Este sábado 10 de marzo, de Concierto en Bogotá

Los villanos de Queens of the Stone Age

La primera vez que la banda vino a Colombia, era ya una las más influyentes de la última década. Ahora vuelve para promocionar su séptimo álbum, “Villains”, en el que asume una postura desafiante ante los males del mundo actual.

Queens of the Stone Age se creó en California en 1997. Desde su formación ha influenciado a muchos grupos rockeros. Getty Images

Dicen que los verdaderos artistas son los que logran reflejar su evolución personal en el cuerpo de su trabajo, y entender la importancia de Queens of the Stone Age pasa por identificar esa evolución. Los Queens irrumpieron en la escena del rock mundial en 2001, con Rated R, su segundo trabajo discográfico.

El álbum cementó la identidad de la banda del vocalista Homme con una propuesta pesada, dura y repleta de humor negro y referencias a la droga. Para el oyente desprevenido, las letras de canciones como Feel Good Hit of the Summer, en las que Homme da una lista de drogas comunes sin un contexto, constituyen una suerte de oda al hedonismo y al desenfreno de la juventud. Pero Homme siempre presentó cuestiones más complejas, enmarcadas en esas temáticas. Better Living through Chemistry podría interpretarse como una apología para el consumo de antidepresivos, pero en realidad es una protesta contra la prescripción indiscriminada de los mismos.

La agrupación, integrada por Homme (voz), Troy van Leeuwen (guitarra), Michael Shuman (bajo), Dean Fertita (teclados) y Jon Theodore (batería), ofreció una fórmula fácil de encasillar en el estereotipo del postgrunge: música pesada, hecha por jóvenes que querían hablar de un estilo de vida pasado por vicios. Homme, un tipo de casi dos metros y repleto de tatuajes, proyectaba en el escenario una actitud de bravuconería violenta que alimentaba esa percepción.

Para bien o para mal, esa fórmula catapultó a la banda al estrellato global. Los álbumes que siguieron a Rated R mantuvieron la base musical distorsionada y dura, pero las letras empezaron a cambiar. Songs for the Deaf (2003) incorporó cuestionamientos sobre la muerte, el odio, el cinismo de la sociedad y la adicción.

En lo que podría considerarse una admisión de que su fachada de matón intransigente era precisamente una fachada, Homme escribió The Sky is Fallin’, que incluyó el verso “for some time, I saw only wrong / But now to remind it’s a waste of time” (“Por algún tiempo sólo vi el mal / Pero ahora hay que acordarse de que es una pérdida de tiempo”).

Pese al sutil cambio de tono, los Queens pasaron los siguientes diez años dando la impresión de que no se tomaban la vida muy en serio. Sin embargo, detrás de la fachada de hedonismo, sarcasmo y rabia se cocinaba algo más personal y oscuro. Ese algo fue ... Like Clockwork.

El sexto álbum de Queens of the Stone Age nació de una cirugía accidentada en 2011. Homme sufrió una infección de estafilococo que lo obligó a pasar por el quirófano. Durante la operación algo salió mal y los médicos debieron reanimarlo con un desfibrilador. El trauma resultante, tanto físico como psicológico, dejó al músico postrado en cama durante cuatro meses, sumido en una depresión profunda.

Homme dijo en una entrevista con The Skinny que cuando sus compañeros lo trataron de convencer de producir un álbum nuevo, él les respondió: “Si quieren hacer un disco conmigo, en el estado en que estoy, vengan a la niebla. Es la única oportunidad que tienen”. En efecto, Homme se sentía alejado de todo lo que lo había motivado a componer antes.

Lo que le quedó al californiano fue escribir sobre sus miedos y su roce con la muerte. Lejos quedaron las referencias a las drogas y al hedonismo. La oscuridad del período entre 2010 y 2012 supuso la llegada de una madurez que mucha gente no se esperaba de un conjunto como Queens of the Stone Age. … Like Clockwork fue un disco tan catártico como experimental, y al final resultó ser no sólo el trabajo más contundente de la banda, sino un punto de inflexión irreversible.

Así llegó Queens of the Stone Age a Villains, su más reciente trabajo. Se trata de un disco más ligero y llevable que ... Like Clockwork, pero no por eso menos preocupado por cuestiones más trascendentales. Para su producción, la banda fichó a Mark Ronson, el productor británico que compuso Uptown Funk con Bruno Mars. Homme mantuvo la base del sonido prototípico de Queens of the Stone Age, pero Ronson lo aceleró y lo hizo menos sombrío. Las letras siguen siendo íntimas e introspectivas: Fortress es una canción que Homme escribió para decirle a su hija que siempre estará presente para ella y Villains of Circumstance explora el dolor constante del músico itinerante por estar lejos de su hogar y su familia.

Son pocas las propuestas musicales que genuinamente reflejan la personalidad de los artistas. La apuesta de lograr que una discografía termine siendo un registro de la evolución de los músicos es arriesgada porque implica un estado constante de experimentación y cambio.

Ningún disco puede ser idéntico al anterior, y las expectativas generadas por el éxito ya logrado pueden resultar traicioneras. Sin embargo, hacer música, y en efecto arte, con esta filosofía conlleva una cosa que de otra manera es casi imposible de lograr: honestidad. Homme lo reconoció en una entrevista con la revista Rolling Stone: “A medida que avanzas en tu carrera, los discos empiezan a tratarse de expresar quién eres. Son como marcadores en una línea de tiempo de estar vivo”. Esa es precisamente la premisa de Villains: el ahora. Villains, como álbum y como peldaño en la carrera de más de veinte años de Queens of the Stone Age, es una apuesta arriesgada, pero es la única apuesta posible. La única apuesta que sigue la lógica del progreso y la evolución. La única apuesta honesta.

Queens of the Stone Age en Bogotá. Sábado 10 de marzo. Palacio de los Deportes. Apertura de puertas: 7:00 p.m. Información y boletería en www.tuboleta.com.

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