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Seguramente para llegar a las tarimas de Rock al Parque es necesario intentarlo más de una vez. Muchas agrupaciones presentan sus propuestas año tras año, con la única intención de ganarse uno de los cupos. Sin importar la cantidad de requisitos, preparan cada detalle con el objetivo de llegar hasta el último filtro, un jurado encargado de seleccionar los 20 cupos representantes del talento local para cada edición del festival. (Le puede interesar: Rock al Parque 2019 convoca bandas bogotanas de larga trayectoria)
Este es el caso de Mad Tree, una banda bogotana que logró su objetivo en la edición 2018, después de presentarse varias veces. “Para nosotros fue una experiencia muy gratificante, porque a nivel nacional el Festival Rock al Parque es muy reconocido. Poder decir que hicimos parte del evento nos pone en un pequeño escalón un poco más alto en nuestra carrera que los grupos que no han tenido este privilegio”, dice Nicolás Gutiérrez, integrante de la banda.
No se trata solamente de llegar a la tarima. Los artistas seleccionados pueden acceder a ruedas de negocios organizadas por el festival, un espacio de encuentro entre las agrupaciones ganadoras con profesionales internacionales, nacionales y locales de la industria musical, donde se generan vínculos directos entre los artistas y los programadores de festivales, escenarios y circuitos, que permiten oportunidades reales de circulación en otros países y diferentes ciudades de Colombia.
El año pasado, en las ruedas de negocios participaron programadores internacionales, representantes de escenarios, circuitos y festivales de México, Costa Rica, Panamá y Estados Unidos. Además de programadores nacionales de Barranquilla, Medellín, Pasto, Bucaramanga, Tunja, Cali y Bogotá. Los encuentros con estos representantes les dieron la oportunidad a seis bandas de circular a nivel nacional e internacional. (Le puede interesar: Rock al Parque 2019 se realizará el último puente festivo de junio)
“Rock al Parque, además de ser una meta para las propuestas distritales, también es un eslabón para la proyección internacional. Es decir, Rock al Parque es una vitrina para que tú puedas compartir tu propuesta con personas con las que a veces no es muy fácil llegar mediante la autogestión. A nosotros el festival nos permitió ser vistos por varios promotores y programadores internacionales y por eso entramos a ser parte de dos grandes carteles muy importantes de Latinoamérica”, dice Sebastián Izáciga, cantante y guitarrista de Mad Tree.
Mad Tree llegará en marzo de 2019 al Festival Grito Rock en San José, Costa Rica y a la Carpa intolerante del Festival Vive Latino de México; Apolo 7 en el mes de abril al Festival Rock X La Vida de Guadalajara y al foro Landó en Toluca. En Colombia Distracción estuvo en el Festival Altavoz del 2018 y en enero de 2019 Loathsome Faith llegó a Rockarnaval en Pasto. Ginger y los Tóxicos y V for Volume estuvieron en septiembre en Las Chicas Móvil, del Escenario Móvil del Idartes.
Para Steven Baquero Vargas, vocalista y guitarrista de Apolo 7, Rock al Parque fue el punto de quiebre en 2018 para poder pasar de ser una banda emergente a posicionarse como una banda con mayor reconocimiento a nivel nacional. “Rock al Parque es una vitrina muy importante para las bandas y permite, no solamente ir a tocar y decir que hicimos parte del festival más importante, sino también sirve para ganar público y abrirnos puertas nacional e internacionalmente”.
Las oportunidades recibidas por los artistas son resultado del trabajo en red de diferentes entidades y actores de la música en la región. Para John Sánchez de Loathsome Faith “tener espacios con programadores nacionales e internacionales ha sido una gran gestión, unos de los mejores estímulos que tienen las bandas distritales para participar en el festival”.
Por su parte, Darío Bernal, integrante de Distracción, asegura que participar en Rock al Parque y Altavoz “fue una gratificante recompensa después de haber intentado pasar numerosas veces la convocatoria”. (Le puede interesar: Biblored inicia la celebración de los 25 años de Rock al Parque)
“Quiero invitar a todas las bandas emergentes a presentarse a Rock al Parque. Que busquen esta oportunidad, a llegar hasta las audiciones con toda la energía con todas las ganas y sobre todo que se sientan muy seguros del trabajo que están haciendo”, concluye Steven Baquero, de Apolo 7. Convocatoria que está abierta hasta el 1 de marzo.
Algunas cifras de 2018:
834 Artistas beneficiados.17 Talleres.
27 Profesionales de la industria musical.
2 Ruedas de negocio.
36 Programadores participantes.
Rock al Parque se ha consolidado como una plataforma de proyección para las bandas ganadoras de las becas y de networking para los profesionales invitados de la región, quienes ya lo ven como una cita obligatoria en la agenda del año.