenes que hoy acompañan a los más reconocidos cantantes que partieron del vallenato en busca de otros géneros, pero que son conscientes que siempre es muy bueno regresar a las raíces” señala con entusiasmo Deimer Marín.

“Apareció el amor y se perdió el dolor, como se pierde el sol en una tarde gris; no podía describir como simple ilusión lo grande que nació dentro de ella y de mí. Y solamente le pedía a mi Dios, porque el dolor no me volviera otra vez, pero hizo como el sol, que ayer lo vi partir y nueva al amanecer".

Triste y confundido otra de las canciones memorables de la pluma del maestro Deimer Marín, que hace parte del trabajo luego de pasar a la inmortalidad en la voz del Jilguero de América Jorge Oñate.

Yo no me voy a morir por un amor, por un amor yo no me voy a morir, y el que se ría porque yo sienta un dolor, cuando a él le duela no me voy a reír, si puedo darle ayuda yo, se la doy es la mejor forma de hacerle sufrir.

Sin duda que una de las decisiones más difícil para construir este trabajo discográfico fue escoger con que canción se le hacía homenaje a su padre Hernando Marín, considerado de los tres soles que alumbrará por siempre la composición vallenata, Deimer y los 70 amigos y seguidores escogieron el paseo rápido Condolete.

“Si ya mañana se va si ya mañana se va y me deja aquí solito y ella ni cuenta se da tanto que la necesito”.

El Arbolito, una canción pura, sentida y con aroma a pueblo, “Cuando el arbolito muera, que Dios perdone mi pecado lloverá en la cordillera para reponer mi llanto”, y una tercera para vencer, Deimer Marín y su compañero en el acordeón Johnny Gámez incluyen un hermoso paseo inédito que solo podría brotar del alma del maestro Hernando Marín. En la palma de mi mano

“De lo pequeño se deduce lo más grande, pienso en lo inmenso y lo profundo del mar, hay tantas cosas que yo puedo imaginarme que a veces quiero callarme, pero no puedo callar, Pienso en los ojos que hicieron enamorarme tan pequeñitos como gotas de cristal de una carita del tamaño de mis versos que parece un libro abierto como las olas del mar y yo los tapo con la palma de mano para que otro hombre no me los pueda mirar”.

Señoras y señores conservando en su musa la esencia del vallenato, con canciones dedicadas al amor, la naturaleza y las vivencias de los pueblos Caribe, presentamos a Deimer Marín en Decidí Cambiar un vallenato auténtico, puro y tradicional.

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