El novato de 'La Luciérnaga'

Primiparadas y confesiones del antioqueño que desde hace diez días dirige el exitoso programa de Caracol Radio.

Gustavo Gómez necesita dieta pero tiene que engordar cientos de kilos para llenar la silla de Hernán Peláez. / Gustavo Torrijos - El Espectador

Por fin se quitó de encima la madrugada con Arizmendi…

¡Carreta! ¡Madrugo todos los días a escuchar 6AM!

¿Cuántas novatadas ha pagado desde que asumió el mando en ‘La Luciérnaga’?

El primer día, Don Jediondo apagó el aire acondicionado de la cabina para que me estresara.

¿Es cierto que de la dirección del programa salió un maestro, pero entró un “peso pesado”?

Sin duda. Pero prometo que este año perderé seis de los 92 kilos que cargo encima de los huesos.

¿Y así como Hernán Peláez le metió sección especial a la salsa, usted hará una de The Beatles?

Todo menos Beatles en ritmo de salsa. Ralph Mercado ya cometió el sacrilegio y eso salió como una cita entre Samper Ospina y una hija de Torquemada.

¿Qué nuevas imitaciones le gustaría tener en el programa?

Estoy tratando de que alguien imite a mi mujer, pero la “Fiera” es inimitable.

¿En qué terminó la pelea con su tocayo y colega de Tuluá?

Ni empezó, ni terminó: jamás peleamos.

¿Por qué no le produce confianza Gardeazábal?

Confío plenamente en sus entretenidas novelas.

Usted es muy activo en redes sociales. ¿Qué pasa por su cabeza cuando lo aporrean a punta de trinos?

Agradezco que este sea un país donde la gente tenga libre acceso a la opinión en redes sociales. Supongo que Kim Jong-un no levantará la mano para apoyarme.

¿Qué le gustaría hacer si no fuera periodista?

Todo menos ser el esposo de una periodista.

Lo más difícil de su nuevo cargo

Saber que, necesitando una dieta, tengo que engordar cientos de kilos para llenar la silla de Hernán Peláez.

Su humorista favorito.

Nicolás Maduro.

Sabemos que Gustavo Gómez estudió derecho, ¿por qué se torció?

Por respeto a los clientes.

Pero si no hay nada más delicioso que empezar las mañanas con una porción doble de hermenéutica jurídica…

Solo si a usted lo bautizaron José Gregorio Hernández y no se dedica a las curaciones milagrosas.

Mínimo se salió cuando lo pusieron a leer los libros del procurador Alejandro Ordóñez...

No he llegado a tanto. Aún estoy tratando de leer las cenizas de los libros que el nazismo quemó en 1933.

¿O perdió derecho internacional por dibujar a San Andrés rodeado de mar nicaragüense?

No bebo tanto como Ortega.

¿Y en esa época se inventaban los ejemplos o ya había mucho delito contra la administración pública?

Cuando dejé la Facultad de Derecho, ya se habían robado todo. ¡Llegué tardísimo a este oficio!

¿Fiscal o defensor?

Testigo.

¿Alumno nerd, como Andrés Felipe Arias, o de la última fila, como el expresidente Andrés Pastrana?

Apasionado de la historia atrapado en las matemáticas del bachillerato.

Por cierto, Pastrana gobernó con varios de los rosaristas que estudiaron con él en la última fila de la clase de Derecho. ¿A qué Javeriano se llevaría usted a La Luciérnaga?

A un abogado, ese sí de los buenos: Antonio Pabón.

¿Qué tan samperista es en la vida real?

Soy extremadamente sampérospinista.

¿Juan Manuel es santo de su devoción?

¡No me hice periodista para piropear políticos!

¿Qué será más fácil, la paz con las guerrillas o la paz entre Santos y Uribe?

La guerra entre Roy Barreras y el poder.

Al haber trabajado la más reciente etapa de su vida con él, ¿qué tanto de Darío Arizmendi tiene Gustavo?

Arizmendi es una marca; yo no llego ni a sello de agua.

Se ha paseado usted por todos los programas de la básica de Caracol. Le falta ‘Así canta Colombia’.

Falso: he hecho varias versiones de ese programa con ese tesoro que es Gabriel Muñoz López dentro de los horarios que me han asignado. ¡Y de día!

¿Se le mediría a narrar el fútbol dominical?

Sé tanto de fútbol como Vargas Lleras de paciencia.

Tiene la ventaja de que habla fuerte, bien vocalizado y bastante…¿Qué entrevistado lo ha dejado callado?

Paul McCartney.

Algunos creen que usted es tan acelerado como el alcalde Petro, pero otros dicen que es peor…

Petro es ágil como político y lánguido como administrador.

¿La costumbre de llegar a una cita antes de tiempo y dar cinco vueltas por el lugar es una práctica periodística o una tendencia a psicorrígido?

Es el defecto del que más me enorgullezco.

¿Qué tan cuadriculado es?

Soy un librepensador de tendencia conservadora. Un basilisco.
Un tic nervioso…

Todos.

Un día inolvidable.

Abril 30 de 1990, cuando Cromos me publicó mi primer texto. Este año completo 25 como periodista.

¿Cómo le declaró su amor a su esposa?

De manera muy natural: me arrodillé y le rodeé la cintura con los brazos frente a 300 personas que chiflaban. Le dije que no la soltaba hasta que aceptara salir conmigo. Aceptó. Tenemos dos hijos.

¿Qué carga en los bolsillos?

Las manos.

Un colega sin tacha.

Ricardo Calderón 

 

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