Tras ganar el “Desafío Superhumanos”

Mateo explora desde hoy en la TV digital

Su triunfo en el “reality” del canal Caracol le dejó a Mateo Carvajal mucho más que los $600 millones del premio mayor. Ahora invertirá en un negocio familiar y probará suerte en los medios virtuales.

Mateo Carvajal expresa su emoción al recibir el trofeo como ganador del “Desafío Superhumanos”. / Cortesía Caracol TV

¿Qué significa ser un superhumano?

Es ser capaz de hacer sentir a otra persona como si fuera también un superhumano. Esta experiencia, más que salir y llegar a competir, implica enfrentar cómo se va a vivir con los demás, los compañeros que están todo el tiempo contigo. Dicen que como eres en el juego, eres en la vida. (Leer Mateo Carvajal es el ganador del Desafío Súper Humanos 2017).

¿Para usted qué representó el “Desafío”?

El Desafío fue el ejemplo más inmediato de cómo te relacionas con el universo, cómo te comportas, para ver esa relación causa-efecto de las cosas. Es una experiencia, que, si se ve con un poco más de conciencia, hasta puede asustar por todo lo que implica.

¿Qué significó para usted ganar la competencia?

Estaba al lado de deportistas élites, todos personas con muchas capacidades. Te paras al lado de quienes tienen un bagaje muy grande en el entrenamiento y te preguntas qué vas a hacer, cómo vas a ganar y de qué manera lo vas a enfrentar.

¿Veía entre las posibilidades ser el ganador del “Desafío”?

Ganar no era una posibilidad cercana, sino que había que trabajar para lograrlo. Lo que pasa es que cuando se hacen las cosas de forma desinteresada y se actúa con dignidad, comienzan a moverse fichas que pasan por encima de la lógica humana, como si fuera magia. Vos actuás bien y pasan cosas que ni siquiera calcularías que podían suceder. Es algo muy loco.

¿A qué le apostó en el juego?

Quería competir por las personas, por mis compañeros. Hubo quienes me criticaron, pensaban que me estaba regalando, pero yo le aposté a eso. Cuando compites bien, el juego te lo retribuye.

¿Qué fue lo más difícil del “Desafío”?

Realmente, no le saco nada malo a esta competencia. Pero me dejé afectar un poco con la salida de Lucho.

¿Qué fue lo más gratificante?

Valorar lo que uno deja atrás, en Colombia. La familia que está esperándote, las pocas comodidades que tienes y la ciudad en la que vives. Estar acá me enseñó a estar feliz con las cosas que tengo y apreciar la amistad.

¿Quiénes fueron los grandes amigos que le quedaron del “Desafío”?

Todos mis compañeros. Sobre todo Héctor, Camila y Lucho.

¿Tiene algo para decirles a quienes lo apoyaron?

A todos los colombianos les doy las gracias, porque el apoyo que recibí es algo que ni siquiera podía entender. Personas que siempre estaban pendientes de mi trabajo o me dejaban mensajes de aliento y que estuvieron ahí para subirme el ánimo cuando de pronto estaba abajo. Es gente increíble que, sin que te conozcan, te llenan de amor.

¿Qué sigue para usted?

Me encantó el cuento de la televisión, me gustan los medios digitales y las redes sociales, por eso quiero comenzar a explorar nuevos horizontes por ese lado.