Está en “Sin senos sí hay paraíso, el regreso”, de Caracol TV

Los éxitos en la actuación de Majida Issa

La sanandresana tiene recuerdos felices del mar, y el arte es su pasión. Creció participando en grupos de danza y canto del colegio hasta que decidió estudiar para ser actriz.

Majida Issa se mudó de su tierra San Andrés a Bogotá a los 12 años. / Gustavo Torrijos - El Espectador

Nació en San Andrés y ha tenido una relación fuerte con el mar.

Nací en 1981 y en ese momento la isla estaba muy bien cuidada. Todos mis recuerdos felices son en esa playa, ese mar y esa gente. Mis planes siempre eran estar en el mar. Tengo sólo recuerdos muy bonitos de mi infancia porque vivir en una isla tan chiquita te permite estar muy cerca de la gente que quieres. Es un lugar que ahora el país tiene descuidado.

¿En qué momento la picó el bichito por ser actriz?

Venía a vacaciones a Bogotá con mi abuela. A veces estaba en un set de grabación, pero no era consciente de qué quería ser. En el colegio estaba en baile, canto o cualquier cosa que se inventaran para hacer recocha. Cuando tuve que escoger una carrera, no había nada que me gustara, sólo lo artístico. Entré al Teatro Libre, con Ricardo Camacho, y después del primer semestre estaba convencida de que esto es lo que soy.

Comenzó en televisión en 2007, en “Pocholo”.

Fue mi reconocimiento del lenguaje de la televisión. Siempre cuento esto con cariño, porque había hecho teatro y cine muchos años, pero llegué a la novela y aprendí un montón de los camarógrafos de Caracol. Fueron muy pacientes conmigo porque preguntaba de todo. Fui feliz en Pocholo, aprendí mucho y esa primera oportunidad de casting se la debo a Luis Felipe Salamanca, un gran guionista de este país.

También hizo parte de “La quiero a morir”, otro papel antagónico. ¿Qué le dejó?

Después de esa novela me casé con el protagonista (risas), aunque ya estoy divorciada. Conocí seres humanos maravillosos, la experiencia fue gigante y aprendí muchísimo. Del equipo de La quiero a morir aún tengo amigos.

Está en “Sin senos sí hay paraíso, el regreso”, que es uno de los programas más vistos.

Es un horario tarde, a las 10 de la noche, por eso estamos sorprendidos y a la vez muy agradecidos. Ha sido muy lindo que la gente se quede despierta conectada a la novela. Es como un regalo.

¿Cómo construyó a Yéssica Beltrán, la “Diabla”?

Es un personaje que no tiene puntos medios. Gustavo Bolívar escribió una Diabla al extremo. Uno trata de buscarles el lado humano a los personajes y darles matices, pero ella es una mujer muy mala, no es humana casi en ningún sentido. Construir este personaje para que fuera creíble y darle algunas características, que a pesar de lo mala, acercaran al espectador, fue un proceso complicado.

Uno de los momentos más difíciles que ha tenido su personaje fue la muerte de su mamá.

Las únicas personas a las que ha querido Yéssica son su hija Daniela y su mamá. También son las únicas que se la aguantan. La muerte de la mamá marca un antes y un después para el personaje, algo que ocurrió la temporada pasada, y en la nueva también hay dos acontecimientos importantes que partirán su vida en dos.

Otras actrices, Sandra Beltrán y María Fernanda Yepes, han interpretado a la “Diabla”. ¿Tuvo en cuenta elementos anteriores?

Sí, hay algo de ellas, porque al hacer la investigación las vi a las dos e hice mis apuntes sobre la historia del personaje. Cuando llegó el libreto, empecé a tomar decisiones, en algunos aspectos me alejé de lo que habían hecho y en otras retomé ciertas características. No quise hacer algo parecido a sus personajes de la Diabla por respeto. Cada actriz tiene lo suyo y como ellas lo hicieron nadie lo puede hacer.

En esta temporada tiene un reto mayor: trabajar con su hermana, Jordana Issa. ¿Cómo fue ese proceso?

Había que buscar una actriz muy parecida a mí porque aparecerá una hermana de la Diabla y estaba claro que la única que se parecía era mi hermana Jordana. Hubo un proceso de casting con cinco actrices más que tenían rasgos similares y finalmente ella se quedó con el personaje. Logramos parecernos mucho, podrían confundirnos.

Hay colombianos que se creen el papel de mala y la insultan por redes. ¿Qué ha sido lo más difícil de ser la “Diabla”?

Insultos me han tocado todos. Estando en la calle, incluso en reuniones de trabajo, me han gritado cosas. Es algo muy chistoso, pero tal vez lo más difícil fue buscar una medida para que el televidente se quede enganchado, que le guste y crea lo que ve.

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