"Beyoncé es la cantante más sexi": Kike Santander

Este médico y compositor recurrirá al poder curativo de la música para sanar a las personas.

Kike Santander.David Micolta

Lo mejor de ser compositor.
La constante oportunidad de experimentar la magia de la creación. Y recibir regalías.

Una canción de su niñez que tenga presente.
Se va, se va la lancha, se va con el pescador...

Un álbum que todo el mundo debería escuchar.
Bajo el signo de Caín, de Miguel Bosé.

Es médico y compositor musical, ¿qué le falta hacer?
Unir las dos carreras para encender la energía de la gente, que es justo lo que voy a hacer en 2014.

¿Por qué apostar por un programa de ejercicios?
No es un programa de ejercicios, es una compañía que ayudará a encender la energía vital de la gente para mejorar su calidad de vida.

La cantante más sexi que ha visto en un escenario.
Beyoncé.

Su mayor acierto artístico.
La fusión balanceada de bolero, ranchera y pop en el disco Me estoy enamorando, de Alejandro Fernández.

Un amigo que le haya dejado la Universidad del Valle.
Una inextinguible sensibilidad por el dolor humano.

¿Cómo lo llama su pareja cuando está enojada?
Kike, en vez de «mi amor». Afortunadamente soy «mi amor» el 99,99% del tiempo.

Una anécdota con Jairo Varela.
Estar en su estudio de grabación. Era el más exótico y extraño que he visto.

¿La música de antes o la de ahora?
Voy desde Bach y Julio Jaramillo, hasta Skrillex y Linkin Park.

¿En quién se inspiró para escribir Piel morena?
En las bellezas caleñas que veía por la Avenida Sexta cuando tenía 20 años.

De todas las canciones que ha escrito, ¿con cuál se queda?
Difícil pregunta. Si me toca responder, me quedo con Azul, de Cristian Castro.

Defina en pocas palabras a:

Vicente Fernández: la quintaesencia de la cultura mexicana.

Héctor Lavoe: la magia del barrio y la esquina.

Emilio y Gloria Estefan: embajadores de la música latina en Estados Unidos.

René Pérez, de Calle 13: talento extremo y rebeldía.

Un pasatiempo.
Ver videos de música con Alejandro, mi hijo de cinco años.

¿Aguardiente o whisky?
Hasta los cuarenta años aguardiente, de ahí en adelante vino tinto.

Un músico memorable.
Milton Salcedo, mi amigo genio de Santa Marta.

Una balada.
Devuélveme el amor, que le escribí a Luis Miguel.

¿Willie Colón o Rubén Blades?
Ruben Blades, otro de mis ídolos.

¿Qué lo inspira para escribir canciones?
La tranquilidad y la armonía. No soy de los que se inspiran con las crisis.

¿Un momento de su vida que le gustaría repetir?
Mi matrimonio con Adriana, una y mil veces.

 ¿Con qué canción abriría y cerraría un concierto organizado por usted?
Abriría con Por ti yo iré, que compuse con Diego Torres, y cerraría con Silencio, que le escribí a David Bisbal.

Si pudiera cambiar de país, ¿de dónde le gustaría ser?
No, no, no, no, no. No me pidas que deje de ser colombiano.

¿Qué momento de su vida borraría?
El dolor casi insoportable que sentí al tener que dejar de compartir el mismo techo con mi adorado primer hijo, Sebastián.

Una canción suya que cante en la ducha.
No sé olvidar, de Alejandro Fernández, porque tiene notas largas que resuenan en las paredes mientras me enjabono.

Un compositor que lo haya marcado.
Empate entre Armando Manzanero y Juan Luis Guerra, la venia para este par de genios.

¿Qué tiene la música colombiana que no tengan las demás?
Es un arcoíris que tiene mil colores en lugar de siete.

 ¿Qué le quita el sueño?
La tentación que me ataca a menudo de acariciar a Adriana mientras duerme.

Una postal de Cali.
Parqueado en el mirador de Sebastián de Belalcázar por la noche, viendo las luces de la ciudad, escuchando jazz y filosofando entre aguardiente y aguardiente.

¿Qué no puede faltar en una fiesta?
Música hasta que se vaya el último borracho.
 

Temas relacionados