'El teatro sirve para la vida'

Interpreta a Myriam en la producción de Caracol Televisión ‘La suegra’. Habla de su formación artística, de sus facetas en el teatro, el cine y la televisión, y de cómo el primero se aplica al trabajo social.

Adriana Osorio es experta en crepes y dice que el ingrediente secreto es el amor. / Cristian Garavito - El Espectador

¿Qué recuerdo tiene de ‘Los fantoches’?

La risa que hacía el personaje y me costaba mucho.

¿Cómo se llamaba ese personaje?

Era la niña que llegaba a llevarse los muñecos. Ella tenía que llegar asustando y el público tenía que sentir esa tensión. Siempre recuerdo ese personaje, porque para mí es más fácil llorar en escena que reírme.

¿Cómo fue su formación en el Centro de Expresión Teatral?

Una liberación al contexto educativo. Fue poder expresarme y encontrarme.

¿Y teatralmente?

Fue el arranque, los primeros pasos en escena.

¿Recuerda un consejo de Agustín Núñez o Francisco Rincón?

“Muchacha, diviértete”, decía Agustín. En cambio, Pacho daba más látigo.

Cómo fue la experiencia del Teatro La Candelaria a los 20 años?

De mucho respeto. Yo me formé con Santiago García en el Taller Permanente de Investigación Teatral, con exigencia conceptual, actoral y física. Santiago García es un genio y me duele que no se le haya reconocido su importancia en la historia del teatro colombiano.

¿Qué recuerdo tiene interpretando a Julia Ruiz en la obra ‘Biófilo Panclasta’?

Era una hechicera con intelecto político. Fue interpretar a una mujer mayor cuando yo apenas tenía 20 años.

¿Y el monólogo ‘Mi parce’, de Patricia Ariza?

Un personaje de nuestro contexto social, con jerga propia y sensación de dolor.

¿Y ‘La raya’?

La raya fue encontrar mi personaje. Como en La Candelaria son procesos de creación colectiva, había que buscar cómo participar. La raya fue mi inicio como actriz del grupo.

¿Quién le abrió las puertas de la televisión?

Dago García me dio la opción de trabajar en televisión.

¿Con qué papel?

Marina en la obra titulada La sombra del deseo.

¿Y después?

Hice papeles en Pedro el escamoso, Lola calamidades, Francisco el matemático y Las muñecas de la mafia.

¿Cómo fue la experiencia de trabajar con esquizofrénicos?

No fue en un hospital psiquiátrico sino en una granja por Sopó. No estaban medicados y era tratar de que asumieran vidas normales a través del teatro.

¿El teatro sirve para trabajar con población vulnerable?

Para afianzar conocimiento de uno mismo, tener seguridad personal, herramientas para la vida, aprender a hablar, expresarse. El teatro sirve para la vida.

¿Qué experiencia le dejó hacer cine en ‘La pasión de Gabriel’?

La rigurosidad, el cuidado que hay que tener en la actuación, la exigencia.

Después de 30 años haciendo teatro, cine y televisión, ¿qué sensación le dejó recibir grado como maestra en artes escénicas?

Era algo que me debía, una gran experiencia volver a ser estudiante. Fue muy duro porque no tenía un peso, pero logré hacerlo.

Además del teatro resulta que usted es experta en crepes, ¿cuál es la fórmula?

El amor, hacerlo con cariño. La pasta es sencilla, incluso ahora me inventé una vegana.

¿Qué hay detrás de su personaje Myriam?

Experiencia, encontrarle el garabato a cada personaje, la libertad y el goce en el oficio.

¿Por qué les ha gustado tanto a los televidentes?

Porque representa a los mandos medios que logran poder. Es la empleada doméstica que llega a tener el dominio de la casa.

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