Adriana Lucía lanzó su séptimo álbum

A ritmo de porrock

Este año se cumplen dos décadas de la publicación del primer trabajo discográfico de la artista cordobesa.

Acaba de lanzar su séptimo álbum y ahora en un género porrock. ¿Qué es eso?

Este año cumplo 20 años de carrera, pero este álbum es el cúmulo de todas mis experiencias y acoplo este término que salió molestando con Carlos Vives en el estudio. Hace muchos años estábamos grabando, y como ahora todo está superclasificado, nosotros decidimos implementar el porrock. Siempre fue una cosa interna, pero después se convirtió en una declaración, y por eso se llama así, porque nuestro sonido es porrock.

¿Qué representa este nuevo álbum?

Es el cúmulo de todas las experiencias. El resultado de aprender y aprender en estos 20 años.

¿Cómo es la historia del video de la canción “Puedo ser”?

Fue un video que rodamos en Montería, tierra que quería exaltar, pues es un territorio maravilloso, el departamento de Córdoba, que muchos lo han dañado, pero otros lo queremos. Tiene, además, unos paisajes hermosos. Es un video que tiene una fotografía impecable, además fue dirigido por un director francés.

Hay una frase en este sencillo, y es: “Voy a confiar en mi intuición”, ¿confías en tu intuición?

Plenamente. Siempre que alguien me pide un consejo le digo que confíe en su intuición. Creo que a veces hay que silenciar todos los ruidos, que llegan de afuera, para uno poder oírse y cuando uno se oye, confía en esa voz interior.

¿Por qué eligió “Puedo ser” como la canción que acompaña su lanzamiento?

Había hecho 10 canciones en el álbum y en diciembre me entró la locura y dije que este nuevo disco tendría que tener 11, y Palabras fue la canción agregada. La escogí porque es algo más yo, más mío, además fue mi manera de contribuir de una manera social y política a lo que estaba pasando en el país. Este mundo necesita amor, y esa es la verdadera respuesta, y me refiero a esa capacidad de amar a alguien a pesar de…

Háblenos acerca de la canción “Espérame entre palmeras”.

Esto fue un agregado mío, porque tiene algo bombardino, y este es de mis instrumentos favoritos. Voy a confesar que no sabía que se llamaba Voy hacia ti, sino Espérame entre palmeras, y amo al Burro Mocho por mi papá, él fue el que me mostró la música de este cantante. Y esto es una canción que como composición me encanta, porque fue una manera de hacerle un homenaje a este personaje.

En “Lucecitas de colores” dice: “Tal vez nos quede sólo esta canción”. Si tiene que escoger una sola canción que le va a quedar, ¿cuál sería?

Porro bonito, de mi papá. La canté yo. Con esa me quedo.

En los coros de “A pedirle a mi Dios” aparecen las voces de cantadoras. ¿Se siente como un medio entre una artista pop y una cantadora?

Me siento como un puente que comunica esos dos lados, porque nací entre cantadoras, vengo de esa tradición. Incluso en mi genealogía está una de las grandes cantadoras de Córdoba, Simonita Páez. También me gusta la idea de tener ese lenguaje universal, pero volviendo a la raíz.

¿Quién es su mentor?

Alfredo Gutiérrez. Él fue la persona que me llevó a las disqueras, a la industria de la música, hace 21 años. Gracias a él llegué al mundo profesional.

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