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Cuando todos voltearon a mirar a Julián, él estaba mirando a Tamara, su hija, y mirarla a ella era mirar al futuro, de frente. Pero todos lo miraban a él, pues acababa de presentar Manzanas a la vuelta (2016), el disco debut del dúo que forma con Métricas Frías, Doble Porción.
A partir de ahí, todo pareció un sueño, el sueño de Julián cuando todavía no era Mañas, cuando estaba en el colegio y empezó a escribir y a grabar notas de voz y a escucharse. Cuando montó su primera banda antes de graduarse y empezó a grabar en estudios, y a rodearse de música y de gente que hacía música. Cuando, sin ser muy consciente de ello, se fue formando como artista. Aunque el sueño, por momentos, fue más una pesadilla.
–Yo no sabía que tanto poder teníamos en ese momento para hacer reaccionar parte del país y eso fue una de las cosas que me mostró que era mucho. En ese momento era negativo, pero era demasiada gente escribiéndonos al tiempo, comentando, o haciéndonos amenazas de perfiles falsos… llegamos a tener amenazas de muerte y publicaciones con la cara de nosotros muertos… fue muy raro. Me parecía muy exagerado, pero bueno.
Manzanas a la vuelta fue el inicio de una serie de reconocimientos y éxitos no sólo para Doble Porción, sino para todos los que giraban alrededor de Moebiuz –el estudio de Zof Ziro, en que se grabaron gran parte de los discos de esa época dorada–, es decir, Gordo Sarkasmus (Granuja y Zof Ziro) y Crudo Means Raw.
Una época de efervescencia, productividad, creatividad y desenfreno. Pero entre conciertos, lanzamientos y vídeos; todo lo que la gente veía de ellos en presente era realmente pasado y no se parecía mucho, particularmente en el caso de Doble Porción, a lo que estaban trabajando a futuro. Cuando lo presentaron sueño, pareció una pesadilla.
–Cuando esos temas empezaron a pegar nosotros ya estábamos haciendo cosas diferentes y la gente no se sentía tan a gusto o tan identificada con una forma de pensar de un grupo de música. Creían que íbamos a seguir respondiendo a las exigencias de ellos y por sentirnos en una zona de confort, pero nosotros siempre hemos hecho la música que queremos. Puede que nos hayamos equivocado, pero fue chévere también, valió la pena, muchas cosas se destaparon en ese momento.
Incursionar en el trap y el reguetón fue un hecho que resultó bastante desafortunado para muchos de los que venían siguiendo sus carreras, pues al final de cuentas, lo que los había enganchado a ellos era el rap, el que ellos mismos habían bautizado como el rap de la montaña por el exceso de jerga y el carácter protagónico de la idiosincrasia antioqueña. (Lea: No Rules Clan y su rap de otra parte)
–Obviamente nos afectó, pero no pensábamos mucho en eso y seguimos respondiendo de la manera más emocional e instintiva, que resultó siendo también la más inteligente y fue no echarnos para atrás. Cuando empezaron a decir eso sacamos un reguetón y luego otro trap y seguía la película y nosotros no retrocedimos, y no hemos retrocedido. Es aprender a convivir con eso, siempre va a haber gente que se oponga a lo que uno hace.
De los aprendizajes que derivaron de esas experiencias, algunas tan amargas, nació T.A.M.A.R.A, el segundo EP en solitario de Mañas y el más introspectivo hasta ahora. Un trabajo que marca un momento y quizás una nueva dirección su carrera.
El EP lleva el nombre de su hija, y cada canción tiene por título una palabra que empieza con cada una de las letras que lo componen y que a la misma vez representan las cosas que Mañas asume como esenciales para su vida (T.ierra, A.mor, M.úsica, A.gua, R.aíces. A.ire).
–El EP es una forma de buscar esa luz que puede que siempre haya estado en mí, pero que uno mismo la quiere ocultar a veces, o apagar. Y una forma de buscar más luz aún, de querer ser más yo, valorar más las cosas que me hicieron ser como soy. Marca un momento en el que quiero evolucionar muchas cosas del ser, de la conciencia, del ego. Retomar algunas cosas importantes en la vida que a uno se le pasan por estar camellando o por estar elevado en otras guevonadas. Es una forma de afirmarme que realmente lo que hace que yo tenga gente que siga mi música y que hayamos marcado, por así decirlo, a una generación, es ser lo que soy, como soy, tal cual.
T.A.M.A.R.A aparece como un respiro en medio de una seguidilla de sencillos que Mañas venía publicando en plataformas digitales. Muchos eran parte de un EP que nunca se fue, pero que ya empezaban a dar cuenta de ese rumbo hacia una etapa más adulta, íntima y reflexiva en la carrera de Mañas. (Además: Crudo y Doble Porción llevan su rap a otra dimensión)
Veo los míos desgastaos', apagaos', trabajando mal pagaos', llegando a casa sin saludar sudaos' su sueldo es una mierda, su verdad es que son usados. Y tú no te hagas el turista, mucha foto, mucha red, muchas visitas ¿alguno de ellos está si los necesitas? si hay un problema puedes ver que el fuego evitan. ¿Dónde está mi gente?
Dice en Turista, uno de los sencillos que publicó el año pasado, justo en medio del paro nacional y que hizo inevitable pensar que la canción era para J Balvin y atizó el fuego de la polémica por su silencio frente a las manifestaciones. Con especial atención, volvieron sobre él las miradas, y sobre Balvin. Ahí estaba de nuevo el poder de su música.
–Mucha gente se identificó con el tema y empezó a mandárselo, entonces él sintió como yo tenía voz, y me llamó y me dijo que quería hablar, y yo fui y le dije de frente lo que yo pensaba. El trato de decirme como: yo admiro lo que usted está haciendo, pero yo no puedo actuar así. Y yo al final lo entendí, uno no le puede pedir a la gente cosas que no quiere.
La situación se dio vuelta. Ya las críticas y la presión no eran para Mañas, esta vez provenían de él. Así lo entendió la gente, así interpretaron la canción. Ese es el poder que tiene la música, y la gente. Un poder que puede ser conducidos hacia lugares inimaginables, como pasó con las protestas en Puerto Rico, o como le pasó a Mañas, cuando su música no fue bien recibida y resultó amenazado.
Aunque expresarse siempre será un peligro en un país dónde matan por un autogol y amenazan la vida de quienes defienden la vida.