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hace 2 horas

Orquesta Supernova: más que una experiencia interplanetaria con la música

Este colectivo, integrado especialmente para el Festival, cuenta con la participación de unos cien músicos de distintas agrupaciones locales y foráneas. Con los solistas Alexis Cárdenas (violín) y Santiago Cañón (chelo), la Orquesta Supernova interpretará “Los planetas”, de Gustav Holst, bajo la dirección de Robin O’Neil.

/ Felipe Flórez

A las 5:15 p.m. de aquel martes 8 de enero, en el hotel Hilton, en Cartagena, se respira música desde unos metros antes de ingresar. Tenemos un par de entrevistas en ese lugar. Una vez ubicadas en el lobby, podemos notar la presencia de jóvenes artistas por todo lado y detectamos los sonidos emitidos por instrumentos con más fuerza, pero no establecemos muy bien de dónde provienen. Tenemos una entrevista programada para las 6:30 p.m., pero solo hasta las 7:00 p.m. logramos recibir información de lo que nos convoca. Allí nos encontramos con Julián Bernal, un joven violinista que asume el rol de asistente de la Orquesta Supernova. “Esperemos al maestro”, menciona algo agitado. Luego se acerca a la recepción.

Pasados dos minutos, aparece acompañado de nuestro entrevistado, el director Robin O’Neil. El saludo es ligero y su español, casi nulo. Procedemos a ubicarnos para iniciar, Bernal indica que son solo diez minutos los que podemos disponer para preguntas. La entrevista dura un poco más de seis. Al final, solicitamos poder acompañarlos en el primer ensayo de la orquesta. O’Neil, a quien todos, antes, durante y después del ensayo llaman “el maestro”, nos confirma.

Nos dirigimos a un salón al fondo en ese primer piso, al entrar notamos la presencia de más de cien jóvenes, organizados en un escenario orquestal, cada uno con sus partituras y afinando sus instrumentos, también hay algunos miembros de la Orquesta Philarmonia de Londres.

Katherine Padilla, directora de los programas educativos del Festival, les da la bienvenida a los músicos y dispone el escenario para que el director comience con su labor batuta en mano.

Un silencio repentino en el lugar y aparece el maestro. Se pone en posición de inicio. Con una batuta sostenida en su mano derecha da un par de indicaciones, como remando en el aire con sus dedos y su batuta; hace paneos lentos, la eleva, baja un poco, señala con la mano izquierda marcando las entradas de grupos instrumentales específicos en la orquesta, abre los brazos como marcando la intensidad. Escucha algunas desafinaciones, así que repite el aparte y continúa con el grupo de violines. El sonido emitido transporta a un viaje tranquilo, casi sublime.

Los músicos están organizados en el escenario de la siguiente manera, en relación al director de la orquesta: al frente están las cuerdas; y entre ellos, Lenin Martínez, violinista de la Orquesta Sinfónica de Cartagena, un chico de 18 años, hijo de Lenon King Pachanga, un artista reconocido en el mundo de la champeta en Cartagena. “¿Lo conoces?”, me preguntaba en días anteriores Lenin Martínez mientras conversábamos sobre su participación en el Festival. “Él quería que yo siguiera la línea de él, cantar champeta, pero yo estoy enamorado de la música sinfónica y del violín”.

En el ensayo, Lenin Martínez toca junto a uno de los referentes importantes en su proceso formativo: el violinista venezolano Alexis Cárdenas. “¡Estoy emocionado!”, me decía jornadas atrás, “porque los que son los primeros atriles son músicos y artistas mundiales. Nada más el concertino de la orquesta de primeros violines, Alexis Cárdenas, a quien le tengo un gran respeto, tocará en el mismo escenario que yo”.

Luego, está el grupo de vientos en madera y sigue vientos en metal, del último hacen parte una joven talento, Natacha Correa, también figuran Juana Afanador y Juan Pablo Barriga, miembros de la Banda Sinfónica de Cajicá.

Natacha, de 29 años, toca el clarinete, un instrumento que llegó accidentalmente a su vida para darle sentido, tal como ella lo manifestó en entrevistas anteriores. Por su parte, Juana, de 23, es administradora de empresas de profesión, y toca el clarinete bajo. Manifiesta haber sido ella quien buscó su instrumento.

Ambas, Natacha y Juana, guardan una relación muy estrecha con sus instrumentos y un vínculo enorme con la música, la diferencia es que la primera optó por hacer de la música su carrera profesional, de hecho, es becada de la Escuela Superior de Música Reina Sofía, de España; mientras que la segunda considera la música como el pasatiempo que más disfruta, aunque aclara que ensaya arduamente para obtener mayor estatus interpretativo.

Juan Pablo Barriga, quien, al igual que Juana Afanador, es miembro de la Banda Sinfónica de Cajicá, toca el corno francés, tiene 15 años, seis de ellos dedicados a la música, y es el más joven de la orquesta conformada especialmente para el Festival.

Ese martes 8 de enero, Natacha, Juan Pablo, Juana y Lenin tocan por primera vez a la par con muchos otros jóvenes con procesos formativos diferentes y lo hacen en la Orquesta Supernova, un proyecto de integración del Cartagena Festival Internacional de Música.

Este colectivo está liderado por 14 músicos de la Philarmonia Orchestra de Londres, pero también figuran músicos de la Banda Sinfónica de Cajicá, los cuatro Jóvenes Talentos, algunos de los participantes de las clases magistrales, veinte miembros del Coro de la Ópera, estudiantes de procesos musicales del INEM de Cúcuta, de la UIS, becarios y algunos miembros de la Orquesta Sinfónica de Cartagena.

Así mismo, los reconocidos solistas Santiago Cañón (chelo) y Alexis Cárdenas (violín) hacen parte de la nómina de esta agrupación genuina, que cuenta con la dirección de Robin O’Neil, nombrado “el maestro”. La Orquesta Supernova tiene el reto de encantar al público y motivar un viaje interplanetario con la obra Los planetas, de Gustav Holst (1874-1934). Se trata, sin duda, de una superproducción sinfónica en escena que permitirá a los espectadores vivir una experiencia astronómica única, arriesgada y sonora.

 

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