Se presentaron en el Festival Estéreo Picnic

Rap Bang Club, más allá de un género musical

Con un toque sanandresano y otro capitalino, Karin B. y Pezcatore les cantan a varios ritmos que se convierten en uno solo junto a sus voces.

Karin Livingston, de San Andrés, y Daniel Acosta, de Bogotá, son los creadores de Rap Bang Club. / Cortesía
Karin Livingston, de San Andrés, y Daniel Acosta, de Bogotá, son los creadores de Rap Bang Club. Cortesía

Nunca he sido una persona fanática del rap, de hecho, considero que no sé casi nada sobre el género a pesar de seguir a artistas como Nach, Kase.O, Los Aldeanos, Crudo, entre otros. Lo que sí sé, y me quedó más claro después del Estéreo Picnic pasado, es que el universo del rap y el hip hop ha evolucionado tanto que está en un punto en el que los ritmos y las voces de los artistas forman melodías frescas, nuevas y agradables.

Antes del festival quise atreverme a escuchar canciones de artistas que no había escuchado antes. Estaba consciente de que quería ir a ver a las grandes bandas internacionales que iban más con mi estilo, pero sabía que debía acercarme un poco más a los sonidos de grupos nacionales que tendrían la oportunidad de subirse al escenario y presentarse ante cientos de personas.

Cuando me topé con la música de Rap Bang Club solo se me vino una expresión, muy ordinaria para algunos, pero muy propia de mí misma cuando algo me gusta mucho: “qué chimba”. La primera canción que escuché de ellos fue Never Grow Up, que casualmente fue también el primer sencillo oficial que sacaron juntos.

Cuando se terminó la canción empezó otra que terminó de volarme la cabeza: Parla pura. La reproducción automática de You Tube saltó de lo más viejo a lo más nuevo en un par de segundos, haciéndome escuchar una melodía suave pero que estalla y hace mover el cuerpo automáticamente.

Antes de su presentación en el Estéreo Picnic tuve la oportunidad de conocerlos y entendí que las casualidades tienen dos opciones: o son buenas o se convierten en una pesadilla. Pero, afortunadamente, para Karin Livingston y Daniel Acosta, que son más conocidos en el mundo musical como Karin B. y Pezcatore, la casualidad terminó siendo la mejor de sus aliadas. En un día normal de universidad, amigos y cervezas, Daniel conoció al que ahora es su colega en la escena musical, hicieron clic y lo supieron desde el primer momento.

“Tenemos varios amigos en común. Yo estudiaba música en la Javeriana y ellos también. Un día salimos a tomarnos unas cervezas en Cuatro Parques y nos conocimos, luego hablamos y supimos que ambos rapeábamos, nos tomamos unos tragos, nos pusimos a rapear y nos dimos cuenta de que teníamos una muy buena química. Luego nos empezamos a encontrar en conciertos de Nach, de Kase.O, el último que hizo Canserbero acá, y después de dos años decidimos vernos y hacer algo... La primera vez que nos vimos salió Never Grow Up, que es una de las primeras canciones que sacamos con video”, cuenta Karin.

Aunque cada uno tenía proyectos diferentes, dos años después, en 2016, se encontraron de nuevo para hacer magia con sus voces y rimas que terminaron por seducir a un público sediento de música fresca y sonidos únicos. De la casualidad nació Rap Bang Club, uno de los grandes exponentes del hip hop en Colombia, que usa elementos de varios géneros, como reggae, jazz, rap, trap, funk y dance hall.

Esa mezcla de ritmos enamoró a la gente que fue a verlos ese viernes en el festival, además de su energía y su manera de estar siempre conectados con su público. Alcancé a hacerme en la primera fila y recuerdo que esa carpa, que correspondía al escenario Axe, se comenzó a llenar rápido. Ahí mismo había visto horas atrás a otros artistas talentosísimos, como Mabiland y Ha$lo Pablito, que también son nacionales y llenaron el escenario tan rápido como lo estaba haciendo en ese momento Rap Bang Club.

“El show que dimos en el Estéreo lo preparamos no pensando en cuánto nos iban a pagar por hacerlo, sino que cuando lo vimos como una plataforma para crecer como artistas nos dijimos ‘lo que nos gastemos en este show es lo que vale nuestro show, nosotros mismos nos vamos a poner el precio’. Quisimos hacer un show muy elaborado y darla toda. Eso hicimos”, dijo Pezca.

Antes de ser reconocidos por su música, el camino no fue fácil. El año pasado lanzaron el EP Bienvenidos, en el que trabajaron junto a artistas como Martina La Peligrosa y Norick. Ya con un sonido propio más elaborado, los Rap Bang poco a poco se fueron convirtiendo en referencia de varios artistas que comenzaron a surgir y que quisieron experimentar en este género, que además está teniendo un auge importante en el país.

Sus influencias son muy variadas, pero la tienen clara. Quieren que su música siempre sea fresca, novedosa, y no lo que la gente está acostumbrada a escuchar. “Hay demasiados artistas de todos los géneros. Nosotros tenemos influencias muy bastas. Yo todos los días descubro cuatro discos nuevos de música de los 70 u 80 que me gustan. Smino, por ejemplo, es una de nuestras grandes referencias, porque él denomina su música como futuristic funk, y siento que gran parte de la conciencia colectiva del mundo acerca de la música va a evolucionar hasta el punto en el que la música pop sea más compleja y con mucho más trabajo, con sensaciones mucho más diversas, por eso Smino es una de nuestras referencias más fuertes. Ente otras también tenemos a Kendrick Lamar. Nos gusta mucho. E influencias nacionales, por supuesto, como Acapela, Kase.O, Crudo, etc.”, comentaron entre ambos, dejando siempre claro que estos artistas los han ayudado a construir un sonido y una identidad propia en el marco del rap nacional e internacional.

Karin B., con su sabor sanandresano, y Pezcatore, con su esencia capitalina, cautivaron la décima edición del Festival Estéreo Picnic en Bogotá y dejaron patente su presencia y su estilo musical en la escena del hip hop en Colombia.

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Daniela Suárez Zuluaga

Música

Rap Bang Club, más allá de un género musical

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