'Develamos los secretos del teatro'

Durante dos semanas de festival, los apasionados de las artes escénicas pueden disfrutar de talleres prácticos y pedagógicos que especialistas internacionales dictan en Bogotá.

La actriz de teatro Natalia Helo dedica su vida a facilitar encuentros de educación artística. Practica el yoga y la danza para entrenar el cuerpo, que es su herramienta de trabajo. / Cristian Garavito

¿Cómo llegó a coordinar la Escuela del Festival?

Empecé hace 10 años, cuando regresé de hacer mis estudios de teatro en el exterior. Siempre me ha interesado la formación artística y en 2004 comencé a trabajar en esto.

¿Quiénes conforman el grupo de trabajo?

Al igual que el teatro, esto es un equipo. Trabajo con Javier Méndez, Carolina Santos, Andrés Caballero y Edwin Maya. Somos la base del equipo y hay muchas más personas detrás. Todos somos amantes y profesionales del teatro.

¿Cómo describe usted el objetivo de la escuela?

Acercar a los artistas del festival con el público y generar espacios de encuentro entre expertos y los estudiantes de teatro.

¿Cuántos talleres están previstos?

Son 30 talleres prácticos que se realizan en escuelas de teatro a puerta cerrada. Y está la programación en el auditorio Fabio Lozano, de la Universidad Jorge Tadeo, que son encuentros con directores abiertos al público.

¿Qué temas buscan trabajar?

Nos afanamos por cubrir las diferentes áreas y no sólo la actuación. Hay talleres de crítica, dramaturgia, escritura, escenografía e iluminación. Nos encargamos de lo que no se ve en el teatro que, para mí, es muy importante

¿Quiénes dictan las conferencias?

Contactamos a las compañías con anterioridad. Nos fijamos si los actores y directores tienen proyectos pedagógicos y a ellos les pedimos que dicten talleres. De noche los artistas están en sus teatros y de día en la Escuela del festival.

¿A quiénes van dirigidos?

Los talleres prácticos son exclusivamente para estudiantes de artes escénicas y profesionales del teatro y las conferencias gratuitas, para el público general.

¿Qué costo tienen los talleres prácticos?

Somos conscientes de que son estudiantes y que la capacidad de ingreso de éstos no es alta. Van desde $60.000 y el más caro es de $250.000. Hay talleres que vienen con boletería incluida.

¿Dan becas para que quienes no pueden pagar asistan? ¿cómo las otorgan?

Idartes otorga 100 becas para talleres a través de sus contactos y a estudiantes de escuelas fuera de Bogotá.

¿Cuál es la magia de los encuentros?

Hablar del teatro, pensar el teatro y soñar teatro es lo mismo que hacer teatro. La palabra de los directores hace que tu imaginación recree lo que se dice y eso hace parte de la experiencia teatral.

¿Uno de los invitados destacados?

Estará Wajdi Mouawad, el director de la obra Solos, de Francia. Con él esperamos estudiantes, profesionales, amantes del cine y demás. Nos interesa mucho la formación de públicos y esto forma parte de profundizar en la experiencia teatral. No se trata sólo de ir a ver las obras, sino también de oír la palabra de quien las creó, para develar los secretos.

¿Cuáles son los propósitos de la escuela a futuro?

La escuela tiene la particularidad de ser efímera, pasa cada dos años y se va. Nos llena de alegría que durante 17 días traemos inspiración a muchas personas. Queremos que durante el resto del año los estudiantes de teatro sigan en su trabajo y que el público continúe disfrutando del teatro.

¿Qué la enamora del teatro?

Estar encerrada con muchas personas sintiendo una misma experiencia común.

¿Nunca pensó en actuar en algo distinto al teatro?

No, soy mujer de teatro.

¿El personaje que la enamoró de las tablas?

Me gusta mucho Antón Chéjov y disfruté ser la protagonista, Madame Ranévskaya, en El jardín de los cerezos.

¿Qué debe tener una persona que quiere dedicarse a hacer teatro?

Paciencia, resistencia, disciplina, entrega y resignación al saber que no se va a hacer multimillonario, que no va a ser Bill Gates.

Ha viajado mucho por el mundo. ¿De qué manera esa experiencia ha afectado su modo de sentir el teatro?

Me he dado cuenta de que, a pesar de que las artes escénicas son diferentes en su manifestación física, siempre los actores terminamos reunidos alrededor de una cerveza en un sitio de la esquina hablando de los mismos temas.

¿De qué manera el teatro cambia su manera de vivir?

Me llena de inspiración, de otros mundos y posibilidades. Enriquece mi vida interior.

¿Su director de teatro preferido?

Mi primer maestro, Jacques Legler.

El personaje que nunca olvida.

Hécuba, en Las troyanas.

Una manera de describir el teatro.

Un ritual de comunión entre las personas.

Lo que más recuerda de Fanny Mikey.

Nos enseñó que era posible mover montañas.

¿Y aparte del teatro?

Traduzco, canto, leo y estoy involucrada en procesos de gestión de artes escénicas; me interesa mucha la educación artística. Los talleres son una herramienta importante para que niños y jóvenes conozcan su posición en el mundo.

¿Y a usted no le gustaría dictarlos?

No, yo relaciono gente. Mi talento es facilitar encuentros.

La obra que no se perderá en este festival.

Solos, de Wajdi Mouawad.