Arte en tercera dimensión

Néstor Palacios lleva más de 20 años tatuando. Su especialidad es el realismo y es el creador del primer tatuaje en Colombia que se puede ver con gafas 3D.

Néstor Palacios siempre quiso plasmar su pintura en un lienzo diferente: la piel humana./ Luis Ángel

Hizo el primer tatuaje que se puede ver en tercera dimensión. ¿Cómo nació la idea?

Buscando nuevas técnicas. Tuve una terapia para ejercitar los músculos de los ojos, había mucha aparatología, me ponían unas gafas anaglíficas y veía en 3D, entonces surgió la idea de cómo sería crear un tatuaje manejando dimensiones, hice la prueba, no era tan fácil como pensaba, y llevo casi un año tratando de entenderlo.

¿Cómo la materializa?

Entendí que había que manejar diferentes planos para crear las dimensiones. Quería originar mi propio diseño, entonces a partir del dibujo y luego por Photoshop empecé a buscar el efecto para tatuarlo. Eso es lo complejo, cómo esas líneas de dos colores se unen, cada ojo trabaja independiente y el cerebro es el que se encarga del 3D.

¿Qué otras tendencias innovadoras ha desarrollado usted?

Quise plasmar algo que vi en pintura, esas manchas de colores, sabiendo que era muy complejo por aquello de la sangre y mezclar tantos colores y que no se manchen, entonces saqué una tendencia en color que era manejar mucho espatulado o brochazo y crear figuras a punta de color.

Hace 21 años usted empezó a tatuar, en ese entonces éste arte no era tan aceptado como ahora ¿Qué lo impulsó a tomar la tinta como profesión?

Desde pequeño pintaba. Vi algo del tatuaje y quise llevar a cabo todo lo que hacía en otro tipo de lienzo, que en este caso era la piel. Con amigos del exterior se me dio la oportunidad, duré un tiempo tatuando a mano y alguien vio mi trabajo y dijo que parecía hecho a máquina, entonces me dieron mi primer trabajo.

En un mundo tan empírico, ¿cómo se educan para este arte?

No hay escuelas certificadas, pero hay tatuadores que transmiten esos conocimientos. Ya fue empezar a asistir a congresos para entender la piel. Ya tenía una línea artística, era adaptarse a manejar la máquina y la piel para no maltratarla.

Con su larga trayectoria en el medio, ¿qué diferencias hay entre el tatuaje actual y el de hace dos décadas?

La industria ha crecido mucho, en los años que empecé no se conseguían todos los materiales que hoy en día sí. Aparte, las redes sociales y los programas de cable hicieron que muchas personas vieran el tatuaje diferente.

¿Qué es lo más difícil de ser tatuador?

En lo personal, es esa búsqueda por algo nuevo, llega un punto en el que me siento estancado y digo qué más hago, para dónde voy y por eso mismo es que trato de buscar y desarrollar otras cosas.

¿Qué es lo que más le gusta tatuar?

Tengo una inclinación grande por el realismo, me gusta plasmar todos los volúmenes que tiene.

Además del tatuaje ha incursionado en el mundo de los efectos especiales, la aerografía y la fotografía. ¿Qué lo lleva a esta diversificación?

Va todo de la mano, pintaba, estudié diseño, empecé a conocer materiales y el gusto por cierto cine de terror. Quise incursionar en cómo crear y caracterizar muchos de mis personajes y cosas que se me venían a la cabeza. La fotografía va en el cómo captar y a guardar esas creaciones.

¿Qué opina de las personas que se arrepienten de haberse tatuado?

Es cuestión de personalidad, porque en su momento por moda o por alguna cosa lo hizo. No pensó o no escogió el diseño adecuado, si uno piensa bien las cosas no tiene por qué arrepentirse.

Un lugar que nunca tatuaría.

La cara, aparte de hacer maquillaje permanente, un tatuaje como tal no se lo haría a nadie en la cara.

¿Cuál ha sido el diseño y el lugar más raro que ha tatuado?

Lo único raro fue haber tatuado un pene en una nalga.

¿Colombia cómo se encuentra posicionada en este arte en el mundo?

He tenido la oportunidad de estar en el exterior y el país tiene mucho nivel para competir.

Habiendo tantos profesionales del tatuaje, ¿por qué no existe un gremio consolidado?

Se estaba manejando una asociación de tatuadores. He estado en conversaciones para ver cómo van a legalizar este oficio, pero desde hace un tiempo no sé nada.