El nuevo son del Mambo

Este año, la artista llegó a la dirección del Museo de Arte Moderno de Bogotá, tras reunir experiencia como escultora y galerista. Busca atraer nuevos públicos mediante conciertos y proyectos educativos.

Claudia Hakim se prepara para el primer Mambo Alive el 26 de noviembre. / Cristian Garavito
Claudia Hakim se prepara para el primer Mambo Alive el 26 de noviembre. / Cristian Garavito

¿Cómo han sido estos meses al frente del Mambo?

Estoy muy contenta de haber aceptado el reto que me dejó Gloria (Zea). Es una labor dura y ha implicado un nuevo ritmo de trabajo. Todas las instituciones culturales tienen que hacer frente a dificultades económicas, pero estamos trabajando mucho por volver a poner en órbita el museo, para ponerlo de moda con varios proyectos.

¿Qué le dejó su paso por la galería NC-Arte?

Soy escultora y trabajo permanentemente en mi taller, porque es lo que me apasiona. Cuando quedé en cabeza de la NC tuve que entender la parte administrativa, la gestión de los proyectos, el contacto con las galerías y los artistas, el manejo del transporte de las obras y las aduanas. Fue un gran aprendizaje que en el Mambo se ha ido complementando con nuevas ideas.

¿Cómo ha sido dejar de trabajar en su obra?

Me ha dado duro, aunque no lo he dejado del todo. Uno puede sacar tiempo cuando ama lo que está haciendo y el Mambo es un medio muy especial. Trato de ir al taller al menos una mañana por semana y, además, tengo un grupo con el que he trabajado desde hace mucho y trato de mandarles diseños y materiales permanentemente.

¿A qué se debe el buen momento del arte en Bogotá?

Es algo que desde hace tiempo estaba pasando en el mundo y aquí está empezando a coger impulso. El arte es algo para todo el público. La gente lo necesita porque sabe que la transforma. Todos los escenarios que surgen contribuyen a que la gente piense diferente y estoy segura de que esto va a traer muchos cambios positivos para nuestro país.

¿De dónde nació la idea de hacer Mambo Alive?

Surgió cuando nos propusieron reproducir el Moma PS1, una fiesta que se organiza en el Museo de Arte Moderno de Nueva York. La idea es vincular a la gente joven, que está interesada en la música y que tal vez nunca ha entrado al museo. Queremos generar un espacio para que el público tenga la oportunidad de quedarse enganchado con el arte.

¿En qué consiste el evento?

La idea es hacer una fiesta en la que van a estar nuestras exposiciones y discjockeys internacionales desde la una de la tarde hasta las siete de la noche. Es una mezcla de todas las artes. La parte visual, la música y la tecnología se van a encontrar para crear una experiencia en la que la gente va a entrar en contacto con el museo.

¿Cómo ha cambiado el público del arte en el país?

El arte se ha vuelto la palabra de moda. Cada vez llega mucho más público a ver las exposiciones, porque creo que ya no les da miedo preguntar. Antes la gente se sentía un poco distante y existía la idea de que el arte es algo elitista. Por eso es tan importante trabajar con la comunidad para cambiar esas ideas.

¿En qué consiste ese trabajo con la comunidad?

Cuando estaba en la NC aprendimos la importancia de trabajar con los colegios públicos. Creo que la educación es muy importante y que los chicos vengan y sepan qué está pasando dentro del museo incide mucho en la zona en la que estamos. La experiencia que ellos tengan va a hacer que traigan a sus familias o sus amigos y eso vuelve todo cada vez más masivo.

¿Qué es lo más grato que le ha dado el arte?

Me ha traído de todo. El arte me ha dado angustias, alegrías y un montón de pensamientos. Como artista, uno está en ebullición creativa todo el tiempo y a veces hace falta tener un polo a tierra, porque si no, uno se enloquece. Alrededor del arte se generan muchas cosas, como alrededor de la mesas se crean amistades, opiniones, cuestionamientos.

¿Qué viene para el Mambo en 2017?

Maravillosas cosas. Tenemos el año Francia Colombia, en el cual vendrán muchos artistas nacionales e internacionales. Tenemos proyectos con la Bienal de São Paulo. Vienen más proyectos educativos y seguramente otra versión del Mambo Alive, porque la idea es institucionalizarlo.