‘El problema es la falta de educación política’

La politóloga es ahora estrella de ese programa en el canal público de Bogotá, donde sus ideas y argumentos la han posicionado como buena periodista sin serlo.

Ana María Arango la política regula a los seres humanos y determina la felicidad colectiva. / El Espectador

¿A qué edad supo que su mundo iba a ser el de la politología?

En mi familia las discusiones sobre política son permanentes y desde niña se me despertó la conciencia social.

¿Qué es lo que le atrae de esa ciencia?

Todo. La política no es otra cosa que la regulación de la vida de los seres humanos, lo que determina el nivel de felicidad que podemos alcanzar, la felicidad colectiva.

¿Usted fue “activista” en los Centros Culturales del colegio?

Siempre hice parte de todas las actividades extracurriculares del colegio, incluso en las que era muy mala, como en deporte.

¿Qué temas abordaba en aquel entonces?

El colegio tenía un convenio con un jardín infantil del ICBF y me la pasaba trabajando allá. Estuve en todo lo que había.

¿Qué la impulsó a estudiar Ciencia Política?

Las ganas de ayudar a mi país y de devolverle un poco de todo lo que me ha dado.

¿Qué es lo más complicado en el desarrollo de esta carrera?

Que en este país la gente se agrede cuando otro piensa diferente. La discusión no suele ser constructiva ni argumental, sino agresiva y pasional.

¿Es inentendible lo que sucede en el país con tanto resentimiento en los políticos?

Lo inentendible es que los ciudadanos y políticos no se preocupen por estudiar la política, por entender realmente los problemas y las posibles soluciones.

¿Si se podrá encontrar una luz a la final del túnel o aún nos falta madurar mucho más en el proceso?

Falta educación en todos los sentidos, especialmente educación política.

¿Será que estamos condenados a "cien años de soledad" en la guerra continua?

Me niego a creerlo. Los colombianos son inteligentes y solidarios, y eso nos debe llevar a finalizar con exito la actual negociación de la paz; a re-pensar alternativas para superar la enorme desigualdad.

¿Cómo sucedió el ingreso a “El Primer Café”?

Me di cuenta que el problema de la falta de educación política es generalizado. Busqué a Hollman Morris para proponerle un espacio en el que se les dieran a los ciudadanos conceptos políticos básicos. Su contrapropuesta fue “El Primer Café” y me encantó la idea.

¿Cuál fue el primer obstáculo frente a las cámaras? ¿Los nervios? ¿Los colegas?

La verdad, todo ha sido muy fácil. No soy nerviosa y el equipo de trabajo es maravilloso y me apoyó desde el primer momento.

¿Qué ha sido lo más satisfactorio?

La posibilidad de discutir los temas más importantes para el país y llegarle a los colombianos con conceptos e ideas políticas, además de apoyar la construcción de memoria frente sobre el conflicto en el país.

¿Cómo se logra mantener el equilibro informativo sin llegar al "mamertismo" o a la vana subjetividad?

“El Primer Café” es un espacio informativo y de opinión. Cuando hago análisis político, expreso mis opiniones y son por definición subjetivas pero se fundamentan en años de estudio.

¿Son realmente un equipo que trabaja en forma cohesionada?

Somos un equipo interdisciplinario y multi-ideológico, de gente que sabe de lo que está hablando, que se prepara antes de emitir una opinión y que lleva muchos años en esto.

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