'El hip-hop, de la calle al escenario'

Hoy, a las 8:00 p.m., la agrupación se presenta en el Teatro Jorge Eliécer Gaitán, de Bogotá. El 8 de mayo estarán en Cali para lanzar la Primera Bienal Internacional de Danza.

Mourad Merzouki incorporó sus conocimientos de boxeo y circo a sus coreografías. / Michel Cavalca
Mourad Merzouki incorporó sus conocimientos de boxeo y circo a sus coreografías. / Michel Cavalca

Antes de la danza conoció el circo y el boxeo. ¿Pensó alguna vez dedicarse de lleno a una de esas profesiones?

No, empecé por casualidad en esas dos disciplinas, sin embargo, son una experiencia más que implemento en mis trabajos en el escenario de la danza. Esa etapa me sirvió para inspirar varias de las coreografías que he realizado.

Llegó a la danza a través del hip-hop. ¿Cómo fue ese proceso?

El circo y el hip-hop son muy cercanos y en los dos se emplea mucha acrobacia, por lo tanto las cosas se hicieron naturalmente. El hip-hop nació en los barrios donde crecí. Entonces ya tenía una influencia bastante marcada.

¿Cuál ha sido su mayor logro y reto como director artístico y creador de Käfig?

Quise darle otra dimensión al hip-hop. Sin duda, el mayor reto ha sido llevar la danza del hip-hop de la calle hasta el escenario, poder mezclar los públicos de barrios callejeros y del centro urbano.

¿Qué caracteriza al público que sigue a Käfig?

Es bien diverso. Sin embargo, gusta mucho en los jóvenes y adolescentes. Son exigentes, y eso es muy importante para mí, pues hace que también me exija en mi trabajo.

Varios de los bailarines de Käfig han salido de las favelas de Brasil. ¿Cómo los conoció y cómo fue el proceso de integración al grupo?

Una bella experiencia, pues en sólo unos meses se volvieron profesionales. Pasaron de las calles de las favelas de Río a los grandes teatros del mundo. Es magia.

A propósito, hicieron ‘Agwa y Correria’ mezclando varios ritmos. ¿Cómo fue el proceso de montaje?

No quería hacer un espectáculo que fuera una postal de Brasil, que hablara solamente de fútbol, de carnaval o de samba. Preferí elegir un tema universal que tocara a todo el mundo: el agua y el cotidiano, la carrera de la vida actual. Era importante para ellos establecer un clima de confianza, les propuse sonidos totalmente diferentes de lo que habitualmente escuchaban y para escribir los llevé lejos de la demostración y de la técnica.

Cuando realiza un montaje coreográfico, ¿qué es lo primero que tiene en cuenta?

Me interesa contar mi sensibilidad, mostrar el baile y otras formas de baile a un gran número de gente, compartir mis encuentros, lo que hago, con el mundo.

Harán la apertura de la Bienal de Danza de Cali. ¿Cómo ve la danza contemporánea en Colombia?

Guardo aún un buen recuerdo de nuestra visita hace 10 años a Colombia, un público muy abierto y bailarín. Estoy muy feliz de regresar a esta primera bienal al lado de estas compañías gigantes que vienen del mundo entero.

¿La danza es un medio de expresión y denuncia de la realidad social?

Es un buen medio, pacífico, para unir a la gente, para dar otra imagen de nuestra sociedad, de juntar la fuerza del cuerpo y lo que cuenta; traspasa las fronteras, es universal.

¿Qué proyectos vienen para el Grupo Käfig de Francia?

Regreso de cinco espectáculos, de muchas partes del mundo, y estoy contento con el interés y la aceptación mostrados a mi creación. Espero regresar a presentar otros formatos. Trabajo en una nueva creación entre la danza y el arte digital... ¡A seguir!

 

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