Santiago Posteguillo y su nuevo libro “El séptimo círculo del infierno”

Literatura para contar la historia

El escritor español hace un viaje por la historia con sus obras. Roma ha sido uno de sus grandes escenarios y ahora escribe sobre quienes son, para él, los genios de la literatura.

Santiago Posteguillo también escribió “La noche en que Frankenstein leyó el Quijote”. / Gustavo Torrijos - El Espectador

¿Qué encontró en la novela histórica?

Me parece un género interesante porque permite hacer literatura y, al tiempo, recrear el pasado. Siempre he pensado que al recrear el pasado podemos entender mejor nuestro presente y prepararnos para el futuro.

Ahora está recreando la historia de la literatura.

Me parece interesante recuperar la vida de los grandes escritores y escritoras de la literatura universal, pero, en lugar de contarla como en un manual, es mejor en forma de cuento, con el fin de atraer a los lectores para que descubran autores fantásticos que quizá no conocen o han olvidado. Quiero que a través de los relatos de mis libros se acerquen a los grandes autores clásicos.

¿Cómo define usted un infierno para la literatura?

Consiste en que muchísimos grandes escritores y escritoras de todos los tiempos han compartido el hecho de ser perseguidos por sus pensamientos, su orientación sexual, por enfrentarse con el poder e incluso por ser mujeres. Todo esto los hizo caer en cárceles o campos de concentración desde los que hicieron obras maestras, y eso es lo que se cuenta en El séptimo círculo del infierno.

¿Cree que en la actualidad siguen siendo perseguidos?

Lamentablemente sí, al igual que los periodistas. En muchísimos conflictos militares y guerras están muriendo más periodistas que nunca. En África, China y Venezuela, los escritores siguen siendo perseguidos. Lo bueno es que ellos continúan intentando contar la verdad.

El mundo está viviendo de nuevo los nacionalismos. ¿Qué debe pasar con ellos en el presente?

El nacionalismo mal entendido termina siendo un problema. Todo mundo tiene derecho a estar orgulloso del lugar y la cultura donde creció, pero imponerlos o considerar que es superior a las demás, o intentar eliminar las diferencias con otras personas nos conduce a repetir la historia. Debemos valorar cuánto de nuestra historia estamos dispuestos a repetir.

¿Ahí está la importancia de la literatura histórica?

Ésta contribuye a recordar todo el pasado. Quizá es una cuestión mía, paranoica, pero tengo la sensación de que en los poderes del mundo occidental hay una especie de conjura para eliminar las asignaturas de humanidades, que son las que conforman a un ser completo, con capacidad crítica. Los poderes no quieren gente que piense mucho antes de votar… Me rebelo contra eso.

¿Qué poderes y qué pueblos?

Pueblos manipulables es lo que buscan los poderes en todo el mundo, y los poderes son los gobernantes. No digo que todos tengan esas ideas, pero los sistemas de gobierno tienen esas tendencias y debemos rebelarnos constantemente por mantener las democracias. Tendremos que luchar contra la corrupción en esta generación y en la próxima.

¿La literatura y la historia podrán devolverle el poder a la gente?

En general, la educación y los niveles de lectura en un país siempre contribuirán a que la gente tenga mayor capacidad para decidir qué es lo que les conviene en el entorno donde viven.

¿Cómo devolverles el valor a las humanidades?

Debemos conseguir la rebelión de la inteligencia. No está mal escribir mucho en redes sociales o tener todo tipo de dispositivos electrónicos, pero no hay que abandonar la lectura de un texto extenso a lo largo del tiempo, por ejemplo, una novela, porque esto desarrolla otras destrezas, como la reflexión, y esto te permitirá ser una persona capaz de mantenerte firme ante los poderes.