29 Dec 2018 - 2:00 a. m.

“Poncho” Zuleta y la plaza de las dos músicas

La plaza de San Pedro, en Cartagena, es el lugar escogido para que el cantante vallenato celebre 50 años de vida artística. A los pocos días, ese mismo sitio será escenario para la música clásica.

Pedro Mendoza

“Poncho” Zuleta celebra este lunes 31 de diciembre 50 años de actividad en el folclor vallenato.   /  León Darío Peláez - Revista Semana
“Poncho” Zuleta celebra este lunes 31 de diciembre 50 años de actividad en el folclor vallenato. / León Darío Peláez - Revista Semana

La plaza de San Pedro, en el Centro Histórico de Cartagena, tendrá dos escenarios completamente diferentes, pero unidos por un solo hilo: la música. Tres días diferenciarán la magia de este sitio, que fue testigo de la trata de negros esclavos traídos de África para ser vendidos en la época de la Colonia.

El primer estilo musical se escuchará este lunes 31 de diciembre. La plaza tendrá, como ha sido tradicional en los últimos 18 años, una cena especial servida por el Restaurante San Pedro y en la tarima estarán los artistas, encabezados por Poncho Zuleta. “Celebrando los cincuenta años de vida artística de la dinastía Zuleta, Poncho Zuleta y el Cocha Molina, rey de reyes” le dice a El Espectador Jairo Rafael Castellar, administrador del restaurante y organizador del evento.

Y es que esa noche comienza para Poncho Zuleta la celebración de sus cincuenta años. Cristian Rodríguez, mánager del artista, afirmó que “en 2019 será la conmemoración de su vida artística. Son cincuenta años de una trayectoria en el territorio nacional e internacional”. La celebración incluye giras por Estados Unidos, Suramérica y Europa, recordando que el primer Grammy Latino que vino a Colombia en la categoría Cumbia fue obtenido por los Hermanos Zuleta, comenta Rodríguez, quien afirma, además, que desde hace un tiempo se viene haciendo la recopilación de éxitos. “Hemos hecho trabajos de recuperar un vallenato tradicional”.

Sobre la noche de Año Nuevo en la plaza, Rodríguez habla con la nostalgia de la familia en las fechas especiales: “Nosotros somos la familia, compartimos con la agrupación el 31 de diciembre”.

La plaza San Pedro está cerca de la Plaza de la Aduana, el Museo del Caribe y el Museo Naval. Es un encuentro furtivo perfecto para enamorados o para la foto que se toman en la tradicional escultura de Enrique Grau: El negro y el esclavo. Esta misma plaza ha tenido a presidentes de Estados Unidos como Barack Obama y Bill Clinton, personajes como Shakira, y allí se hizo el Ángelus del papa Francisco. En la iglesia de San Pedro, cuidada y ordenada por los jesuitas, se hacen los conocidos atrios de la iglesia y allí se casó Fermina Daza, interpretada por la actriz Giovanna Mezzo, mientras la seguía esperando Fermín Daza (Javier Bardem), todo esto en la película El amor en los tiempos del cólera.

En la iglesia, que es el centro de la plaza, encima de su altar, descansan las reliquias de su titular san Pedro Claver, el santo de los esclavos.

Luego del 31 de diciembre, la plaza volverá a su aparente tranquilidad, ya no se escuchará a Poncho Zuleta con su “Mañanita de invierno”; sin embargo el escenario cambiará de nuevo para dar paso a la música clásica, los violines, piano, chelos, sopranos, partituras y lo que significa el Cartagena Festival Internacional de Música. Será la plaza una experiencia al aire libre en la programación de conciertos. El primero de ellos incluirá al pianista Daniel Khartitonov y al violinista Emmanuel Tjeknavorian.

Antonio Miscená afirmó que el clima “es muy agradable en enero para los que llegan a escuchar los conciertos, es favorable, es el ideal, no hay lluvia, la gente se puede mover sin problemas”.

Este año el compositor destacado será Johann Sebastian Bach y el tema central será la armonía celeste, que según los organizadores es la evidencia entre el pensamiento musical y la reflexión científica. Además de los cuatro conciertos de la plaza de San Pedro habrá otros 31 en diferentes escenarios, diez días con más de 363 artistas con obras de Bach, Mozart, Beethoven y Debussy, entre otros autores.

“Y viene la fiesta de música clásica, que la llamamos fiesta porque es la participación del pueblo sacando esos artistas tan importantes de los escenarios privados y lo vamos a tener aquí en la plaza”, afirma Castellar, quien ha participado con el restaurante en los 12 años de los conciertos del festival.

El 13 de enero terminará el festival, la plaza estará de nuevo para los caminantes e historias; seguro en alguna de sus esquinas se hablará de los violines y pianos, y en la otra algunos pensarán en un acordeón y sentirán la voz de Poncho Zuleta, sus cincuenta años de vida artística recordando lo que escribió Emiliano, su hermano: “Muchas veces la gente no sabe que hay ratos tan amargos por culpa del folclor, sin embargo soy un hombre incansable y vivo enamorado de mi pobre acordeón”.

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