El hombre que llevó al MAC a Google Art Project

El responsable de uno de los lugares más vanguardistas de la ciudad considera que su función es democratizar el arte, por eso el 85 por ciento de las obras allí expuestas ha sido digitalizado.

Gustavo Ortiz revela que el MAC ahora es universal gracias a su pasión por el arte digital. / Óscar Pérez
Gustavo Ortiz revela que el MAC ahora es universal gracias a su pasión por el arte digital. / Óscar Pérez

En 47 años de actividades del Museo de Arte Contemporáneo (MAC) ¿Cuál ha sido el gran reto?

Uno de los grandes retos —y nuestra frase de batalla— es que la belleza y la riqueza tienen una obligatoria función social. El arte no es una cuestión de clase, sino que está traspasando y transversalizando todas las realidades sociales. Nuestro museo es de barrio y quiere rescatar esta premisa.

¿Cómo encontró el M.A.C cuando llegó?

Llevo 10 años. Cuando llegué en 2002 había ya un trabajo bien realizado y le dimos un foco mucho más concreto hacia los artistas jóvenes y el ámbito académico, a partir de la adhesión a la Universidad Minuto de Dios en 1998. Ese soporte (de lo académico y lo investigativo) le dio una dinámica muy interesante al museo y es lo que permite que tengamos una programación muy fuerte.

¿Cuáles son las obras de artistas más destacados que tienen?

Cada época ha generado obras de artistas importantes. La primera generación, con los cuatro grandes maestros, Botero, Obregón, Grau y Ramírez Villamizar, marcó un hito. Luego, ya en la década de los 70, tenemos a los más sobresalientes del arte gráfico en Colombia: Maripaz Jaramillo, Pedro Alcántara, Alfonso Quijano. En los años 80 hay una transición de lo moderno a lo contemporáneo. La primera exposición individual que hizo en el año 89 Nadín Ospina fue en el MAC.

¿Por qué escogieran al MAC para formar parte del Google Art Project, la vitrina más grande del mundo?

Bueno, me voy a confesar: tengo una doble vida. He venido trabajando mucho con el arte digital desde el año 86. Es mi gran pasión. Tengo un blog de arte que ganó el premio al mejor de Colombia en el año 2006. Cuando Google decidió ampliar su oficina en Colombia, convocó a los blogueros más conocidos de Bogotá. Allí estaba yo, y a través de ese canal logré gestionar que el MAC formara parte de este gran proyecto.

¿Es una desventaja que el MAC esté ubicado tan lejos del centro, donde están los museos más visitados?

Estamos en la época de la periferia y se habla mucho de su importancia. Por estar en el noroccidente hemos atraído a un público interesado en buscar esa parte del mapa que está lejos de la “centralidad” de museos como el Botero o el del Oro.

¿Cómo fue el proceso de selección de las 103 obras que se exhiben en Google Art Project?

Ya teníamos una gran ventaja. Había hecho una curaduría con las 100 obras más importantes al cumplir el MAC los 47 años. Sin embargo, la plataforma permite poner más obras, no hay limitaciones.

¿Cree que el arte ya se quitó el estigma de ser sólo para los expertos y las élites?

Esa es específicamente la labor de nuestro museo, y ha sido nuestro mayor logro. El arte es un bien común. Entre más personas lleguen a él y lo aprecien, tiene una función mucho más dinamizadora de la sociedad, porque la cultura siempre es expansiva. Si ella se cierra, se muere. Y en el arte contemporáneo lo más importante no es el objeto (de arte), sino la persona.

Temas relacionados

 

últimas noticias