“Barranquilla es como mi primer amor”: reina del Carnaval

Desde niña, esta estudiante de derecho soñó con llegar al trono. Cuando termine su reinado quiere seguir trabajando por la cultura.

¿Cuál es el primer recuerdo que tiene del Carnaval?

No es que lo recuerde del todo, porque estaba muy pequeña, pero me han contado que durante mi primer carnaval, la mejor amiga de mi mamá, que era la reina ese año, fue a mi cumpleaños. Creo que desde ese momento plantaron en mí la semillita de querer ser reina.

¿Cómo ha sido su historia con esa festividad?

Desde muy pequeña participo en el Carnaval. He salido con muchísimas comparsas y, a lo largo de los años, he sido parte de la comitiva de muchas reinas. Poder decir que soy la reina es todo un orgullo, porque estoy cumpliendo uno de mis sueños.

¿Qué significó llegar a ser la reina del Carnaval?

Es una responsabilidad muy grande, porque más que un sueño o un anhelo que tenía en mi corazón, significa la tarea de representar a Barranquilla ante Colombia y el mundo. El Carnaval es la cara de la alegría que tiene nuestra ciudad, y la idea es poder trabajar para dejar el nombre de nuestra fiesta y de Barranquilla en alto.

¿Cómo se preparó para esta tarea?

Desde niña pasé por todas las escuelas de danza en la ciudad. Hace tres años empecé un proceso más disciplinado, en aras de convertirme en reina. A parte de eso aprendí a tocar la flauta de millo y he leído mucho sobre la historia tan mágica del Carnaval.

¿Cuál será su papel durante la festividad?

La reina es la cara o la vocera del Carnaval de Barranquilla. Tiene que transmitir el mensaje de alegría y armonía que está en el corazón del evento. Además, su deber es salvaguardar las tradiciones, debe trabajar por el legado y para que esta gran fiesta se vuelva un atractivo para todos los colombianos.

¿Cómo ha sido estudiar en Bogotá?

Cuando uno se va de Barranquilla comienza a enamorarse más de ella porque la extraña más. Por mucho que Bogotá me ha acogido muy bien, La Arenosa es como mi primer amor. Para mí es la mejor ciudad del mundo, porque está llena de gente cálida y que me quiere mucho.

¿Por qué decidió estudiar derecho?

Así como anhelaba ser reina, también sabía que quería ser abogada. Siempre me ha gustado servirle a la gente. Me hace feliz pensar que puedo trabajar para poner un granito de arena y ayudar para que el mundo sea más justo. Si ser reina era mi sueño, trabajar como abogada es mi pasión.

Antes de eso estudió en el exterior. ¿Cómo fue esa experiencia?

Cuando me gradué del colegio viví en París seis meses. La idea era aprender el idioma, empaparme de la cultura y aprender a ver el mundo de una manera diferente. Allá me di cuenta de que puede haber ciudades hermosas en el mundo, pero ninguna es como la mía. Siempre llevo a Barranquilla en mi corazón y trato de representarla en todo lo que hago.

¿Qué le ha enseñado el Carnaval por el hecho de ser reina?

Me ha permitido ver las cosas desde otra perspectiva. Puedes acercarte más a la gente, conocer a muchas personas y tener más experiencias en la ciudad.

Hasta el momento, ¿cuál ha sido la mejor parte de su reinado?

En octubre, en Nueva York, se celebra el Desfile de la Hispanidad. Hubo delegaciones de España y varios países de Latinoamérica. La cónsul de Colombia nos invitó a participar y fue nuestra gran responsabilidad y alegría el poder mostrar nuestro Carnaval y dejar su nombre en alto.

¿Cuáles son sus planes después del Carnaval?

Me gustaría mucho trabajar por la cultura. En mi ciudad hay un proyecto para hacer un Museo del Carnaval para que la gente que visita la ciudad siempre pueda estar en contacto. Queremos que eso sea una realidad lo más pronto posible.