En el 2008 la revista Shock dedicó un gran homenaje al juglar del vallenato. Todos, desde Carlos Vives, Iván Villazón, Gusi y Beto, pasando por Pipe Peláez, Silvestre Dangond y Jorge Celedón, inspiraron su música en el Maestro de maestros. La venia para él.
La historia inicia con el silbido de un patillalero que desde los 13 años se dedicó a hacer cantos. Componiendo a punta de silbidos, Rafael Calixto Escalona Martínez se convirtió en un ícono. En el hombre que hace brotar manantiales y que construye casas en el aire.
Escalona volvía música lo que ocurría en su tierra. Sus composiciones se empezaron a conocer y fueron grabadas inicialmente no con caja, guacharaca y acordeón sino con guitarra.
"El acordeón ante el pueblo se fue popularizando. En cada pueblo existía un acordeonero que cantaba de acuerdo con lo que sabía el pueblo. La gente del interior decía: ´Qué horror´. Por eso no entraba aquí".
Llegados los 60, el acordeón de Colacho Mendoza se apersonó de los cantos de Escalona, que ganaron más y más adeptos.
Las melodías de Escalona, eterno enamorado y con las damas cumplido, permanecen intactas. El testamento, La Maye, La brasilera, Dina Luz, Arco iris, y otros cantos que nacieron de sus amores, son inmunes al paso del tiempo.
"Cada canción mía es un cuento. Todas son verdades... En alguna que otra echo ciertas mentiritas, cuando se trata de una canción de enamorado a ciertas damas, cuando tengo que inventarles promesas y regalarles perlas... Que no tengo arco iris, que no tengo golondrinas, que no tengo nubes rosadas, que no tengo... pero entonces esas son mentiras amorosas".
"El Maestro Escalona es un gran poeta y es un hombre que, aunque no es músico, tiene un poder para decir las cosas en un lenguaje sencillamente hermoso". Sebastián, de Tr3sdeCorazón.
En la memoria del público están incrustadas las composiciones de un costeño sentimental, parrandero y orgulloso de sus amigos. De esos compañeros de niñez y juventud, que transformó en personajes de canciones: Miguel Canales, Emiliano Zuleta, el hijo de la vieja Sara. Y su recordado Jaime Molina...
"Bien importante en la rumba porque cuando suena Jaime Molina todo el mundo se abraza y es la canción de los amigos. No creo que pase de moda nunca, porque además es algo que nos distingue como colombianos definitivamente". Christian de la Espriella, de Pornomotora.
"Escalona cocina, nos cocina. Nos invita a que comamos en su casa. Disfruta atendiendo a sus amigos, y tiene un sentido impresionante de la amistad, del cariño y del aprecio". Iván Villazón.
Largas amistades de Escalona derivaron en actos grandes: con Colacho y vallenato impulsaron la creación del departamento del Cesar, y con Alfonso López y su comadre Consuelo Araújo Noguera concibieron el Festival de la Leyenda Vallenata que se hace cada año en Valledupar. En los años 90, su vida se convirtió en telenovela. El compositor fue personificado por Carlos Vives.
Hoy, con un árbol de poesía que le crece por la boca, sigue haciendo cantos: "A Valledupar llegó una llanerita, le regalé un chinchorro lleno de turpiales, en él me contaba esa leyenda tan bonita que nace en el Arauca y en los Llanos Orientales...".
"A mí me sorprendió mucho cuando supe que él había empezado a componer a tan corta edad, como a los 12 ó 13 años. Y la primera
vez que lo grabaron tenía 17. Todavía, a la edad que tiene, sigue haciéndolo. O sea, no es tanto el hecho de lograr algo a corta edad, porque eso en realidad lo puede hacer cualquier persona. Es el hecho de seguir haciéndolo toda la vida". Gabriela Jimeno, de Ratón Pérez.
La ascensión del vallenato sucedió gracias a los cimientos sembrados por hombres como Escalona, que pegados a la tradición musical de un pueblo dieron la pelea por exaltar el folclor.
"Él es como el rey de la tradición oral andando. Uno escucha hablar al Maestro y siente que está hablando como hablaría la gente de su pueblo, que además hoy en día eso representa no sólo a su pueblo sino a Colombia entera". Tostao, de Choc Quib Town.
"Mi primer éxito o mi cédula musical es un éxito de Rafael Escalona Martínez. Todavía me toca en todos los conciertos cantarla porque es inolvidable... Tú eres mi golondrina, Dina Luz, tú eres mi golondrina, Dina Luz, tú eres mi golondrina...". Iván Villazón.
"Como aporte a la cultura de mi pueblo, yo les brindo mi vida, mis canciones...".
Por su gran obra, la revista Shock y los nuevos músicos le rendimos un homenaje a Rafael Escalona. Para que el vallenato continúe reinando y nazcan muchos más frutos del silbido del Maestro.
Estaba planeado que con la banda base de Gusi y Beto, cantaran Pipe Peláez y Carlos Vives. Sin embargo minutos antes del show, "el patrón" quiso que también subieran a la tarima Adriana Lucía y Fonseca. Sin ensayo previo, el show liderado por Vives fue sin duda el más emotivo de la noche. Gracias Charlie.
Al homenaje que Shock le brindó en el Palacio de los Deportes, el Maestro Rafael Escalona llegó muy tieso y muy majo con el sombrero que lleva su nombre, con su esposa Luz Marina y su hija Carolina.