Del papel a la pantalla

Para Consuelo Gaitán, nueva directora de la Biblioteca Nacional de Colombia, uno de los proyectos bandera que liderará será la digitalización del libro. Esta semana habrá charlas y conferencias al respecto.

Cuando cumplió 15 años, Consuelo Gaitán prefirió de regalo no una fiesta, sino una biblioteca. Para ella fue el mejor regalo. / Cortesía
Cuando cumplió 15 años, Consuelo Gaitán prefirió de regalo no una fiesta, sino una biblioteca. Para ella fue el mejor regalo. / Cortesía

¿Cómo era la Biblioteca Nacional del 84 —esa época en la que fue asistente de dirección— y cómo es la de ahora?

En ese momento había una profusión de donaciones privadas y a mí me correspondió estar al tanto de la donación de la Biblioteca de Germán Arciniegas. La clasificación y conservación de todo ese material era totalmente humano y a mano. No existía la tecnología al servicio de la concertación del conocimiento, hoy tenemos muchas herramientas. 

¿De dónde surgió el amor por los libros?

Cuando tenía cinco años hacía un gran esfuerzo por ser muy disciplinada. Y el premio que recibí en la escuela fue el libro Los tres cerditos. Desde ahí empecé a entablar una relación hermosa con los libros, además de la biblioteca de mi casa, un gran tesoro que mis padres tenían como lo más preciado.

¿Qué tesoros tenía en esa biblioteca?

Uno de los más grandes es Cien años de soledad, tenemos la primera edición de Sudamericana con la ‘e’ al revés. Fue, también, uno de los primeros que mi padre compró.

¿Es posible aburrirse con tantos libros en la Biblioteca? ¿Si le queda tiempo de leer?

¡No hay manera de aburrirse! (Risas). La cuestión es que no tengo mucho tiempo de leer en el día. Mi espacio de lectura es en las noches, antes de dormir. La lectura es sosegante, y poder terminar mi día enfrascada en un diálogo con otros es como estar en una tertulia.

Un libro que tenga ahora en la mesa de noche.

Estoy releyendo la poesía de Álvaro Mutis, a propósito de sus 90 años. Y sigue siendo tan profunda como la primera vez que la leí.

Uno que le haya cambiado la vida.

En búsqueda del tiempo perdido, de Marcel Proust. Ese libro fue muy especial porque en vez de la fiesta tradicional de los 15 años, preferí que me regalaran libros, entonces me dieron un mueble de biblioteca, con los siete tomos de ese libro.

¿A qué personajes notables de las letras recuerda paseándose por los pasillos de la Biblioteca?

Germán Arciniegas y el Premio Nobel africano Leopoldo Sedar Senghor, quien por aquel tiempo en el que llegué a la Biblioteca dio una charla muy linda sobre poesía y recuerdo también con mucha satisfacción que el primer evento que coordiné en el 94 fue la presentación del libro Barba Jacob el mensajero, de Fernando Vallejo.

El Ministerio de Cultura qué gestión ha hecho en temas de cobertura?

Creo que una política muy consistente y coherente que ha tenido la ministra, y que admiro enormemente, es emprender la tarea de construir 100 nuevas bibliotecas, pues sabemos que los libros llevados a las personas son agentes de gozo, de transformación social, de espíritu lúdico y de desarrollo.

La empresa privada, con sus políticas de responsabilidad social, ¿si apoya económicamente y fomenta la lectura en el país?

La empresa privada de Colombia no invierte en cultura. Ellos deberían tener más compromiso, porque la responsabilidad social no es darle a la gente, un día, la presentación de un artista y ya salimos de esto, sino una política de continuidad.

El edificio de la Biblioteca cumplió 75 años, ¿cómo se reconfigura el espacio físico con el proyecto de digitalización?

Estamos haciendo un estudio a profundidad con el gobierno coreano, que está interesado en apoyar este proyecto. Quizás en enero tendremos una noticia sobre cómo vamos a enfrentar la transformación del edificio con la nueva era digital.

Mañana empezará la Semana de la Digitalización, ¿de qué se trata?

Estamos definiendo los nuevos conceptos de lectura, de libros, donde desde la casa van a tener acceso a diferentes formatos y lenguajes. Será una serie de charlas, explicaciones y talleres enfocados a la producción que tiene un libro digital: cómo se conceptualiza, cómo se monta, el diseño que se hace, el tema de la distribución...