Rxnde Akozta: allá donde el rap lo lleve

“Los poquísimos negros que había nos saludábamos. Era un gesto natural y espontáneo. Daba igual de donde éramos, o la hora o el lugar donde nos encontráramos, siempre nos miramos, sonreímos y nos saludamos”, recuerda el rapero cubano Rxnde Akozta de la época que vivió en Finlandia.

El rapero cubano Rxnde Akozta.Cortesía

Él, que ha vivido casi la mitad de su vida por fuera de Cuba, como extranjero, como inmigrante, sabe lo que significa ser el otro, el que no pertenece, el que no es de “nosotros”. Por eso cree que la identidad no tiene tanto que ver con el origen. “Yo creo que es una cosa más del oprimido. Porque yo también he conocido “inmigrantes”, que no son inmigrantes. Gente que llegó con dinero a un país, montó un negocio y tienen la venia del gobierno. Con esas condiciones, tú no eres un inmigrante igual que yo. En ese punto en específico, dejamos de ser latinos los dos. Y para mí va más allá todavía porque yo también soy negro y cubano”.

Por eso su música es casi azul, como el blues, con un deje triste y nostálgico. Porque los suyos están lejos, al otro lado del teléfono o de la pantalla. Pero también por eso su voz, gruesa y templada suena tan cercana, porque cada canción es como una llamada a casa.

Por eso también Rxnde sonríe con facilidad, porque esos otros, donde sea que estén, son los suyos. Y como los negros en Finlandia, se reconocen y le hacen saber al otro que no está solo, que ellos están ahí. Y por eso, cuando viene a Colombia se hacen filas de varias cuadras y a la gente no le importa esperar horas para verlo de cerca, abrazarlo y preguntarle hasta por su mamá.

La primera canción la escribió a los 12 años. Y un par de años después montó su primer grupo, Los Chamacos, con unos amigos del barrio. Con ellos escribió tres canciones que cantaban donde les abrieran espacio. Estaba tan pequeño, que la primera vez que se presentó con el grupo, su mamá lo acompañó. “Se apareció ahí con un montón de amigas. Tremenda gritería y yo, mirando pal piso. Estaba muy pequeño, ni sabía que era hip hop”. Después de los Chamacos, vinieron Los Paisanos y con ellos empezó a entender que era lo que hacían. Que era el rap y que implicaba.

“Al principio queríamos ser como ellos [los raperos gringos], malos, violentos, gangsters. Y al final no era muy diferente porque el rap que nos llegó a nosotros lo hacían negros. Negros, oprimidos, abusados, explotados. Pero luego nos dimos cuenta que el mensaje que queríamos dar era todo lo contrario a lo que estamos viviendo: nosotros queremos que la cosa mejore”, cuanta Rxnde.

Pero luego, esa diferencia que marcaron con el rap buscando una identidad y un sonido más propio, puso a tambalear a varios cuando Amenaza, un grupo icónico del rap cubano, se convirtió en Orishas y mezcló el rap con timba y guaguancó. “En un principio, para los puristas del rap era una mierda. Ya luego si nos gustó, lo aceptamos. Dijimos: bueno, eso es rap cubano, es rap con música cubana. Es nuestra identidad. Pero, sin dejarlo de ver como un producto comercial. Porque para el sufrimiento que nosotros queríamos transmitir en las letras, la música cubana, la salsa y todo eso lo ponía demasiado alegre. Qué todo está bien, que qué rico, que la fiesta, por aquí y por allá, que eso al final fue lo que terminó en reguetón”.

Pero muchos quisieran ser Orishas, incluso uno de los integrantes de Los Paisanos que prefirió abandonar el grupo. Rxnde quedó solo con el Huevo y lejos del camino que marcó  Orishas apostaron por un rap mucho más crudo y mucho menos melódico. Así sacaron su primer disco Paisanología (2003), y lo presentaron en el Festival de Alamar, que se hacía en La Habana.

Entre los invitados al festival estaba Luis Eduardo, un poeta guatemalteco asilado en Canadá, que quedó fascinado con la música de Los Paisanos, y que terminaría siendo determinante para la carrera de Rxnde. “Cuando bajamos de cantar se acercó, compró el disco, me miró a los ojos y me dijo: los voy a llevar a Canadá. Y a los 3 años me llevó a Canadá, en enero de 2006”.

Antes de viajar a Canadá, Rxnde, que había empezado a sacar música en solitario, había decidido no rapear más. Pensaba, al volver, conseguirse un trabajo cualquiera, como cualquier cubano y trabajar, sin más. “Sentía que ya había aportado lo que tenía que aportar en el rap cubano viviendo en Cuba. Y sobre todo se me quedaba pequeño, porque en Cuba en un concierto tu cantabas dos canciones. No tenías tampoco chance para soltar todo tu arsenal. Pero parece que el universo me escuchó y en el 2007 ya estaba en Finlandia. Tremendo frío”, recuerda Rxnde.

Pero en Finlandia, además de frío, había también internet ilimitado. Entonces se encontró con YouTube, lo abrió, escribió su nombre y se encontró con el video del primer sencillo de su primer trabajo en solitario Jodido Protagonista (2005).

“Ese fue mi primer video. Lo hice con mi primo y se lo di a Victor, un colega venezolano que conocí en Cuba. Ya en ese momento, 2007, el video tenía 100.000 visitas. No lo podía creer. Estuve una noche entera leyendo comentarios. Eso me dio una fuerza para decir: todavía no hay que abandonar”.

Ese mismo año lo invitaron a la 3ra Cumbre de Hip Hop en Venezuela. La acogida fue tal que Rxnde decidió quedarse en Venezuela. Ya por internet, desde Finlandia había empezado a hacer amigos que después serían grandes colegas, como Canserbero y Lil Supa.

En Venezuela pasó un año y medio. Se sentía en casa, tanto así que prefirió irse otra vez e internet volvió a hacer de las suyas. “A España llegué con 100 Euros a Murcia porque me estaban invitando a un evento. Pero claro, cuando llegué ahí nunca hubo festival, nunca hubo nada, nunca canté nada. No había dinero tampoco. Los que me habían invitado eran chamaquitos que solo tenían la ilusión de conocerme.”.

Estuvo un mes en Murcia y otra vez internet. Rxnde puso en su página de MySpace que estaba en España y ahí si empezaron a invitarlo a conciertos de verdad. Así llegó a Barcelona y se presentó por primera vez en la sala La Resistencia, en L´Hospitalet. El concierto fue sold out. Allí, además estaban viejos amigos cubanos. Entonces desempaco las maletas. Eso ya hace 9 años.

Desde ahí ha recorrido el mundo. Allá dónde el rap lo lleve, va.  

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Sara Kapkin

Música

Rxnde Akozta: allá donde el rap lo lleve

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