Juliana Cuervo, el poder femenino del Baum Festival

Conocida en la industria musical como "Julianna", es cofundadora del movimiento “NÓTT”, una red de apoyo entre mujeres de la música electrónica para abrir espacios en los que puedan mostrar su talento.

Juliana Cuervo, además de ser DJ es ilustradora. / Cortesía
Juliana Cuervo.Cortesía

¿Cómo nació su pasión por la música?

Vengo de una familia en la que la música tropical siempre ha estado presente, tengo varios tíos músicos y estuve muy influenciada por ellos. Mi mamá es melómana, y gracias a ella le cogí mucho gusto a la música disco y la electrónica más retro.

¿Cómo empezó en la electrónica?

Comencé a ir a lo Raves más o menos a los 18 años, y recuerdo que me llamó mucho la atención una DJ alemana que estaba tocando, creo que era la única mujer, y eso me hizo caer en la cuenta de que también podía hacerlo. Ella fue mi inspiración, y con unos amigos empezamos a mirar cómo íbamos a hacer. Luego una amiga me enseñó a tocar, porque ella sí había tomado clases, y desde ahí seguí haciendo cosas y buscando espacios, porque en 2000 la música electrónica estaba en una escena muy estereotipada en cuanto a nosotras las mujeres y era muy difícil. Luego de un tiempo me desanimé y me fui a Buenos Aires, donde comencé a darle forma a lo que realmente quería hacer.

¿Quiénes son sus influencias musicales?

Hay bandas como Tuxedomoon, que en este momento son una gran influencia para mí. Cuando empecé fue un modelo a seguir, al igual que otras amigas que también son parte de la escena electrónica en el país. Además, me gusta mucho la música de otros géneros, por ejemplo escucho de todo un poco para alimentar mi música de otro tipo de sonidos.

Además de la música, ¿qué otras pasiones u ocupaciones tiene?

Trabajo como ilustradora en un estudio de diseño en Medellín. Amo lo que hago, porque siento que dedicarme a esto me equilibra y me compensa de la vida nocturna. Organizarme ha sido fácil, ya que en este momento cuento con mucha suerte, porque mis jefes son comprensivos, me apoyan y son muy abiertos, pero no siempre fue así. Antes de trabajar en el estudio trabajabafreelance, pero era muy pesado porque el tiempo no me daba.

¿Qué ha sido lo más complicado para usted de ser parte del mundo de la electrónica siendo mujer?

Reafirmarme como artista y mantenerme. Ahora que tengo la oportunidad de viajar más ya se han hecho varias notas sobre mí afuera y he sentido mucha estabilidad. No es fácil, porque las personas y los propios compañeros muchas veces no entienden que el mérito realmente se gana gracias al talento, y no a la apariencia física. Recuerdo mucho que cuando empecé quería tocar, igual que todos mis amigos, pero no había dónde, y de hecho varias veces me dijeron: “Es que las mujeres no están listas”, y ese tipo de comentarios que no eran ciertos. Luego entendí que eso era algo que tenía que cambiar.

¿Qué son y cómo surgieron Move y NÓTT, dos colectivos de los que es parte?

Move nació antes que NÓTT, y surgió por la unión entre varios amigos de Medellín para hacer eventos, porque estábamos cansados de que la ciudad estuviera tan monopolizada, y eso hacía que no tuviéramos espacios para tocar, solo tenían el derecho a hacerlo los DJ que ya estaban consolidados, pero nosotros necesitábamos la oportunidad de darnos a conocer para poder trascender, así que decidimos crear este grupo. Con ellos he aprendido mucho, porque me ayudaron a forjar el carácter para enfrentarme a la noche. Luego me uní con dos amigas, María y Andrea, y formamos NÓTT, que tiene el objetivo de acoger a mujeres que estén buscando estos espacios para darse a conocer, así que creamos una base de datos de chicas que estuvieran dentro de la industria de la música electrónica enfocada en Latinoamérica, y eso ha sido lo bonito del proyecto, porque formamos una red de apoyo muy grande.

¿Qué importancia tiene para usted y para su carrera musical ser parte de eventos como el “Baum Festival”?

Esta edición, en específico, es muy especial para mí, porque va a visibilizar el trabajo que hemos hecho durante tanto tiempo, y nos sirve mucho para darnos moral y saber que estamos creciendo cada vez más, porque venimos de no encontrar espacios, a tener el escenario en un festival tan grande como lo es el “Baum”, y eso es valioso para mí y para todas las chicas del colectivo.

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2019-05-17T21:00:00-05:00

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