“El archivo muestra lo que la historia oculta”

El arquitecto Ramón García Piment, director de la Oficina Nacional de Gestión y Patrimonio Documental, ha liderado la transformación en la apropiación de los documentos históricos en el centro de educación superior.

Ramón García se destacó como el mejor de su grupo en la carrera de arquitectura en la U. Nacional. Cortesía Unimedios

¿Cómo conoció el archivo de la Universidad Nacional?

En 1997 supe del archivo por un proyecto que veníamos adelantando desde la Secretaria General de la Universidad, que tenía que ver con adecuación de espacios físicos y ambientales para archivos. Por mi formación de arquitecto encontré una relación bastante divergente de lo que debía ser el esquema de organización de archivos y sus propios espacios, esto sumado a la publicación de un documento de la Unesco que abordaba el tema. Todo esto contribuyó a que se profundizara mi interés.

¿Desde qué año asumió la jefatura de la Oficina Nacional de Gestión y Patrimonio Documental?

En el 2002. En esa época se llamaba División de Archivo y Correspondencia. Junto con un gran equipo humano hemos buscado generar conciencia sobre la importancia de los documentos que tenía en su poder la Universidad. Eso incluye desde cumplir las normas y los procedimientos más avanzados en catalogación y conservación, pasando por la existencia de un sitio adecuado para resguardarlos y consultarlos.

Hace poco ustedes cambiaron de sede, de un espacio estrecho a uno de los edificios más modernos con los que cuenta la Universidad. ¿Es cierto que el actual edificio era un lugar de tratamiento de carnes?

Sí, y estaba abandonado por la reglamentación sanitaria que se implementó hace algunos años. Necesitábamos un espacio acorde con los lineamientos internacionales para cuidado del patrimonio documental. Hacia el 2005 convencí al rector de la época, Ramón Fayad, para que me acompañara al “matadero”, en el cual los estudiantes de cine hacían películas de terror. Cuando llegamos y Fayad vio el panorama, dijo: “tienes vía libre”. Así fue como comenzamos a materializar este espacio.

Cuéntenos un poco más de esta transformación...

El nuevo edificio, que fue construido con la gestión del capital humano más capacitado en este ámbito, cuenta con un moderno sistema para el control de temperatura y humedad, para soportar las inclemencias del clima, además de especificaciones para el tratamiento de los distintos tipos de papel. Las columnas tienen tres funciones: hacen el refuerzo estructural del antiguo edificio, sirven para el sistema de ventilación cruzada y además contribuyen a la fachada.

Antes de su gestión en el archivo, los investigadores señalaban que se quedaban cojos hacer su trabajo. Encontraban una norma o documentos desperdigados, lo que imposibilitaba profundizar en procesos de la larga duración. ¿Cómo ha hecho para combatir este desorden?

Aplicando la organización y la estructuración que nos permite la ley en el ámbito de la gestión documental, pero también apostando por programas como “Redescubre la memoria”, que busca que quienes han incidido en la Universidad Nacional donen sus archivos para complementar los vacíos documentales e históricos.

¿Con qué fondos destacables cuenta el archivo en la actualidad?

Todos nuestros documentos dan cuenta de la realidad nacional. Para mencionar algunos fondos, se encuentra el del profesor José Félix Patiño, trabajador incansable por la educación; el del profesor Yu Takeuchi, precursor de la matemática moderna en el país; el del explorador José Gerónimo Triana; el del librepensador Manuel Ancízar; de los sociólogos Orlando Fals Borda y Camilo Torres, del geógrafo Ernesto Guhl, del matemático Carlo Federici, de Emma Araújo de Vallejo. Son muchos, todos pioneros en su campo.

¿Cómo definiría su trabajo?

Este es el mejor trabajo del mundo, porque tengo un pie en la historia, sin ser historiador, y no tengo que desprenderme de la sensibilidad para ver la historia. El archivo muestra lo que la historia oculta. Uno se enamora del personaje, siente el archivo, lo palpa, y por otro lado, puedo tener un pie en el futuro, porque estamos hablando de sistemas de gestión documentales electrónicos, entonces me muevo entre el pasado y el futuro.

¿Qué es lo que más le ha sorprendido estos años?

La capacidad de los profesores de la Universidad Nacional para ser creativos y defender sus proyectos, sus ideas. Es terrible el desconocimiento del país sobre la labor histórica de construcción de nación que han tenido estos docentes.

 

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