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Tarot para Sagitario
Se tropezará con un arrume de asuntos por resolver, pequeños y grandes, que vienen desde hace tiempo; son monolitos que cierran el camino y lo llenan de culpa por su inacción. Usted no enfrenta la mayoría de estos pendientes para evitar posibles líos, eso cree… ¿Seguirá sin hacer nada? Una vela naranja durante los siete días de la semana, sin falta.
Tarot para Capricornio
Le achacan cosas mentirosas que no son menores; las ha ignorado con la idea de que así les pone punto final… Si no se defiende seguirán manchando su buen desempeño y coraje y seguirán confundiendo. En estos tiempos de cólera muchos cuchillos se clavan por la espalda. Velas blancas, muchas velas blancas, sin falta.
Tarot para Acuario
Es una semana para ir con cuidado como pisando huevos; usted lo sabe, todos lo saben… Dejará que sus pensamientos vuelen como la mariposa vagarosa y seguirá sin perder de vista que el mundo está incendiado por odios, violencias y tiranos, simuladores que ocultan su verdadera cara. Velas amarillas, muchas velas amarillas, sin falta.
Tarot para Piscis
Su nivel de exigencia es muy alto en el amor, en la amistad, en el trabajo… Su ascetismo -se puede llamar así- lo ha llevado al éxito profesional, por tanta dedicación y disciplina, por hacerlo todo bien. Pero se fustiga constantemente por errores minúsculos ¿Se olvidó de gozar? Velas de todos los colores, muchas velas de todos los colores, sin falta.
Tarot para Aries
En su trabajo se ha esforzado para superar obstáculos, atravesar desiertos creativos en los que no se le ocurre nada y evitar que la rutina y el aburrimiento acaben con todo… A pesar de su discreción, virtud muy escasa en este tiempo de luminarias, no ha pasado desapercibido y por eso varios reconocerán sus méritos esta semana. Velas naranjas, muchas velas naranjas, sin falta.
Tarot para Tauro
Usted se detiene en el pasado, muy agradecido por las cosas buenas, esos toques afortunados del amor que lo han hecho mejor persona. También evoca los eventos ingratos que lo llenan de nostalgia y es ahí cuando debe tener cuidado “para no amueblar la nostalgia, porque entonces corre el riesgo de acomodarse en ella”… Velas blancas, muchas velas blancas, sin falta.