15 Mar 2020 - 2:00 a. m.

El K-Pop, un fenómeno musical sin fronteras

El género musical se ha posicionando como uno de los más importantes. Sus sonidos se caracterizan por la influencia surcoreana y los ritmos americanos. BTS y Black Pink son los principales exponentes.

María Angélica Hernández Cárcamo

¿Qué es el K-Pop? Seguro muchas personas, incluso usted, se preguntarán de dónde proviene este término que se ha ido adueñando de los diferentes escenarios musicales como los Premios Grammy y los American Music Awards. Si cree que son solo jóvenes cantando en surcoreano está equivocado, esto tiene un trasfondo mucho más significativo.

Todo empezó con la Guerra Fría, que dejó una Corea partida en dos mitades, mientras en el norte se aislaban del resto del mundo, los del sur optaron por abrir sus fronteras al mundo occidental dejándose influenciar por los ritmos americanos, especialmente el pop.

Uno de los primeros artistas en incursionar en el K-Pop (K, por Korean en inglés, y pop, por el género musical) fue Jeong Hyeon Cheol, más conocido como Seo Taiji, quien creó, en 1992, el grupo Seo Tai-ji & Boys con los bailarines Lee Ju-no y Yang Hyun-suk. Los sonidos de la agrupación significaron un giro drástico en la música surcoreana.

Después de Seo Tai-ji & Boys, la industria del K-Pop empezó a crecer de una manera exuberante. A finales de los 90, el género se había apoderado no solo de Corea del Sur, sino de gran parte del continente asiático. Japón, Filipinas y Tailandia eran los países con más seguidores.

El éxito de los artistas, más conocidos como idols, comenzó a consolidarse atrayendo fanáticos de varios lugares, pero fue solo hasta el año 2012 cuando todo cambió. Las emisoras de distintos países no dejaban de reproducir Gangnam Style, la famosa canción de PSY. Aunque nadie sabía el significado, pues estaba en surcoreano, todos la bailaban. Por primera vez la música traspasó todas las fronteras, incluidas las del idioma.

¿Quiénes están detrás del fenómeno?

El K-Pop es la conglomeración de varios géneros, puede ir desde la electrónica, pasar por el rap y terminar con el pop. No puede entablarse en uno solo, porque es algo que va más allá de un simple concepto musical. La mayoría del público de este género, en el cual no hay un rango de edad pues puede ir desde adolescentes hasta adultos, aseguran que al escuchar una canción, así no sepan el idioma, sienten una conexión más fuerte que con otro tipo de ritmo. Esto se debe a toda la producción que hay detrás de la elaboración de un sencillo musical.

Primero, hay que tener en cuenta que los grupos de música surcoreanos no se forman de la misma manera que las bandas de la actualidad. Todo en este mundo funciona como una industria. Las personas se unen no por diversión, sino por convertirse en idols y cumplir su sueño de ser la adoración de miles de fanáticos. Los artistas pueden durar 10 años en una agencia donde les enseñan a cantar, actuar, modelar, componer, aprender otros idiomas o, incluso, les modifican su apariencia para volverlos más estéticos y asemejarse al perfil de un idol, pero esto no significa que tendrán un cupo asegurado a la fama.

La creación de una estrella de música surcoreana no es un proceso que se toma a la ligera, porque es un juego en el que las empresas no están dispuestas a perder.

Por más de dos décadas, las tres empresas más grandes en términos de ventas e ingresos en Corea del Sur fueron S.M. Entertainment, YG Entertainment y JYP Entertainment, más conocidas como las Big Three. Se estima que cada una gasta 3.600 wones (US$3 millones) por idol. Eran los encargados de tomar las decisiones hasta que apareció Big Hit Entertainment y con ellos el fenómeno de Bangtan Boys o BTS, una de las bandas más importantes superando a los Los Beatles y a los Backstreet Boys. Fueron el primer grupo del mundo en colocar tres álbumes número 1 en Billboard 200, desbancando al reconocido cuarteto de Liverpool.

BTS, el fenómeno mundial

La banda, integrada por Jin, Suga, J-Hope, RM, Jimin, V y Jungkook, debutó el 13 de junio de 2013 con la canción No more dream, incluida en su primer sencillo, 2 Cool 4 Skool. Su club de fans oficial es A.R.M.Y., acrónimo de Adorable Representative MC for Youth.

Según revela el Instituto de Investigación Hyundai, BTS no solo produce ganancias propias, sino para todo el país. Facturan más de 4,1 billones de wones al año(US$3.700 millones), lo que los convierte en un mejor embajador que la marca Samsung, Hyundai o Kia. Si los siete integrantes mantienen su popularidad, deberían aportar a la economía surcoreana 41,8 billones de wones (US$33.800 millones) en los 10 próximos años.

Al atraer turistas y dar visibilidad a las marcas surcoreanas en el extranjero, la banda musical se ha convertido en una baza económica para el país. De hecho, el estudio indica que ellos fueron la razón por la cual uno de cada 13 turistas extranjeros visitó el país en 2017.

Además de llevar su cultura al resto del mundo, BTS también se ha caracterizado por su aspecto innovador y único. Cada uno de sus discos sigue una línea que aborda una distinta problemática. Siempre que lanzan una canción o hacen algo se convierten en tendencia mundial.

Es imposible negar que la ola Hallyu (popularidad de la cultura surcoreana en el exterior) no ha llegado al país. Hasta la fecha, más de siete grupos surcoreanos han pisado tierra colombiana. El último en hacerlo fue VAV, en el marco de su gira “Grand America Tour”, con la que visitarán varios países de América Latina. Se espera que en un futuro Colombia, al igual que Brasil y México, sea un paradero de grandes eventos de K-Pop.

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