Chilo, el duro del Rally Dakar

El pereirano es el primer colombiano en terminar dos veces esta competencia, considerada el segundo desafío deportivo más difícil después del Everest.

Chilo Dakar fue campeón nacional del ralli moto en 2009 y 2011. / Manuela Bernal

Participa en competencias de alto riesgo, ¿ha sentido miedo?

Si a uno no le da miedo, pierde el conocimiento de cuál es el límite. Pero llevo muchos años compitiendo y le estoy cogiendo el sabor a esto. Ya sé hasta dónde puedo acelerar y los peligros de la ruta.

 ¿Cómo es el proceso de revisión de la hoja de ruta?

Cada piloto debe marcarla muy bien. Hay que leerlo todo y eso puede tardar hasta dos horas. Por eso, en competencia, cada noche es importante hacerlo. A veces es conveniente pedir consejos de cómo leerla.

¿Qué peligros ha tenido?

Varios sustos. Los más frecuentes han sido con carros y los camiones que pitan cuando ya están pasando y uno se alcanza a asustar.

 ¿Cuál es el equipo que está detrás de Chilo Dakar?

Es mucha gente, no sólo en la carrera, sino que están en Colombia apoyándome. En Dakar son dos mecánicos, la mánager de equipo y los fisioterapeutas. Acá en el país están los que manejan las redes y comunicaciones.

¿Cómo comenzó su aventura en el motociclismo?

Empecé haciendo Enduro como hobby. Luego fui a una carrera en la que quedé de tercero y ahí me entusiasmé y seguí en competencias nacionales y regionales. Luego fui al campeonato mundial de Enduro en Chile y cuando volví me dediqué a los rallis.

 ¿Cómo se entusiasmó a correr el Dakar?

Después de haber ganado un ralli en 2011, vi que estaba el Dakar cerca de Colombia. Creo que todo ha sido un recorrido de etapas y decidí que ese era el momento para cumplir ese sueño.

 ¿Enduro o Dakar?

Las dos cosas. El enduro es mi pasión y mi entrenamiento. Es mi base y creo que es lo que me ha ayudado a terminar los Dakar. Los dos me encantan.

¿Cómo consigue patrocinios para correr el Dakar?

Es difícil, porque no tiene muchos seguidores en Colombia.

 Vendiendo camisetas ha financiado sus carreras, ¿cómo ha sido ese proceso?

Toqué puertas y la gente pensó que estaba loco. Hice cuentas y vi que si vendía 3.000 camisetas no tenía que pedirle plata a nadie. Pero vender camisetas tampoco es fácil. Me ha ayudado a mostrarme y económicamente me sirve al menos para entrenamientos.

 ¿Ve posibilidades de que el Dakar se haga en Colombia?

Le estoy haciendo fuerza. Los organizadores de la competencia me siguen en las redes sociales y saben que yo muestro este deporte en el país.

¿Cuánto tiempo le duraron las manos dormidas después del Dakar en enero?

Vente días. Incluso, todavía me duelen los dedos.
 

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