Debemos confiar en la gente

Gilmer Mesa habla de su más reciente producción literaria, “La cuadra”, una radiografía del barrio Aranjuez, en Medellín, en un momento turbulento para la historia del país. La tristeza y la amistad en un mismo espacio.

¿Qué tanta ficción tiene “La cuadra”?

La novela tiene mucho de ficción, en tanto tuve que tomar a un narrador como herramienta. Pero no es biografía, La cuadra es una radiografía de un momento, de una época, de un barrio, de una sociedad. Las herramientas de la ficción no demeritan las realidades que he venido indagando, como el “el mal” y la amistad, hechos que observé o escuché.

Háblenos de ese interés intelectual por el mal, algo que se ve reflejado en Kokoriko, uno de los personajes de la novela.

¿Qué tanta ficción tiene “La cuadra”?

La novela tiene mucho de ficción, en tanto tuve que tomar a un narrador como herramienta. Pero no es biografía, La cuadra es una radiografía de un momento, de una época, de un barrio, de una sociedad. Las herramientas de la ficción no demeritan las realidades que he venido indagando, como el “el mal” y la amistad, hechos que observé o escuché.

Háblenos de ese interés intelectual por el mal, algo que se ve reflejado en Kokoriko, uno de los personajes de la novela.

Siempre he tenido una preocupación intelectual por el mal, por saber en dónde surge y cuáles son sus expresiones. Uno de mis primeros ensayos lo hice sobre Cayetano Santos Godino, conocido como el Petiso Orejudo, quien comenzó matando animales y a otros niños desde muy niño. Entonces, el mal se expresa de muchas forma.

¿Cómo cuáles?

Una es circunstancial. No estamos hablando de un tema moral, sino de personas que son buenas, pero por su situación social se ven abocadas a cometer actos que serían considerados dentro del rango del mal.

¿Por qué los niños tienen un lugar privilegiado en su obra?

Porque en la infancia es cuando se tiene las primeras impresiones de la realidad y se marca entonces una senda, ya sea para seguir lo que está establecido de antemano por el mundo o en contravía. Partiendo de la psicología, sabemos que el carácter se forja en la adolescencia. En la adultez es muy poco lo que cambia. La infancia es el territorio en el cual uno descubre las cosas realmente importantes y otras impactantes para la vida: la amistad, el amor, en mi caso la muerte.

¿De qué está llena la novela?

Santiago Gamboa dijo que la novela está llena de ternura, de añoranzas, de un montón de sentimientos entrecruzados. Me parece más fértil que en ese caos hubieran surgido esos sentimientos nobles.

Podríamos afirmar que “La cuadra” es una novela sobre la violencia en Medellín.

No es una novela sicaresca. Es una novela sobre las personas que conocí en una época determinada. Es una novela también sobre la tristeza y las duras situaciones por las que atravesaron muchas generaciones.

¿Cree que el desamor y la pobreza son un cultivo para el odio?

Pienso que ha hecho más daño la falta de amor, que cualquier otra cosa, incluso que la falta de dinero. La falta de amor lo destruye todo. Tuve una suerte enorme de tener a mi mamá, porque gracias a ella, durante mucho tiempo no nos dimos cuenta de que éramos pobres. Cuando nos cortaban la luz, mi mamá nos decía que íbamos a hacer una comitiva en el barrio, entonces nos prendía una fogata. Tuve una niñez muy feliz porque nunca me enteré de esas cosas. La muerte de mi hermano también me impactó mucho.

¿Por qué es importante darles una segunda oportunidad a las personas que han estado involucradas en la violencia?

Debemos confiar en la gente. El problema de la violencia es que es un circulo vicioso y el otro es que va en crescendo, la violencia engendra más violencia. Si a las personas se les da otra oportunidad, seguro que van a responder con afecto y van a estar a la altura.

¿Nunca quiso vengar la muerte de su hermano?

Nunca tuve una sed de venganza. En realidad en ese momento, lo que me invadió fue una profunda tristeza y mi hermano pequeño , de lejos no quiso esa vida. A nosotros nos salvó el cariño de mi hermano, mucho antes de que muriera, y de mis padres. ¿Y a sus padres cómo los afectó la muerte de su hermano?

Literalmente se envejecieron de forma muy rápida. Pienso que , como nosotros, lo extrañaban todos los días de la vida. La novela aborda el dolor profundo que produjo una muerte, que debe ser el mismo dolor de las víctimas a las que mi hermano atacó.

¿Qué es lo que más le impacta de todo esto?

Que se ha despersonalizado al ser humano, y matar era casi un trabajo más. ¿Qué tiene que sentir uno por alguien más para desmembrarlo, matarlo a machetazos, como en las casas de pique, como hacían los paramilitares? La antropóloga María Victoria Uribe ha trabajado este tema intensamente.