El ojo crítico del séptimo arte

En los 25 años de la revista, su editor, Juan Carlos González, dice que en Colombia faltan más guionistas con historias valiosas.

Juan Carlos González afirma que la película a la que más duro le dio en su revista fue a El cartero, de 1994. / Mauricio González

¿Cuál ha sido la clave para mantener viva a “Kinetoscopio” por 25 años?

Kinetoscopio es un acto de fe en el cine y de confianza en un proyecto cultural que nos legaron. El Colombo Americano de Medellín ha sido muy generoso en mantener encendida esta antorcha.

¿Qué sensación le produce el que la revista pasara sus cumpleaños sin haber tenido el debido reconocimiento por parte de los medios?

No niego que algo de frustración. Si la revista se hubiera acabado, la noticia hubiera salido en todos los medios y más de uno se hubiera rasgado las vestiduras llorando por el fin de otra empresa cultural y acusando al Colombo de torpeza.

¿Cuál es el mayor reto que tienen de ahora en adelante?

Que nos sigan leyendo y que sigamos siendo un medio válido de opinión y de formación de críticos de cine.

¿Cómo ve la movida actual del cine colombiano?

Hay una gran cantidad de películas, pero poco público para ellas. La idea no es cuántas se estrenan cada año, la idea es qué tan valiosas son. Esto no se mide por el número de sacos como la producción de café. Acá hay que ganarse al público con calidad. Y creo que además faltan guionistas.

Al ser una revista creada desde Medellín, ¿cómo es el proceso para lograr más expansión y reconocimiento?

Se han vinculado críticos de varias ciudades del país y se ha ampliado la base de colaboradores extranjeros. Es más, la página web de la revista incluye contenido de libre acceso exclusivo para la edición digital. Además, hay un buen movimiento vía redes sociales.

¿En qué han cambiado los críticos de cine de ahora en comparación con los de antes?

Ahora tenemos acceso a películas que antes era imposible siquiera soñar ver y además la información de la que disponemos es enorme.

¿Cómo nació su amor por el cine?

Crecí en Cali frente al teatro San Fernando y supuse que era natural que todos los niños tuviéramos un cine en el barrio. Vi mucho cine, pero el amor se despertó mientras estudiaba medicina, gracias a los textos del padre Luis Alberto Álvarez publicados cada domingo en el periódico El Colombiano.

¿La película que más le ha gustado?

La Strada, de Federico Fellini, es mi película favorita. Está la particular sensibilidad de Fellini, está la inocencia de Giulietta Masina, está la música de Nino Rota, están el amor no correspondido, la soledad y la muerte.

¿El filme al que le ha dado más duro con sus críticas?

El cartero, de Michael Radford, basado en una novela de Antonio Skármeta. Todos se me vinieron encima, pero ¿quien se acuerda ahora de esa película?

¿Qué lo disgusta?

Los escritores incumplidos y los que creen que escribiendo enredado lucen más inteligentes.

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