La Navidad en La Tertulia, Cali

Fue el primer museo de arte moderno del país. Ana Lucía Llano, su directora, habla de la agenda con la que el museo se vincula a la celebración de Navidad y la Feria de Cali.

Ana Lucía Llano trabajó en la Red de Bibliotecas de Bogotá y Cali. / Cristian Garavito - El Espectador

Usted está a cargo del Museo La Tertulia, un espacio muy importante para Cali.

Es un reto gigante. Tengo a mi cargo un museo con una historia de 61 años y con una trayectoria que ha marcado uno de los capítulos del arte en Colombia, al ser el primer espacio para el arte moderno del país. Además está ubicado en un entorno muy poderoso y con una arquitectura bellísima que lo convierten en un hito y un punto de referencia.

Tienen una programación especial para Navidad y la Feria de Cali.

Acá los caleños celebramos nuestra tradicional feria y nosotros planteamos el museo como un lugar alternativo y complementario. Abrimos el 14 de diciembre.

¿Qué programación tienen para la temporada de fin de año?

Como invitado especial tenemos a un artista de México, Carlos Amorales, que representó a ese país en la Bienal de Venecia. Hay una exposición muy bella llamada Oído pueblo, curada por Éricka Flórez. Nosotros estamos celebrando los 40 años del programa “Que viva la música” y el Banco de la República la invitó a crear una exposición sobre el tema. Plantea todo un ritmo y un diálogo entre música, economía, movimiento. También quisimos vincular al río Cali.

¿Cómo lo están haciendo?

En una de las sedes del museo, la Casa Obeso Mejía, tendremos una serie de muestras de laboratorios que hemos trabajado frente al río, creando conciencia sobre lo que significa tenerlo y estar ubicados cerca de él, que es la columna vertebral de la ciudad.

Una de las exposiciones sobre el río es “En cauce”.

Lleva ese nombre haciendo referencia al cauce de nuestro río, espacio cercano a donde está situado el museo y que anteriormente era el Charco del Burro, el lugar por excelencia donde los caleños se iban a bañar. Lo desviaron y allí se construyó el museo. Es algo muy bello porque significa el momento en el que se propone a Cali como la ciudad moderna.

¿Cuándo comenzaron a inaugurar contenidos en el marco de la Feria de Cali?

Empezamos a plantearle esto a la ciudad hace cuatro años. La respuesta ha sido increíble. En ediciones anteriores generalmente se cerraba el museo a las 4 de la tarde y ahora nuestros horarios van hasta las 8 de la noche. El comportamiento estadístico de asistencia a las salas está siempre en aumento porque son las dos semanas más visitadas que tiene el museo. Cuando Bogotá se desocupa, generalmente Cali está llena.

¿Cómo ha evolucionado la programación en los últimos cuatro años?

Hemos cambiado como equipo, siendo más fuertes y con un derrotero más claro. Más que evolucionar, cada vez es una propuesta más sólida y coherente que responde a las líneas curatoriales del museo. Ahora estamos trabajando en una apuesta mucho más sólida de darle fuerza a Cali y generar conciencia sobre nuestro río.

¿Cómo logran consolidar toda la programación?

Nuestro curador es Alejandro Martin y a él lo acompaña una junta asesora con personas de primer nivel en la esfera del arte, que son Cristina Lleras, Jorge Reyes, Óscar Muñoz y Óscar Roldán. Nosotros nos reunimos cada tres meses para revisar las líneas de trabajo, darles ritmo y hacer el proceso de selección.

¿Qué seguirá para el museo en 2018?

Ya tenemos toda nuestra agenda, como el Programa C, donde damos a conocer la obra de los artistas. Tenemos un proyecto con el Instituto JET y hay una apuesta poderosísima hacia las negritudes y el proceso de paz.