Lincoln Trio: gusto, intensidad y poder

Reseña sobre la presentación ofrecida por el Lincoln Trio en la Sala de conciertos de la Biblioteca Luis Ángel Arango. La agrupación estuvo también en Pereira y en Manizales como parte de la Temporada Nacional de Conciertos 2018 del Banco de la República.

El Lincoln Trio se creó en Chicago. Gabriel Rojas © Banco de la República

En la música, como en la gastronomía, el éxito de todo buen menú es la sabia combinación de sabores y la escogencia acertada de una entrada, un plato fuerte y un postre que guíen la experiencia gustativa en una especie de crescendo sensorial, culminada, casi siempre, con bocados esperados por el comensal. El menú, que en este caso fue el programa del Lincoln Trio en la Sala de Conciertos de la Biblioteca Luis Ángel Arango, tuvo tres platos exquisitos y, el del medio, como es tradición, nos llevó a la cúspide y se convirtió en el gran plato fuerte.

Con la potencia escénica y musical característica de este trío de Chicago, el concierto ofrecido fue una mezcla de experticia, virtuosismo, control, expresividad y, sobre todo, emocionalidad. Si hay una virtud especial de esta terna, se trata del poder que tiene para conectarse y sincronizarse a la perfección con un respiro, una mirada o un movimiento. Es bajo ese efecto, un tanto mágico y encantador, que tres personalidades evidentemente disímiles y tres sonidos diversos se encuentran para crear uno solo y para vibrar al unísono, como quien logra el maridaje perfecto.

El plato fuerte del concierto fue Conversaciones. Variaciones para violín, violonchelo y piano, Op. 32, una obra escrita en 2014 por el compositor colombiano Juan Antonio Cuéllar y comisionada por el Banco de la República. La pieza, un tema con once variaciones, es un diálogo musical entre diferentes compositores o estilos de la historia. Así, pasando por Fauré, Bartók, Keith Jarrett, György Ligeti, Anton Webern, Clara Schumann, J.S. Bach y Alberto Ginastera, la obra desemboca en el Pacífico colombiano y se estructura bajo la tradicional forma trío: rápido-lento-rápido, una receta perfecta que causa una certera satisfacción en el oyente.

La interpretación de la obra de Cuéllar fue, en síntesis, un espectáculo. Los inicios, cristalinos, hicieron del silencio el primer sonido; la intensidad, agilidad y expresión hilaron un discurso claro, preciso y lleno de poder y control; el timbre vibrante, contenido y camaleónico de los tres instrumentos nos transportó de manera fugaz de una latitud a otra, de un siglo al siguiente, como quien se pasea sobre un mapa libre de fronteras. En ocasiones, el trío se dividió en sí mismo: una voz líder, dos acompañantes; tres voces dispersas; una o dos en silencio; tres que se vuelven uno. Y así, esas tres personalidades batallaron musicalmente mostrando sus poderes individuales que, sumados, generaron verdadera emoción y significado.

Dado que el tema central de la obra de Cuéllar es un motete en honor a Gabriel Fauré, no es casual que el abrebocas de este concierto haya sido, precisamente, el Trío con piano, Op. 120 de ese compositor francés. Con esta obra, el Lincoln Trio probó su audacia para evocar atmósferas cambiantes, ligeras, delicadas, íntimas, o profundas y dramáticas. El piano de Marta Aznavoorian es la columna vertebral del ensamble: controlado, preciso y contundente, amarra los sonidos más etéreos de las dos cuerdas. Desirée Ruhstrat, en el violín, es la voz y la intensidad del ensamble, mientras que en el violonchelo, David Cunliffe, aporta profundidad, lirismo y dulzura.

El postre, Trío con piano en fa mayor de Joaquín Turina, fue el cierre rotundo que combinó todos los elementos característicos del trío estadounidense. Y, para poner la cereza sobre el pastel, una pieza de Astor Piazzolla fue el bis que remató el concierto. Con las manos y los arcos arriba, después de una sucesión de momentos de intensidad desbordante, la imagen final del ensamble quedó grabada en mi memoria. Ver al Lincoln Trio en acción es un placer para el oído, la vista y el espíritu.

* Maestra en música con énfasis en clarinete y comunicadora social con énfasis en periodismo de la Pontificia Universidad Javeriana.

 

últimas noticias

Shakira, la estrella dorada del año