Cartagena se inunda de artesanías

Catalina Angulo es la nueva directora de Farex, un encuentro que desde hace 17 años lleva a La Heroica lo mejor del trabajo de cientos de artesanos, aprovechando la afluencia de miles de turistas.

Catalina Angulo es graduada en negocios internacionales. / Cortesía
Catalina Angulo es graduada en negocios internacionales. / Cortesía

¿Cómo se ha sentido al frente de la feria?

Fue muy grato que mi madre (Araceli Morales) me haya escogido para continuar con la feria y seguir sus pasos. No es la primera vez que acompaño la feria desde la parte logística y hemos trabajando duro para que el cambio de dirección no represente ningún traumatismo.

¿Cuándo nació la idea de organizar Farex?

Hace 17 años mi madre, quien ha estado involucrada con la cultura y el trabajo social toda la vida, tuvo la idea de crear una feria artesanal para aprovechar enero, la época en que Cartagena está más concurrida. Les quería brindar a los artesanos del país una plataforma donde se pudieran dar a conocer y tuvieran la oportunidad de comercializar sus productos.

¿Cómo fueron los inicios de la feria?

Empezó como algo muy pequeño, con cerca de 30 artesanos. Poco a poco, con la experiencia y el voz a voz de las personas que venían, el evento fue creciendo. Hoy en día tenemos alrededor de 200 artesanos de todo el país. Ellos se preparan mucho para venir a Cartagena y algunos llegan a vivir todo el año con el dinero y los contactos que hacen aquí.

¿Qué es lo más gratificante de acompañar el proceso de los artesanos?

Es muy bonito ver cómo se han ido profesionalizando y cómo han ido mejorando sus productos. El público al que le ofrecen su trabajo son personas que les han permitido hacer contactos para llegar a exportar sus mercancías. Es un trabajo en el que apoyamos la cultura colombiana y por eso más que una feria es una muestra de orgullo por Colombia.

¿Cuál es el proceso para que un artesano pueda venir a la feria?

Es un proceso muy sencillo y tratamos de ser lo más incluyentes posible. Hay unas fechas de registro para que los artesanos llenen un formulario y envíen muestras y fotos de sus productos por nuestra página web. Tenemos cupos limitados y algunos artesanos reservan su cupo con más de un año de antelación.

Aparte de la gran oportunidad que representa, ¿qué hace que los artesanos la quieran?

La feria es un espacio en el que el trato es muy personalizado. Todos los artesanos tienen necesidades diferentes y tratamos de que ellos sientan un ambiente familiar. Cada uno de ellos recibe de nosotros consejos para exhibir su trabajo en las vitrinas, así como estrategias de mercadeo o diseño.

¿Por qué es tan buen matrimonio el de la artesanía y el turismo?

El turista viene a la feria porque aquí encuentra piezas que tienen detrás toda una cultura e idiosincrasia. Los extranjeros valoran mucho las historias que hay involucradas en cada artesanía y, por otra parte, casi siempre optan por llevar a sus países recuerdos significativos de su viaje.

¿Qué le deja a la ciudad este tipo de eventos?

Siempre hemos querido ir más allá de ser una vitrina comercial. Además de nuestro trabajo con los artesanos, este año, por ejemplo, estamos apoyando a la fundación Ayúdame a Vivir, que acompaña a niños con cáncer. Ellos van a tener un espacio para mostrar y vender sus productos, que son elaborados por las madres de los niños que sufren esta enfermedad.

¿Qué pasa con la feria después de enero?

Estamos diseñando talleres para que la feria pueda tener impacto durante todo el año. La idea es traer expertos que vengan a dictar talleres para el beneficio de los artesanos y para que puedan empezar a fortalecerlos en algunas áreas e impulsar la innovación en otras.