César López, compositor de esperanza

Desde que dejó Poligamia, el bogotano hace música a favor de causas sociales. Es presentador de “Re”, programa de Canal Tr3ce que lo ha llevado a varios lugares del país en busca de gente que done instrumentos musicales para que otros se hagan oír.

 César López lidera 24/0, una iniciativa con la que se busca reducir las tasas de homicidio. / Mauricio Alvarado
César López lidera 24/0, una iniciativa con la que se busca reducir las tasas de homicidio. / Mauricio Alvarado

¿En qué momento decidió dejar de hacer música comercial?

No lo tengo muy claro, pero recuerdo lo que sentí en un concierto de Poligamia en el coliseo. Tuve mucha más conexión en un concierto que hicimos ese día ante 15 niños. Empecé a husmear en esa dirección, me acerqué a la realidad y la realidad me empezó a buscar.

¿Qué recuerda de la época en que trabajó con músicos callejeros?

Sentía que proyectos como ese tenían más sentido o que, más bien, la música que se hace para la radio y los videoclips es sólo una partícula del inmenso campo en el que la música habita. De “Los invisibles invencibles” recuerdo mucho la emoción que me causó ver llegar a las audiciones a estos señores con su guitarrita rota y recién bajados del bus.

¿Por qué fue importante descubrir la causa social de la música?

Muchos músicos sienten que su único lugar es hacer canciones que peguen. Al principio sentía que lo que hacía era marginal, pero eso ha cambiado dramáticamente. Las posibilidades de lo que se puede hacer con este oficio desde la pedagogía, la prevención del reclutamiento o el acompañamiento de las víctimas es inmenso.

¿En qué consiste “Re”, el programa de televisión que presenta?

A simple vista parece un ejercicio de solidaridad que sólo da regalos a unos niños. Esa es la foto desde lejos, pero en realidad se trata de tejer puentes entre una persona que tiene un instrumento musical, indagar por qué lo tiene olvidado y por qué quiere que se lo entreguen en las manos a un muchacho en algún lugar del país.

¿Por qué llevar instrumentos?

Porque son herramientas para que la comunidad cuente qué pasó y por qué. Es darles voz para que puedan sacar de lo más profundo la sensación que les dejó salir de su tierra, cuando sembraron o no sembraron, lo que hizo el invierno o lo que los grupos armados dejaron a su paso.

¿Cómo ha sido la respuesta de las personas que donan instrumentos?

Nos han llegado instrumentos con cartas que dicen: “Este violín lo tocaba mi mamá, a ella le dio artritis y no lo pudo volver a tocar y queremos salir de él para que alguien más lo siga haciendo sonar”. Creo que más allá de transportar unas cajas llenas de instrumentos se trata de una movilización de la solidaridad y las historias de vida.

¿Qué esperan del proyecto?

Con la edad que tengo, ya no hago cosas para esta generación. Uno empieza a trabajar desprendido de lo material y Re es eso, gente que quiere dejar instrumentos para que otra gente se haga oír. Tal vez en unos años escuchemos cantidad de canciones que juntas podrán hacer una gran foto del país.

¿La música puede hacernos menos violentos?

Conozco a muchos pelaos que están en los patios de las cárceles, que han matado a mucha gente y componen y cantan bellísimo. También sabemos que en muchas guerras los muchachos van con el aliento de la música ayudándolos en el combate. La música permite una conexión con uno mismo y si el equipaje que uno lleva está bien preparado, uno va a operar en una dirección o en otra.

¿Cómo nació 24/0?

En 2010 hice Toda bala es perdida, un disco que me implicó una investigación en la que llegué al informe forense de Medicina Legal. Allí decía que, al año, 11 mil personas morían violentamente. De esa cifra, sólo 400 muertes tenían que ver con el conflicto. Pensé que debíamos hacer algo para tener un día en el que no nos matáramos.

¿Qué hacen para lograr esa meta?

Hacemos actos simbólicos en las plazas públicas. No sólo se trata de ver cuántas muertes deja de haber, sino de cuántas personas se dan cuenta de que debemos vivir en un país que cuide la vida. Antanas (Mockus) dice que Colombia tiene que llegar a ser un lugar en el que matar a otra persona sea tan grave como acostarse con la mamá.

¿Ve con optimismo el futuro de Colombia?

Uno no tiene opción. Siempre se debe estar parado desde la esperanza y la alegría. Si no, nos jodemos y más si se dedica a cantar y decir cosas. Debemos empezar a transmitirnos entre todos cosas tremendamente positivas.

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