Hoy se cierra Rock al Parque 2015. Los asistentes a la vigesimoprimera edición del festival han disfrutado de un evento renovado y con alianzas que brindan una experiencia multicultural y segura a los jóvenes.
En esta edición, el sábado fue el día del metal y se contó con la participación de bandas internacionales como Behemoth, de Polonia, y Malón, de Argentina. A pesar de ser el día en el que el público es más radical, el certamen ofreció una nueva alternativa en pro de la diversidad. En el intermedio de una de las bandas del festival, los asistentes apreciaron la intervención de un grupo de baile y teatro llamado Aainjaa. Ellos sorprendieron con una presentación al estilo circense, donde los tambores, el teatro y el baile fueron aplaudidos hasta por los metaleros más extremos, una muestra, por supuesto, de que Rock al Parque se está haciendo más diverso e innovador. “Estábamos un poco asustados. Presentarnos en un día de metal como un show nunca antes visto en el festival muy lejano al metal nos produjo expectativa. Pero al parecer fuimos bien recibidos”, aseguró Felipe Burbano, percusionista de Aainjaa.
Por otra parte, el evento gratuito más importante de Latinoamérica presenta en 2015 su lema “Cultura de paz”, con el apoyo de la Secretaría de Integración Social, la cual está desarrollando planes de protección a los jóvenes.
En el parque Simón Bolívar todos los jóvenes pueden acudir a las carpas que están ubicadas cerca de los escenarios para recibir asesorías sobre objeción de conciencia, reclutamiento por libreta militar e incluso seguro anti-UPJ (unidades permanentes de justicia), e informarse sobre la amplia posibilidad que ofrece el Distrito para apoyar a las juventudes a través de programas de educación. “Los jóvenes pueden venir y sentirse seguros. Nosotros estamos velando por proteger sus derechos. Incluso nos pueden informar si fuera del parque están realizando batidas, lo cual es ilegal. Nuestra función es que ellos no tengan ninguna estigmatización por cuenta de ser rockeros. Este festival no sólo es entretenimiento, sino que también es una forma de llamar a los jóvenes a ser actores políticos, pensantes y cultos en un marco de absoluta tolerancia”, comentó la Secretaría de Integración Social.
Aunque algunos de los rockeros más puristas no estén de acuerdo con la presentación de algunas agrupaciones, la asistencia sigue siendo apoteósica desde el primer día. La tolerancia entre los jóvenes ha demostrado que Rock al Parque sigue estando vigente. Además, la organización del evento, a pesar de su bajo presupuesto, se reinventa cada vez, ofreciendo diversidad a los asistentes, muchos de los cuales manifestaron haber cruzado el país para ver a sus agrupaciones favoritas. “La verdad es que alquilamos un bus que, tan pronto se acabe el evento, nos devuelve a Duitama. Sólo veníamos a ver a Behemoth”, los polacos que cerraron el primer día de conciertos en el escenario Plaza.
Algunos de los jóvenes vinieron desde Boyacá, Cali, Pereira, Medellín, Bucaramanga e incluso de otros países, como Polonia, Venezuela y México, según afirmaron varios espectadores.
La capital colombiana ofrece durante tres días una cultura de tolerancia con bandas como Café Tacvba (México), Los Pericos (Argentina), Los Cafres (Argentina), Atom™ (Chile) y Atari Teenage Riot (Alemania). Igualmente, en los tres escenarios se presentarán las bandas nacionales y de convocatoria distrital, como Demolator, Rynno, Kontra el Sistema, The Hall Effect, Diamante Eléctrico, Putrilus, Providencia y Entropía, entre otras.
Rock al Parque también contó con la participación de una banda de Pereira que ha participado desde el primer festival. Los señores de Ritual, formados en 1991, se reúnen después de 20 años con sus integrantes originales. “En nuestra época no se grababan discos. Hoy es necesario, y estamos por grabar nuestro primer álbum. Rock al Parque es un reencuentro para nosotros y es genial venir a tocar con la batería que trajimos al primer concierto de este festival, en la Media Torta”, explicó Alejandro Duque, baterista del grupo. Además acotó: “La gente que viene al festival es gente culta, gente que lee, gente que se prepara, por eso estamos en un ambiente de respeto que se mantiene”.