Es Mauricio Cabello en “Tarde lo conocí”

Ser actor, una sorpresa para Andrés Ruiz

Estudió zootecnia, su trabajo de investigación de pregrado fue apoyado por Colciencias y otras instituciones, pero cuando estaba a punto de viajar a Brasil para estudiar una maestría, se reencontró con la actuación.

A Andrés Ruiz le gusta hacer esnórquel y observar los peces en su hábitat. / Cortesía

¿Cómo fue su formación?

Soy zootecnista, hice la carrera profesional en la Universidad de La Salle, pero desde el colegio me habían incentivado mucho el lado artístico. Tenía vocación por los animales y por eso estudié esa carrera. Tomé algunos talleres mientas estaba en la universidad, pero al graduarme decidí estudiar formalmente actuación. Tuve la fortuna de estar con Jorge Herrera y el maestro Paco Barrera e hice teatro con varios compañeros.

¿Llegó a trabajar como zootecnista?

Hice mi tesis en los Llanos, venía de hacer mi práctica en Israel, en un kibutz. Me gustaba mucho el área de los peces ornamentales y estuve a punto de irme para Brasil a hacer una maestría sobre el tema. Pero estando en Bogotá, transcribiendo la tesis, volví a contactarme con los profesores de teatro, hice unas cosas pequeñas en televisión y ahí me quedé.

¿Cómo es su relación ahora con los animales?

Los respeto mucho. No tengo mascotas porque vivo en un apartamento pequeño y considero que un animal debe estar al aire libre, pero los admiro mucho, me gusta ver su conducta y para mí son como unos hermanos menores del ser humano. Hoy en día las redes están llenas de cosas de animales, son cosas que ellos siempre han hecho, los animales nos enseñan todo el tiempo.

Las grabaciones de “Tarde lo conocí” fueron largas, duraron casi un año.

Inicialmente se había planeado para cinco meses, pero se fue corriendo poco a poco, afortunadamente, porque hubo mayor trabajo y fue una experiencia muy chévere.

¿Qué fue lo más chévere de hacer parte de la novela?

Fueron varios retos, la gente con la que estábamos era un grupo muy unido, el equipo técnico era muy talentoso y, como me gusta tanto grabar en tierra caliente, lo disfruté bastante. Ante todo, estaba el reto de personificar a un costeño. Teníamos coachs de voz y creo que los aproveché mucho.

Muchos del elenco sí son de la costa. ¿Fue difícil parecer costeño en medio de tantas personas de la región?

Hacía parte del compromiso. Desde la audición tuve que poner el costeño que tenía en mi cabeza, pero tuve referentes en las grabaciones porque estábamos en Cartagena, escuchaba a mis compañeros que son de allá y seguía las indicaciones de los coachs de voz. Con todo respeto, jamás seré costeño porque nací en Huila, Neiva, pero tuve facilidades para interpretar los acentos. Uno hace lo mejor que puede y creo que fue un buen ejercicio.

¿Cómo era el proceso con los coachs de voz?

Escuchaba muchos audios de personas de la ciudad, Cartagena. Mi personaje era un profesional con cierto nivel, bagaje y condición social entonces no tenía que usar tanto un lenguaje coloquial. Con el director hicimos un trabajo en un cuarto oscuro solo para escuchar la forma en la que hablábamos y eso nos sirvió bastante. Con los profesores hacía lecturas y tenía una lista de enunciaciones que son muy típicas de la región, como el “mirá, ve” o el “y qué”.

¿Qué le dejó “Tarde lo conocí”?

Fue una bendición para todos. La pasé muy bien, me divertí bastante, hice muchos y muy buenos amigos. Para mi carrera fue un trabajo fuerte e interesante. El director era abierto y profesional y fue un honor trabajar con él.

 

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