Bomba Estéreo sigue prendiendo el fuego

Después de estar cerca de 15 días por África, donde compartieron la historia de la música de ese continente con la colombiana, la banda se prepara para continuar mostrando su último álbum, ‘Elegancia Tropical’, por Europa.

‘El fuego lo llevamos dentro y es lo que transmitimos al público: al tiempo que damos, recibimos una energía muy especial’, dice Simón Mejía. / Gustavo Torrijos
‘El fuego lo llevamos dentro y es lo que transmitimos al público: al tiempo que damos, recibimos una energía muy especial’, dice Simón Mejía. / Gustavo Torrijos

Apenas regresaron de una gira que los llevó por Mozambique, Sudáfrica y Suazilandia. ¿Cómo les fue?

Fue una gira de 15 días en la que hicimos una serie de shows con el apoyo de la embajada y también realizamos talleres en torno a la música afrocolombiana y al proceso de Bomba Estéreo. Colombia y África tienen un vínculo musical muy grande y la gente se conectó muy bien.

¿Encontraron público en África que ya los conociera?

Algunos sí. Internet y las redes sociales son herramientas que permiten que la música se propague y se globalice. Pero un 60% de la gente no conocía a Bomba Estéreo y, sin embargo, sintieron una conexión muy grande con la música, porque en últimas viene de las mismas raíces.

¿A qué público iban dirigidos los talleres?

Principalmente a jóvenes. Uno de ellos se realizó en la Universidad de Pretoria, que era para estudiantes de música que se encontraban haciendo su énfasis en música latinoamericana; fueron como 15 personas. Y otro de ellos se realizó en Ciudad del Cabo, con estudiantes de ingeniería y producción musical.

¿De qué hablaron en los talleres?

La idea era compartir un poco la historia de la música colombiana desde las raíces de África, el proceso desde la Colonia hasta lo que resultó de esa unión, la afrocolombianidad. Estaban muy interesados en conocer la fusión que ha realizado Bomba Estéreo rescatando las músicas tradicionales con la música moderna.

¿Cómo llegaron allá? ¿Hubo una convocatoria, o cómo fue el contacto?

Llegamos por la gestión de un colombiano que es periodista musical allá. Él abrió la puerta y luego, con la Embajada de Colombia en Pretoria, hicimos una serie de shows en el marco de varios festivales que estaban realizándose en ese momento por varias ciudades de África.

Musicalmente, ¿qué encontraron en África?

Era impresionante. En cualquier esquina o calle encontrabas un ritmo y te preguntabas: ¿qué es esto? Es increíble la riqueza musical que tiene ese continente.

¿Y conocieron alguna banda que tenga propuestas como la de ustedes, uniendo lo tradicional con lo moderno?

Quizás al norte. Pero es que África es muy grande, sólo en el sur del continente hay un movimiento de electrónica (house) muy interesante. Diría que, por supuesto, hay búsquedas, pero me atrevería a decir que Colombia está un poco más avanzado en ese sentido.

¿Por qué fusionar los ritmos del Caribe colombiano con rap, rock, champeta y electrónica?

Primero, porque nos gustan, son ritmos con los que sentimos una profunda conexión. Y tal vez algo muy importante es que hacen parte de la vida de algunos de nosotros, como Liliana y Kike; hacen parte de su entorno cultural y siento que es nuestra música. Así como la música electrónica es la música dance para Europa y Estados Unidos, esta es la música bailable nuestra, la tropical, la cumbia y la de influencia afro.

Antes de crear Bomba Estéreo, estuvo en Charconautas y AM 770, con un estilo totalmente rock. ¿Trajo esa influencia al grupo?

No directamente. Todo ha sido más bien un proceso. Yo pasé por todos los estados: en los noventa tuve bandas de rock, luego tuve proyectos de electrónica y luego eso se fusionó hacia ritmos más locales.

Liliana Saumet le da un estilo característico, un sello personal al grupo. ¿Cómo llegó?

Para ella fue también la oportunidad de estar en una banda que le proporcionaba libertad y seguridad, en el sentido de que si ella quería proponer canciones, letras, lo que fuera, podía hacerlo, contrario a lo que le sucedía en la agrupación en la que empezó —Míster Gómez en Bombay—, donde, según dice Liliana, no podía cantar lo que a ella le gustaba.

¿Cómo hacen para encender siempre el “fuego” entre el público, sin importar si es de cinco u ochenta años?

Es que el fuego también lo llevamos dentro y eso lo comunicamos al público, por eso nunca se apaga. El show en vivo de la banda es el fuerte que tenemos y es una reciprocidad muy bonita: entregas y recibes cantidades también de la energía del público.

¿Qué viene para Bomba?

Vamos para México y luego una gira por Europa, empezando desde Londres, para continuar mostrando Elegancia Tropical. A Bogotá regresaremos en agosto y el próximo concierto, con la Mala Rodríguez, es el 7 de septiembre.

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