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La mañana del sábado, luego de un importante concierto en la capital del país celebrado la noche anterior, el cantante Jorge Oñate fue hospitalizado en la clínica Reina Sofía generando preocupación en sus seguidores y familiares.
Las dudas sobre la salud de Oñate se disiparon rápidamente gracias a la intervención de su hermano Rafael Oñate, quien confirmó al diario El Heraldo que la afección de ‘El jilguero de América’ (como se le suele conocer), no es de mayor gravedad, tomando en cuenta que temía la posibilidad de un infarto.
El escritor Oñate Rivero refirió al medio citado que el cantante “sufrió una descompensación orgánica, ya que venía de cumplir numerosos compromisos en el Festival de la Leyenda Vallenata y, al cambiar de altura y clima, se vio afectado, pero ya está estabilizado y lo que ahora se hacen son exámenes para descartar lo que pudiera haber sucedido”.
Pese a este episodio, posible intempestivo producto, como supone su hermano, de la emoción que le produjo a Oñate la acogida del público en Bogotá, la agenda del artista pacífico (gentilicio de La Paz, Cesar) sigue bastante activa.
Su manager, Mario Suárez, además de prever que la salida del vallenatero se produciría el próximo martes, contó a Caracol Radio que tendrán dos conciertos seguidos, el 23 y 24 de mayo en Distracción, La Guajira y Bucaramanga, Santander, respectivamente.
El ‘Tsunami Vallenato’, un concierto dedicado a dicho género que se realiza en distintas ciudades del país, fue también el escenario para que Oñate se presentara por primera vez junto a Julián Rojas, reemplazo de Fernando Rangel, quien lo acompañó en el acordeón durante los pasados tres años.
Además de ese “retomar la agenda” que anunció Suárez al medio radial el músico cesarense lanzará un nuevo proyecto discográfico el venidero mes de septiembre.