La banda de punk Pussy Riot ha difundido este fin de semana un nuevo video donde prenden fuego a un retrato del presidente Vladimir Putin. La grabación, que dura poco más de un minuto, es una muestra de agradecimiento por el apoyo recibido de artistas internacionales como Madonna, Red Hot Chili Peppers, Bjork y Green Day. Para ver el video, haga clic aquí
Tres integrantes de la banda -Nadezhda Tolokonnikova, Maria Alyojina y Yekaterina Samutsevich- fueron condenadas a dos años de prisión el pasado 17 de agosto por haber irrumpido en la principal catedral ortodoxa de Moscú, para pedir a la Virgen María que libere a Rusia de Putin.
El mes pasado el grupo feminista anunció que otras dos jóvenes que participaron en la protesta de la catedral habían huido del país. El paradero de casi una docena de personas que componen la banda y que no participaron en la ‘misa pun’ es desconocido.
"Hemos estado luchando por el derecho a cantar, a pensar, a criticar. Para ser músicos y artistas, preparados para hacer todo lo posible para cambiar nuestro país, sin importar los riesgos. Continuamos con nuestra lucha musical en Rusia. Nuestro país está dominado por un hombre diabólico", exclaman en inglés tres mujeres encapuchadas, que aparecen en el video bajando con cuerdas y arneses por la fachada de un edificio abandonado.
Una inmensa pancarta con la leyenda de “Pussy Riot” y la imagen de una mujer con guitarra en mano cubre la desgastada pared del edificio, junto a los retratos colgados de Putin y Alexander Lukashenko, presidente de Bielorrusia, a quienes tildan de "diablos".
Este lunes se conoció que el Tribunal Urbano de Moscú estudiará el próximo 1 de octubre el recurso presentado por los abogados de las tres integrantes contra su condena a dos años de cárcel por “vandalismo motivado por odio religioso”.
"Aún tenemos 20 días para ultimar nuestra apelación, prepararnos para la vista, reunirnos con nuestros defendidos e intentar cambiar en alguna medida su suerte", afirmó el abogado Mark Feiguin. “También hemos señalado en el recurso las infracciones cometidas por la jueza Marina Sirova durante el proceso judicial, en particular, el rechazo ilegal de nuestras apelaciones y la prohibición de interrogar a los testigos por la defensa", agregó.
Hace pocos días en una entrevista en la televisión rusa en lengua inglesa Russia Today, Putin dijo que no deseaba interferir en el asunto de las "Pussy Riot". Destacó el "aspecto moral" del caso y subrayó que "el Estado tiene la obligación de defender los sentimientos de los creyentes", y que "el castigo debe ser adecuado al delito".
La condena de las tres mujeres ha provocado fuertes críticas internacionales y los grupos de la oposición lo han calificado como un atentando a la libertad de expresión y una caso de la represión contra la disidencia en Rusia.